Estos días han sido cruciales para México. El asesinato, o más bien el femenicidio de Fátima, una niña de 7 años de edad, e Ingrid, una joven con ganas de superarse, han revivido el deseo desesperado de todo un país por vivir en paz. El gobierno dice que no son los culpables, la fiscalia dice que no son los culpables, al parecer nadie es culpable en un países de decenas de asesinatos y desaparecidos diarios. ¿Quién es el culpable entonces?