Patricia Saiz es el ejemplo de que el talento y la determinación pueden abrirse camino incluso en los entornos más exigentes. La copiloto cántabra ha pasado en apenas unos años de no tener ningún vínculo con el automovilismo a sentarse en el asiento derecho junto a uno de los grandes nombres del rally español, Dani Sordo, consolidando así una trayectoria meteórica dentro del motor.
Saiz comenzó en el mundo de los rallies a los 22 años, sin antecedentes familiares ni entorno cercano ligado a esta disciplina. Su entrada fue completamente accidental, tras conocer a otra copiloto que le animó a probar. “Pensaba que para estar en este mundo había que tener mucho dinero o ser alguien famoso”, reconoce, pero esa idea cambió al descubrir que podía formarse desde cero.