¿Hasta cuándo un hogar sigue siendo un hogar? Esa es la pregunta que se hacen los pocos residentes de un pintoresco y remoto pueblito, Little Bay Islands, situado en una isla de la provincia marítima de Terranova y Labrador.
El pueblito, que tiene menos de cien habitantes, se está muriendo. Y aunque muchos de sus residentes quieren irse a otra pare para no prolongar la agonía, otros prefieren quedarse.
El Gobierno de la provincia ha puesto sobre la mesa el dinero para comprar las casas de todos los residentes, lo cual ha atizado el debate sobre si quedarse o marcharse.