Lego es una reconocida marca de juguetes de construcción, cuya sede se encuentra en Dinamarca. Su mayor producto son los bloques de plástico que sirven para armar todo tipo de cosas, desde casas hasta robots, y también autos.
Este fabricante de juguetes anunció esta semana que no renovará su contrato de comercialización con Shell debido a la presión constante de la organización de defensa del medioambiente, Greenpeace.
Con esa decisión, Lego pone fin a una alianza con la petrolera que se remonta a la década de 1960.
En conversación con Radio Canadá Internacional, Diego Creimer, responsable de comunicaciones de Greenpeace en Montreal, explicó cómo este organismo llevó adelante la campaña.