Valencia Basket está apurando mucho más que otras veces para tomar la decisión con respecto al partido de mañana contra Maccabi. Hay una recomendación policial que está ahí y que está siendo ponderada como merece. Hay unos precedentes recientes que pesan en Barcelona y Madrid. Pero también hay un plan trazado para abrir el pabellón a los 11.000 socios que pagan su abono para ver todos los partidos de Euroliga y no todos los partidos de Euroliga menos los que se jueguen contra equipos de Israel. La situación no es fácil y la solución menos todavía. Pero nadie podrá decir que VBC no lo está intentando. Hoy sabremos la decisión que toma el club. Acabe como acabe esta historia, no olviden algo: clubes como Valencia Basket se encuentran entre la espada y la pared porque otros, especialmente COI, FIBA y Euroliga, no han sido valientes ni coherentes.