Que ponga inigualable on air es imposible
No es el diario intimo o de la intimidad de un galgo, salvo que sea decir que hay feria en la calle Guarani y no creo que vaya a venir hasta mi puerta. Solo veo un camión estacionado en las pocas calles de adoquines que podría ser peatonal, o parking de bicicletas en ese edificio sin uso enfrente. Un estacionamiento de autos eléctricos cargando sus baterías, con las ventanas abiertas y techos descapotables o no tan abiertos y eléctricos como el del auto que quería Janis, que siempre tuvo el mismo cd de los grandes cantantes con apellido de pueblo del interior.
El old man contó la historia de la divina comedia. B Eddie, Beatriz primero, ladys first or la muerte del negocio de las camperas propio, el robo en Piriápolis la vez que le vaciaron los ladrones sin vacilar una noche cuando estaban las alarmas, no las cámaras y el seguro de todo lo que había adentro iba a venir, la ventana de auto, un edificio comprado en pozo, con un año mas que pagar y las fotos de lo que fueron esos días. Todo viene de la vereda de enfrente del lugar para ir que tiene la cocina abierta desde las nueve am a las once de la noche.
La canción larga del innombrable podía ser la que dice porque no venís a verme Queen Jane.
Otra vez en un mar de jotas, no veo una sola nube blanca arriba mío, le puedo pedir a Gaby que cuente las nubes blancas que puede ver desde la ventana indiscreta. Desde el año loco que no estoy cómo James con la J pariente de Inspector Stewart en una película del maestro del suspenso, queriendo saber (por más los gerundios odio), si se pusieron a instalar un parlante blanco en cada palmera.
No es Jeremy que habla, es el galgo otra vez incrustado en la J, como si fuera algo se parece bastante a la letra entera de eso de estar varado en Mobile, con los blues de Memphis otra vez. No puede ser esto otra cosa que haberse quedado una noche más el rio que estaba en llamas en alguna película en la que nadie quiere equivocarse con el reparto, o el enlace.
Mucha risa por aquí canta Juan Sebastián. Es solo rock and roll, no cambia mucho de forma, cuando es pura diversión y poco para decir.
Un simple giro en las jotas, que esta canción que viene ahora no se termine nunca mas, que no se vayan a quedar dormidos, tiene que solo escuchar a Jeff el hijo de Tim de apellido Buckley cantar la canción que le pidió prestada a sinceramente aquel Cohen.
En el medio de todo este asunto, me llega una versión en vivo que Jeff con la W de la Wind City, con su banda en modo acústico cantan otra vez la misma cosa de que el planeta tierra es azul, y no hay nada que se pueda hacer. La letra es de un David que tenia la J de Jones después de Robert, pero el mundo lo conoció con todos los nombres menos que con ese que recibió en un recreo una piña en el ojo que le puso dos colores en la mirada de camaleón.
Y volvemos a empezar, Galgo.
No estoy seguro que me guste eso de decirle, volvemos a empezar galgo, cuando el mismo que escribe es el que habla.
Es un asunto de Jotas, nos embarcamos en algo que no es el barco que aparece en 1972 disco de Josh Rouse. Te amo. Te gustaría casarte conmigo? Puede parecer una buena idea, si no es un barco de esclavos.
Eso de la esclavitud esta mas claro en una canción de uno que tiene el peligro en el apellido. Nicolai Dunger, quien lo conoce a ese? Es fuera de lugar, ni siquiera tiene una Jota en el nombre, en el apellido o en la canción. No estamos recibiendo quejas. No queremos hablar con ellas o verlas. Es privilegio le pertenece mucho más a la reina de la que no vendrías a verme Jane.