La venda en los ojos
El president de la Generalitat tuvo que abandonar ayer su vista a Castellón, por el clima de tensión, por recomendación de las fuerzas de seguridad. La cosa nos suena de algo... Pero al margen de eso, y de que las actitudes violentas son condenables siempre, se produzcan cuándo, dónde y contra quién se produzcan, llama la atención al reacción de hoy del President, señalando directamente, con nombre, a un colectivo concreto de organizar la protesta, por cierto, de una visita que se había avisado poco más de media hora antes. Mañana las calles de València vivirán una nueva manifestación pidiendo su dimisión. Las cinco celebradas hasta ahora han convocado a decenes de miles de personas. No hay más ciego que el que no quiere ver.