El pasado día 14, en esta misma sección de ‘La firma’, pedíamos al Levante transparencia con su gravísima situación societaria. Sobre todo para que su afición sepa dónde está en momentos como este mercado de invierno. Decíamos en el titular que el club sigue en la UCI económica. Cinco días después de esa petición, el nuevo director financiero, Carlos Ausell, expuso ayer los estados financieros de la entidad ante un grupo de periodistas, uno de ellos de la Cadena SER. Alemán detallará hoy más ampliamente. Pero yo tengo clara mi conclusión. Y él también. Quico liquidó al Levante. Lo mató en vida. En tan solo dos ejercicios, generó un agujero de más de 45 millones que hoy sigue lastrando al club. Han aparecido ahora, con la obligada transparencia que exige el nuevo Plan de Reestructuración de Pagos, 16’2 millones en deudas que no estaban reflejados en las cuentas. Gravísimo. Y tengo para mí que aún no se han levantado todas las alfombras.