El baloncesto es lo que ocurrió en pista durante más de dos horas. Una batalla preciosa, resuelta en la prórroga con una canasta de Panathinaikos 105-107. Valencia Basket dio la cara, a un nivel altísimo. Luchando de forma ejemplar siendo uno de los presupuestos más bajos de la competición contra un equipo que ha pagado multa por pasarse de caro. Lo de VBC es de monumento. Perdió el primero por un punto y perdió ayer por dos. Tuvo opciones de ganar hasta el final. El baloncesto NO es lo que representa el dueño de Panathinaikos, acudiendo a la mesa amenazando como si fuera el amo del cortijo. El baloncesto no es lo que representa Nunn, la estrella de ellos, celebrando en plan vacilón mirando al banquillo y a la grada taronja. Hay que saber ganar y ellos no supieron. Aquí, nosotros, orgullosos de lo que somos y lo que representa Valencia Basket.