Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión Domingo 18 de junio de 2023. Tiempo ordinario. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro del Éxodo (19,2-6a):
    En aquellos días, los israelitas llegaron al desierto del Sinai. y acamparon allí, frente al monte. Moisés subió hacia Dios.
    El Señor lo llamó desde el monte, diciendo: «Así dirás a la casa de Jacob, y esto anunciarás a los israelitas: "Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mi. Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa."»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 99,2.3.5
    R/. Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño
    Aclama al Señor, tierra entera,
    servid al Señor con alegría,
    entrad en su presencia con vítores. R/.
    Sabed que el Señor es Dios:
    que él nos hizo y somos suyos,
    su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.
    El Señor es bueno,
    su misericordia es eterna,
    su fidelidad por todas las edades. R/.
    Segunda lectura
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (5,6-11):
    Cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos del castigo! Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida! Y no sólo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,36–10,8):
    En aquel tiempo, al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.
    Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»
    Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judás Iscariote, el que lo entregó.
    A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.»
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 17 de junio de 2023. Tiempo ordinario. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,14-21):
    Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie según la carne. Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no. El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el ministerio de la reconciliación. Es decir, Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo-, sin pedirle cuentas de sus pecados, y a nosotros nos ha confiado la palabra de la reconciliación. Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no habla pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 102,1-2.3-4.8-9.11-12
    R/. El Señor es compasivo y misericordioso
    Bendice, alma mía, al Señor,
    y todo mi ser a su santo nombre.
    Bendice, alma mía, al Señor,
    y no olvides sus beneficios. R/.
    Él perdona todas tus culpas
    y cura todas tus enfermedades;
    él rescata tu vida de la fosa
    y te colma de gracia y de ternura. R/.
    El Señor es compasivo y misericordioso,
    lento a la ira y rico en clemencia;
    no está siempre acusando
    ni guarda rencor perpetuo. R/.
    Como se levanta el cielo sobre la tierra,
    se levanta su bondad sobre sus fieles;
    como dista el oriente del ocaso,
    así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,33-37):
    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus votos al Señor." Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir "sí" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión viernes 16 de Junio de 2023. Sagrado Corazón de Jesús.
    Primera lectura
    Lectura del libro del Deuteronomio (7,6-11):
    En aquellos días, Moisés habló al pueblo, diciendo: «Tú eres un pueblo santo para el Señor, tu Dios: él te eligió para que fueras, entre todos los pueblos de la tierra, el pueblo de su propiedad. Si el Señor se enamoró de vosotros y os eligió, no fue por ser vosotros más numerosos que los demás, pues sois el pueblo más pequeño, sino que, por puro amor vuestro, por mantener el juramento que había hecho a vuestros padres, os sacó de Egipto con mano fuerte y os rescató de la esclavitud, del dominio del Faraón, rey de Egipto. Así sabrás que el Señor, tu Dios, es Dios: el Dios fiel que mantiene su alianza y su favor con los que lo aman y guardan sus preceptos, por mil generaciones. Pero paga en su persona a quien lo aborrece, acabando con él. No se hace esperar, paga a quien lo aborrece, en su persona. Pon por obra estos preceptos y los mandatos y decretos que te mando hoy.»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 102,1-2.3-4.6-7.8.10
    R/. La misericordia del Señor dura siempre,
    para los que cumplen sus mandatos
    Bendice, alma mía, al Señor,
    y todo mi ser a su santo nombre.
    Bendice, alma mía, al Señor,
    y no olvides sus beneficios. R/.
    Él perdona todas tus culpas
    y cura todas tus enfermedades;
    él rescata tu vida de la fosa
    y te colma de gracia y de ternura. R/.
    El Señor hace justicia
    y defiende a todos los oprimidos;
    enseñó sus caminos a Moisés
    y sus hazañas a los hijos de Israel. R/.
    El Señor es compasivo y misericordioso,
    lento a la ira y rico en clemencia.
    No nos trata como merecen nuestros pecados
    ni nos paga según nuestras culpas. R/.
    Segunda lectura
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (4,7-16):
    Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación para nuestros pecados. Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud. En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser Salvador del mundo. Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):
    En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Jueves 15 de junio de 2023. Tiempo ordinario. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 52,13-53,12
    Él fue traspasado por nuestras rebeliones
    Lectura del libro de Isaías
    MIRAD, mi siervo tendrá éxito,
    subirá y crecerá mucho.
    Como muchos se espantaron de él,
    porque desfigurado no parecía hombre,
    ni tenía aspecto humano,
    así asombrará a muchos pueblos,
    ante él los reyes cerrarán la boca,
    al ver algo inenarrable
    y contemplar algo inaudito.
    ¿Quién creyó nuestro anuncio?,
    ¿a quién se reveló el brazo del Señor?
    Creció en su presencia como brote,
    como raíz en tierra árida,
    sin figura, sin belleza.
    Lo vimos sin aspecto atrayente,
    despreciado y evitado de los hombres,
    como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos,
    ante el cual se ocultan los rostros,
    despreciado y desestimado.
    Él soportó nuestros sufrimientos
    y aguantó nuestros dolores;
    nosotros lo estimamos leproso,
    herido de Dios y humillado;
    pero él fue traspasado por nuestras rebeliones,
    triturado por nuestros crímenes.
    Nuestros castigo saludable cayó sobre él,
    sus cicatrices nos curaron.
    Todos errábamos como ovejas,
    cada uno siguiendo su camino;
    y el Señor cargó sobre él
    todos nuestros crímenes.
    Maltratado, voluntariamente se humillaba
    y no abría la boca;
    como cordero llevado al matadero,
    como oveja ante el esquilador,
    enmudecía y no abría la boca.
    Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron,
    ¿quién meditó en su destino?
    Lo arrancaron de la tierra de los vivos,
    por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
    Le dieron sepultura con los malvados,
    y una tumba con los malhechores,
    aunque no había cometido crímenes
    ni hubo engaño en su boca.
    El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento,
    y entregar su vida como expiación;
    verá su descendencia, prolongará sus años,
    lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
    Por los trabajos de su alma verá la luz,
    el justo se saciará de conocimiento.
    Mi siervo justificará a muchos,
    porque cargó con los crímenes de ellos.
    Le daré una multitud como parte,
    y tendrá como despojo una muchedumbre.
    Porque expuso su vida a la muerte
    y fue contado entre los pecadores,
    él tomo el pecado de muchos
    e intercedió por los pecadores.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 40(39),6.7.8-9.10.11 (R. 8a.9a)
    R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
    V. Cuántas maravillas has hecho,
    Señor, Dios mío,
    cuántos planes en favor nuestro;
    nadie se te puede comparar
    Intento proclamarlas, decirlas,
    pero superan todo número. R.
    V. Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
    y, en cambio, me abriste el oído;
    no pides sacrificio expiatorio. R.
    V. Entonces yo digo: «Aquí estoy
    -como está escrito en mi libro-
    para hacer tu voluntad».
    Dios mío, lo quiero,
    y llevo tu ley en las entrañas. R.
    V. He proclamado tu salvación
    ante la gran asamblea;
    no he cerrado los labios;
    Señor, tú lo sabes. R.
    V. No me he guardado en el pecho tu defensa,
    he contado tu fidelidad y tu salvación,
    no he negado tu misericordia y tu lealtad
    ante la gran asamblea. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones. R.
    Evangelio
    Lc 22,14-20
    Esto es mi cuerpo. Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas
    LLEGADA la hora, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo:
    -«He deseado enormemente comer esta comida pascual con vosotros, antes de padecer, porque os digo que ya no la volveré a comer, hasta que se cumpla en el reino de Dios».
    Y, tomando una copa, pronunció la acción de gracias y dijo:
    -«Tomad esto, repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé desde ahora del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios».
    Y, tomando pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio, diciendo:
    -«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía».
    Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo:
    -«Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Miércoles 14 de junio de 2023. Tiempo ordinario. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (3,4-11):
    Esta confianza con Dios la tenemos por Cristo. No es que por nosotros mismos estemos capacitados para apuntarnos algo, como realización nuestra; nuestra capacidad nos viene de Dios, que nos ha capacitado para ser ministros de una alianza nueva: no de código escrito, sino de espíritu; porque la ley escrita mata, el Espíritu da vida. Aquel ministerio de muerte –letras grabadas en piedra– se inauguró con gloria; tanto que los israelitas no podían fijar la vista en el rostro de Moisés, por el resplandor de su rostro, caduco y todo como era. Pues con cuánta mayor razón el ministerio del Espíritu resplandecerá de gloria. Si el ministerio de la condena se hizo con resplandor, cuánto más resplandecerá el ministerio del perdón. El resplandor aquel ya no es resplandor, eclipsado por esta gloria incomparable. Si lo caduco tuvo su resplandor, figuraos cuál será el de lo permanente.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 98,5.6.7.8.9
    R/. Santo eres, Señor, Dios nuestro
    Ensalzad al Señor, Dios nuestro,
    postraos ante el estrado de sus pies:
    Él es santo. R/.
    Moisés y Aarón con sus sacerdotes,
    Samuel con los que invocan su nombre,
    invocaban al Señor, y él respondía. R/.
    Dios les hablaba desde la columna de nube;
    oyeron sus mandatos y la ley que les dio. R/.
    Señor, Dios nuestro, tú les respondías,
    tú eras para ellos un Dios de perdón,
    y un Dios vengador de sus maldades. R/.
    Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
    postraos ante su monte santo:
    Santo es el Señor, nuestro Dios. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,17-19):
    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los Cielos.»
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Martes 13 de junio de 2023. Tiempo ordinario. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,18-22):
    ¡Dios me es testigo! La palabra que os dirigimos no fue primero «sí» y luego «no». Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el que Silvano, Timoteo y yo os hemos anunciado, no fue primero «sí» y luego «no»; en él todo se ha convertido en un «sí»; en él todas las promesas han recibido un «sí». Y por él podemos responder: «Amén» a Dios, para gloria suya. Dios es quien nos confirma en Cristo a nosotros junto con vosotros. Él nos ha ungido, él nos ha sellado, y ha puesto en nuestros corazones, como prenda suya, el Espíritu.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 118,129.130.131.132.133.135
    R/. Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo
    Tus preceptos son admirables,
    por eso los guarda mi alma. R/.
    La explicación de tus palabras ilumina,
    da inteligencia a los ignorantes. R/.
    Abro la boca y respiro,
    ansiando tus mandamientos. R/.
    Vuélvete a mí y ten misericordia,
    como es tu norma con los que aman tu nombre. R/.
    Asegura mis pasos con tu promesa,
    que ninguna maldad me domine. R/.
    Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
    enséñame tus leyes. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,13-18):
    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 12 de junio de 2023. Tiempo ordinario. Lecturas del día en que la descripción.
    Primera lectura
    Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,1-7):
    Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, y el hermano Timoteo, a la Iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los santos que residen en toda Acaya: os deseamos la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. ¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios del consuelo! Él nos alienta en nuestras luchas hasta el punto de poder nosotros alentar a los demás en cualquier lucha, repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios. Si los sufrimientos de Cristo rebosan sobre nosotros, gracias a Cristo rebosa en proporción nuestro ánimo. Si nos toca luchar, es para vuestro aliento y salvación; si recibimos aliento, es para comunicaros un aliento con el que podáis aguantar los mismos sufrimientos que padecemos nosotros. Nos dais firmes motivos de esperanza, pues sabemos que si sois compañeros en el sufrir, también lo sois en el buen ánimo.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9
    R/. Gustad y ved qué bueno es el Señor
    Bendigo al Señor en todo momento,
    su alabanza está siempre en mi boca;
    mi alma se gloria en el Señor:
    que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.
    Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
    ensalcemos juntos su nombre.
    Yo consulté al Señor, y me respondió,
    me libró de todas mis ansias. R/.
    Contempladlo, y quedaréis radiantes,
    vuestro rostro no se avergonzará.
    Si el afligido invoca al Señor,
    él lo escucha y lo salva de sus angustias. R/.
    El ángel del Señor acampa
    en torno a sus fieles y los protege.
    Gustad y ved qué bueno es el Señor,
    dichoso el que se acoge a él. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,1-12):
    Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron.
    Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos , porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.»
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Domingo 11 de Junio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro del Deuteronomio (8,2-3.14b-16a):
    Moisés habló al pueblo, diciendo: «Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto; para afligirte, para ponerte a prueba y conocer tus intenciones: si guardas sus preceptos o no. Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para enseñarte que no sólo vive el hombre de pan sino de todo cuanto sale de la boca de Dios. No te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con dragones y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres.»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 147,12-13.14-15.19-20
    R/. Glorifica al Señor, Jerusalén
    Glorifica al Señor, Jerusalén;
    alaba a tu Dios, Sión:
    que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
    y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.
    Ha puesto paz en tus fronteras,
    te sacia con flor de harina.
    Él envía su mensaje a la tierra,
    y su palabra corre veloz. R/.
    Anuncia su palabra a Jacob,
    sus decretos y mandatos a Israel;
    con ninguna nación obró así,
    ni les dio a conocer sus mandatos. R/.
    Segunda lectura
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,16-17):
    El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (6,51-58):
    En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»
    Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
    Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión Sábado 10 de junio de 2023. Tiempo ordinario. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de Tobías (12,1.5-15.20):
    Así es que lo llamó y le dijo: «Como paga, toma la mitad de todo lo que has traído, y vete en paz.»
    Entonces Rafael llamó aparte a los dos y les dijo: «Bendecid a Dios y proclamad ante todos los vivientes los beneficios que os ha hecho, para que todos canten himnos en su honor. Manifestad a todos las obras del Señor como él se merece, y no seáis negligentes en darle gracias. Si el secreto del rey hay que guardarlo, las obras de Dios hay que publicarlas y proclamarlas como se merecen. Obrad bien, y no os vendrá ninguna desgracia. Más vale la oración sincera y la limosna generosa que la riqueza adquirida injustamente. Más vale hacer limosnas que atesorar dinero. La limosna libra de la muerte y espía el pecado. Los que hacen limosna se saciarán de vida. Los pecadores y los malhechores son enemigos de si mismos. Os descubriré toda la verdad sin ocultaros nada. Ya os dije que si el secreto del rey hay que guardarlo, las obras de Dios hay que publicarlas como se merecen. Pues bien, cuando Sara y tú estabais rezando, yo presentaba al Señor de la gloria el memorial de tu oración. Lo mismo cuando enterrabas a los muertos. Y cuando te levantaste de la mesa sin dudar y dejaste la comida por ir a enterrar a aquel muerto, Dios me envió para probarte; pero me ha enviado de nuevo para curarte a ti y a tu nuera Sara. Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están al servicio de Dios y tienen acceso ante el Señor de la gloria. Así, pues, bendecid al Señor en la tierra, dad gracias a Dios. Yo subo ahora al que me envió. Vosotros escribid todo lo que os ha ocurrido.»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Tb 13,2.6.7.8
    R/. Bendito sea Dios, que vive eternamente
    Él azota y se compadece,
    hunde hasta el abismo y saca de él,
    y no hay quien escape de su mano. R/.
    Veréis lo que hará con vosotros,
    le daréis gracias a boca llena,
    bendeciréis al Señor de la justicia
    y ensalzaréis al rey de los siglos. R/.
    Yo le doy gracias en mi cautiverio,
    anuncio su grandeza y su poder a un pueblo pecador. R/.
    Convertíos, pecadores,
    obrad rectamente en su presencia:
    quizá os mostrará benevolencia
    y tendrá compasión. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,38-44):
    En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.»
    Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales.
    Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»
    Palabra del Señor.
    6 min
  • Reflexión Viernes 9 de junio de 2023. Tiempo ordinario. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de Tobías (11,5-17):
    En aquellos días, Ana estaba sentada, oteando el camino por donde tenía que llegar su hijo.
    Tuvo el presentimiento de que llegaba, y dijo al padre: «Mira, viene tu hijo con su compañero.»
    Rafael dijo a Tobías, antes de llegar a casa: «Estoy seguro de que tu padre recuperará la vista. Úntale los ojos con la hiel del pez; el remedio hará que las nubes de los ojos se contraigan y se le desprendan. Tu padre recobrará la vista y verá la luz.»
    Ana fue corriendo a arrojarse al cuello de su hijo, diciéndole: «Te veo, hijo, ya puedo morirme.»
    Y se echó a llorar. Tobit se puso en pie y, tropezando, salió por la puerta del patio.
    Tobías fue hacia él con la hiel del pez en la mano; le sopló en los ojos, le agarró la mano y le dijo: «Ánimo, padre.»
    Le echó el remedio, se lo aplicó y luego con las dos manos le quitó como una piel de los lagrimales.
    Tobit se le arrojó al cuello, llorando, mientras decía: «Te veo, hijo, luz de mis ojos.»
    Luego añadió: «Bendito sea Dios, bendito su gran nombre, benditos todos sus santos ángeles. Que su nombre glorioso nos proteja, porque si antes me castigó, ahora veo a mi hijo Tobías.»
    Tobías entró en casa contento y bendiciendo a Dios a voz en cuello.
    Luego le contó a su padre lo bien que les había salido el viaje: traía el dinero y se había casado con Sara, la hija de Ragüel: «Está ya cerca, a las puertas de Nínive.»
    Tobit salió al encuentro de su nuera, hacia las puertas de Nínive. Iba contento y bendiciendo a Dios, y los ninivitas, al verlo caminar con paso firme y sin ningún lazarillo, se sorprendían. Tobit les confesaba abiertamente que Dios había tenido misericordia y le había devuelto la vista.
    Cuando llegó cerca de Sara, mujer de su hijo Tobías, le echó esta bendición: «¡Bien venida, hija! Bendito sea tu Dios, que te ha traído aquí. Bendito sea tu padre, bendito mi hijo Tobías, y bendita tú, hija. ¡Bien venida a ésta tu casa! Que goces de alegría y bienestar. Entra, hija.»
    Todos los judíos de Nínive celebraron aquel día una gran fiesta.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 145, 1-2. 6b-7. 8-9a. 9bc-10
    R/. Alaba, alma mía, al Señor
    Alaba, alma mía, al Señor:
    alabaré al Señor mientras viva,
    tañeré para mi Dios mientras exista. R/.
    Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
    que hace justicia a los oprimidos,
    que da pan a los hambrientos.
    El Señor liberta a los cautivos. R/.
    El Señor abre los ojos al ciego,
    el Señor endereza a los que ya se doblan,
    el Señor ama a los justos.
    El Señor guarda a los peregrinos. R/.
    Sustenta al huérfano y a la viuda
    y trastorna el camino de los malvados.
    El Señor reina eternamente,
    tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,35-37):
    En aquel tiempo, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: «¿Cómo dicen los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Espíritu Santo, dice: "Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies." Si el mismo David lo llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?»
    La gente, que era mucha, disfrutaba escuchándolo.
    Palabra del Señor.
    8 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.