Hoy tuvimos una mesa de la cual podemos sentirnos muy orgullosos. Académicos, investigadores y activistas en un rubro que no hay que presentarlo hasta que intentamos entenderlo: la miel.
Antes de comenzar, respondimos las dudas que surgieron hoy en En Perspectiva sobre temporada de frutillas y de peras junto a Pablo Pacheco, jefe del Área de Información de Mercados de la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM). Todo surgió porque Seba Moreira de PDA anunció que terminada su salida al aire se iba a la feria. Gaby y Romi intentaron sugerir fruta de temporada… y no funcionó.
La miel uruguaya es internacionalmente reconocida por su pureza y alta calidad, respaldada por una trazabilidad total del producto. El entorno del país, con una rica flora nativa (como la coronilla o el arrayán) y amplias zonas agrícolas, ofrece condiciones ideales para la apicultura.
Es reconocido que abarca un amplio espectro de colores y sabores. Se producen mieles multiflorales y también algunas monoflorales (con predominio de néctar de una especie) que son muy valoradas. Una cualidad importante es que su producción busca evitar la adulteración y contaminación, enfocándose en un producto natural.
El principal uso es la exportación. La miel uruguaya se vende en grandes volúmenes a granel a mercados como Estados Unidos, Alemania y España, donde a menudo se utiliza para mezclar con otras mieles de menor calidad.
Se utiliza como edulcorante natural en el hogar, en repostería y, tradicionalmente, se le atribuyen propiedades medicinales o de fortalecimiento de la salud. También hay un creciente interés en la venta de miel diferenciada y productos derivados como el propóleo y la cera.
Hoy recibimos a Jorge Harriet, Gabriela Tamaño y Estela Santos para profundizar en este tema.