Insultos, faltas de respeto, escupitajos, cánticos de ‘Puta Valencia’ desde que la afición taronja llegó al OAKA… Todo eso, además de la victoria de Valencia Basket para forzar el cuarto partido, tuvieron que tragarse ayer los miles de maleducados griegos que llenaron el pabellón en el que, en principio, faltaba Giannakopoulos. Ya saben, el dueño de Panathinaikos cumplía ayer el primero de los tres partidos de sanción que le había impuesto la Euroliga. Veremos cuándo se atreven con Ataman, que ayer volvió a saltarse las reglas exigiendo revisiones de acciones polémicas sin querer consumir ninguna de sus llamadas. Pedro Martínez estuvo listo. Forzó su expulsión pero impidió que Ataman montara su circo habitual… porque el entrenador del equipo griego también se fue a la calle. El equipo con el segundo mejor récord de la Euroliga no merecía irse a la calle con un 3-0. Mañana el cuarto. Y toda la presión para ellos. Si VBC hace el 2-2 será otro fracaso del presupuesto más alto de la competición.