Levante y Genoa van a seguir durante el día de hoy con las negociaciones tratando de encontrar un punto de encuentro para el traspaso de Kervin Arriaga. Una decisión poco comprensible en lo deportivo, porque el pivote no tiene un recambio con su jerarquía, y con evidente trasfondo económico. El club sigue en la UCI a nivel de recursos financieros y con serios problemas de viabilidad. Estaría bien, por cierto, que además de las explicaciones obligatorias que se den en la junta del próximo 10 de febrero, el Levante (cuando se cierre este mercado de invierno) explicara a sus aficionados la realidad de sus cuentas y la necesidad de vender. Salidas como la de Arriaga en este momento y peleando la permanencia son poco o nada comprensibles si solo se analizan desde el punto de vista futbolístico.