Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión lunes 18 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY

    18 AGOSTO

    Lecturas del Lunes de la XX Semana del Tiempo Ordinario

    Primera Lectura

    Lectura del libro de los Jueces (2,11-19):


    En aquellos días, los israelitas hicieron lo que el Señor reprueba, dieron culto a los ídolos; abandonaron al Señor, Dios de sus padres, que los había sacado de Egipto, y se fueron tras los otros dioses, dioses de las naciones vecinas, y los adoraron, irritando al Señor. Abandonaron al Señor y dieron culto a Baal y a Astarté. El Señor se encolerizó contra Israel: los entregó a bandas de saqueadores que los saqueaban, los vendió a los enemigos de alrededor, y los israelitas no podían resistirles. En todo lo que emprendían, la mano del Señor se les ponía en contra, exactamente como él les había dicho y jurado, llegando así a una situación desesperada. Entonces el Señor hacía surgir jueces, que los libraban de las bandas de salteadores; pero ni a los jueces hacían caso, sino que se prostituían con otros dioses, dándoles culto, desviándose muy pronto de la senda por donde habían caminado sus padres, obedientes al Señor. No hacían como ellos. Cuando el Señor hacía surgir jueces, el Señor estaba con el juez; y, mientras vivía el juez, los salvaba de sus enemigos, porque le daba lástima oírlos gemir bajo la tiranía de sus opresores. Pero, en cuanto moría el juez, recaían y se portaban peor que sus padres, yendo tras otros dioses, rindiéndoles adoración; no se apartaban de sus maldades ni de su conducta obstinada.


    Palabra de Dios


    Salmo

    Sal 105,34-35.36-37.39-40.43-44


    R/. Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo


    No exterminaron a los pueblos

    que el Señor les había mandado;

    emparentaron con los gentiles,

    imitaron sus costumbres. R/.


    Adoraron sus ídolos y cayeron en sus lazos;

    inmolaron a los demonios sus hijos y sus hijas. R/.


    Se mancharon con sus acciones

    y se prostituyeron con sus maldades.

    La ira del Señor se encendió contra su pueblo,

    y aborreció su heredad. R/.


    Cuántas veces los libró;

    mas ellos, obstinados en su actitud,

    perecían por sus culpas;

    pero él miró su angustia,

    y escuchó sus gritos. R/.


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,16-22):


    En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?»

    Jesús le contestó: «¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.»

    Él le preguntó: «¿Cuáles?»

    Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo.»

    El muchacho le dijo: «Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?»

    Jesús le contestó: «Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo– y luego vente conmigo.»

    Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.


    Palabra del Señor

    9 min
  • Reflexión Domingo 17 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango

    Primera Lectura

    Lectura del libro de Jeremías (38,4-6.8-10):


    EN aquellos días, los dignatarios dijeron al rey:

    «Hay que condenar a muerte a ese Jeremías, pues, con semejantes discursos, está desmoralizando a los soldados que quedan en la ciudad y al resto de la gente. Ese hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia».

    Respondió el rey Sedecías:

    «Ahí lo tenéis, en vuestras manos. Nada puedo hacer yo contra vosotros».

    Ellos se apoderaron de Jeremías y lo metieron en el aljibe de Malquías, príncipe real, en el patio de la guardia, descolgándolo con sogas. Jeremías se hundió en el lodo del fondo, pues el aljibe no tenía agua.

    Ebedmélec abandonó el palacio, fue al rey y le dijo:

    «Mi rey y señor, esos hombres han tratado injustamente al profeta Jeremías al arrojarlo al aljibe, donde sin duda morirá de hambre, pues no queda pan en la ciudad».

    Entonces el rey ordenó a Ebedmélec el cusita:

    «Toma tres hombres a tu mando y sacad al profeta Jeremías del aljibe antes de que muera».


    Palabra de Dios


    Salmo

    Sal 39,2.3;4.18


    R/. Señor, date prisa en socorrerme.


    V/. Yo esperaba con ansia al Señor;

    él se inclinó y escuchó mi grito. R/.


    V/. Me levantó de la fosa fatal,

    de la charca fangosa;

    afianzó mis pies sobre roca,

    y aseguró mis pasos. R/.


    V/. Me puso en la boca un cántico nuevo,

    un himno a nuestro Dios.

    Muchos, al verlo, quedaron sobrecogidos

    y confiaron en el Señor. R/.


    V/. Yo soy pobre y desgraciado,

    pero el Señor se cuida de mí;

    tú eres mi auxilio y mi liberación:

    Dios mío, no tardes. R/.


    Segunda Lectura

    Lectura de la carta a los Hebreos (12,1-4):


    Hermanos:

    Teniendo una nube tan ingente de testigos, corramos, con constancia, en la carrera que nos toca, renunciando a todo lo que nos estorba y al pecado que nos asedia, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe, Jesús, quien, en lugar del gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

    Recordad al que soportó tal oposición de los pecadores, y no os canséis ni perdáis el ánimo.

    Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado.


    Palabra de Dios


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,49-53):


    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

    «He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla!

    ¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división. Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra».


    Palabra del Señor

    7 min
  • Reflexión sábado 16 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY

    16 AGOSTO

    Lecturas del Sábado de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

    Primera Lectura

    Lectura del libro de Josué (24,14-29):


    En aquellos días, Josué continuó hablando al pueblo: «Pues bien, temed al Señor, servidle con toda sinceridad; quitad de en medio los dioses a los que sirvieron vuestros padres al otro lado del río y en Egipto; y servid al Señor. Si no os parece bien servir al Señor, escoged hoy a quién queréis servir: a los dioses que sirvieron vuestros padres al este del Éufrates o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitáis; yo y mi casa serviremos al Señor.»

    El pueblo respondió: «¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros! El Señor es nuestro Dios; él nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la esclavitud de Egipto; él hizo a nuestra vista grandes signos, nos protegió en el camino que recorrimos y entre todos los pueblos por donde cruzamos. El Señor expulsó ante nosotros a los pueblos amorreos que habitaban el país. También nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios!»

    Josué dijo al pueblo: «No podréis servir al Señor, porque es un Dios santo, un Dios celoso. No perdonará vuestros delitos ni vuestros pecados. Si abandonáis al Señor y servís a dioses extranjeros, se volverá contra vosotros y, después de haberos tratado bien, os maltratará y os aniquilará.»

    El pueblo respondió: «¡No! Serviremos al Señor.»

    Josué insistió: «Sois testigos contra vosotros mismos de que habéis elegido servir al Señor.»

    Respondieron: «¡Somos testigos!»

    Josué contestó: «Pues bien, quitad de en medio los dioses extranjeros que conserváis, y poneos de parte del Señor, Dios de Israel.»

    El pueblo respondió: «Serviremos al Señor, nuestro Dios, y le obedeceremos.»

    Aquel día, Josué selló el pacto con el pueblo y les dio leyes y mandatos en Siquén. Escribió las cláusulas en el libro de la ley de Dios, cogió una gran piedra y la erigió allí, bajo la encina del santuario del Señor, y dijo a todo el pueblo: «Mirad esta piedra, que será testigo contra vosotros, porque ha oído todo lo que el Señor nos ha dicho. Será testigo contra vosotros, para que no podáis renegar de vuestro Dios.» Luego despidió al pueblo, cada cual a su heredad.

    Algún tiempo después murió Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, a la edad de ciento diez años.


    Palabra de Dios


    Salmo

    Sal 15,1-2a.5.7-8.11


    R/. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad


    Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;

    yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»

    El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;

    mi suerte está en tu mano. R/.


    Bendeciré al Señor, que me aconseja,

    hasta de noche me instruye internamente.

    Tengo siempre presente al Señor,

    con él a mi derecha no vacilaré. R/.


    Me enseñarás el sendero de la vida,

    me saciarás de gozo en tu presencia,

    de alegría perpetua a tu derecha. R/.


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,13-15):


    En aquel tiempo, le acercaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y rezara por ellos, pero los discípulos los regañaban. Jesús dijo: «Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el reino de los cielos.» Les impuso las manos y se marchó de allí.


    Palabra del Señor

    7 min
  • Reflexión viernes 15 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Lecturas de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María

    Primera Lectura

    Lectura del libro del Apocalipsis (11,19a;12,1.3-6a.10ab):


    Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de su alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas. Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra. El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar a luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera. Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios. La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios.

    Se oyó una gran voz en el cielo: «Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo.»


    Palabra de Dios


    Salmo

    Sal 44,10bc.11-12ab.16


    R/. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir


    Hijas de reyes salen a tu encuentro,

    de pie a tu derecha está la reina,

    enjoyada con oro de Ofir. R/.


    Escucha, hija, mira: inclina el oído,

    olvida tu pueblo y la casa paterna;

    prendado está el rey de tu belleza:

    póstrate ante él, que él es tu señor. R/.


    Las traen entre alegría y algazara,

    van entrando en el palacio real. R/.


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,39-56):


    En aquellos días, Maria se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de Maria, saltó la criatura en su vientre.

    Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»

    María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»

    María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.


    Palabra del Señor

    8 min
  • Reflexión jueves 14 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Primera Lectura

    Lectura del libro de Josué (3,7-10a.11.13-17):


    En aquellos días, el Señor dijo a Josué: «Hoy empezaré a engrandecerte ante todo Israel, para que vean que estoy contigo como estuve con Moisés. Tú ordena a los sacerdotes portadores del arca de la alianza que cuando lleguen a la orilla se detengan en el Jordán.»

    Josué dijo a los israelitas: «Acercaos aquí a escuchar las palabras del Señor, vuestro Dios. Así conoceréis que un Dios vivo está en medio de vosotros, y que va a expulsar ante vosotros a los cananeos. Mirad, el arca de la alianza del Dueño de toda la tierra va a pasar el Jordán delante de vosotros. Y cuando los pies de los sacerdotes que llevan el arca de la alianza del Dueño de toda la tierra pisen el Jordán, la corriente del Jordán se cortará: el agua que viene de arriba se detendrá formando un embalse.»

    Cuando la gente levantó el campamento para pasar el Jordán, los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza caminaron delante de la gente. Y, al llegar al Jordán, en cuanto mojaron los pies en el agua –el Jordán va hasta los bordes todo el tiempo de la siega–, el agua que venía de arriba se detuvo, creció formando un embalse que llegaba muy lejos, hasta Adam, un pueblo cerca de Sartán, y el agua que bajaba al mar del desierto, al mar Muerto, se cortó del todo. La gente pasó frente a Jericó. Los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza del Señor estaban quietos en el cauce seco, firmes en medio del Jordán, mientras Israel iba pasando por el cauce seco, hasta que acabaron de pasar todos


    Palabra de Dios


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,21–19,1):


    En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»

    Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.» El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros m¡ Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»

    Cuando acabó Jesús estas palabras, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.


    Palabra del Señor

    6 min
  • Reflexión miércoles 13 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY

    13 AGOSTO

    Lecturas del Miércoles de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

    Primera Lectura

    Lectura del libro del Deuteronomio (34,1-12):


    En aquellos días, Moisés subió de la estepa de Moab al monte Nebo, a la cima del Fasga, que mira a Jericó; y el Señor le mostró toda la tierra: Galaad hasta Dan, el territorio de Neftall, de Efraín y de Manasés, el de Judá hasta el mar occidental, el Negueb y la comarca del valle de Jericó, la ciudad de las palmeras, hasta Soar; y le dijo: «Ésta es la tierra que prometí a Abrahán, a Isaac y a Jacob, diciéndoles: «Se la daré a tu descendencia.» Te la he hecho ver con tus propios ojos, pero no entrarás en ella.»

    Y allí murió Moisés, siervo del Señor, en Moab, como había dicho el Señor. Lo enterraron en el valle de Moab, frente a Bet Fegor; y hasta el dia de hoy nadie ha conocido el lugar de su tumba. Moisés murió a la edad de ciento veinte años; no había perdido vista ni había decaído su vigor. Los israelitas lloraron a Moisés en la estepa de Moab treinta días, hasta que terminó el tiempo del duelo por Moisés. Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés le había impuesto las manos; los israelitas le obedecieron e hicieron lo que el Señor había mandado a Moisés. Pero ya no surgió en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor trataba cara a cara; ni semejante a él en los signos y prodigios que el Señor le envió a hacer en Egipto contra el Faraón, su corte y su país; ni en la mano poderosa, en los terribles portentos que obró Moisés en presencia de todo Israel.


    Palabra de Dios


    Salmo

    Sal 65,1-3a.5.8.16-17


    R/. Bendito sea Dios,

    que me ha devuelto la vida


    Aclamad al Señor, tierra entera;

    tocad en honor de su nombre,

    cantad himnos a su gloria.

    Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!» R/.


    Venid a ver las obras de Dios,

    sus temibles proezas en favor de los hombres.

    Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,

    haced resonar sus alabanzas. R/.


    Fieles de Dios, venid a escuchar,

    os contaré lo que ha hecho conmigo:

    a él gritó mi boca

    y lo ensalzó mi lengua. R/.


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):


    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»


    Palabra del Señor

    8 min
  • Reflexión martes 12 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY

    12 AGOSTO

    Lecturas del Martes de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

    Primera Lectura

    Lectura del libro del Deuteronomio (31,1-8):


    Moisés dijo estas palabras a los israelitas: «He cumplido ya ciento veinte años, y me encuentro impedido; además, el Señor me ha dicho: «No pasarás ese Jordán.» El Señor, tu Dios, pasará delante de ti. Él destruirá delante de ti esos pueblos, para que te apoderes de ellos. Josué pasará delante de ti, como ha dicho el Señor. El Señor los tratará como a los reyes amorreos Sijón y Og, y como a sus tierras, que arrasó. Cuando el Señor os los entregue, haréis con ellos lo que yo os he ordenado. ¡Sed fuertes y valientes, no temáis, no os acobardéis ante ellos!, que el Señor, tu Dios, avanza a tu lado, no te dejará ni te abandonará.»

    Después Moisés llamó a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: «Sé fuerte y valiente, porque tú has de introducir a este pueblo en la tierra que el Señor, tu Dios, prometió dar a tus padres; y tú les repartirás la heredad. El Señor avanzará ante ti. Él estará contigo; no te dejará ni te abandonará. No temas ni te acobardes.»


    Palabra de Dios


    Salmo Responsorial

    Dt 32,3-4a.7.8.9.12


    R/. La porción del Señor fue su pueblo


    Voy a proclamar el nombre del Señor:

    dad gloria a nuestro Dios.

    Él es la Roca,

    sus obras son perfectas. R/.


    Acuérdate de los días remotos,

    considera las edades pretéritas,

    pregunta a tu padre, y te lo contará,

    a tus ancianos, y te lo dirán. R/.


    Cuando el Altísimo daba a cada pueblo su heredad

    y distribuía a los hijos de Adán,

    trazando las fronteras de las naciones,

    según el número de los hijos de Dios. R/.


    La porción del Señor fue su pueblo,

    Jacob fue el lote de su heredad.

    El Señor sólo los condujo,

    no hubo dioses extraños con él. R/.


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,1-5.10.12-14):


    En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?»

    Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.»


    Palabra del Señor

    7 min
  • Reflexión lunes 11 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango

    Lecturas del Lunes de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

    Primera Lectura

    Lectura del libro del Deuteronomio (10,12-22):


    Moisés habló al pueblo, diciendo: «Ahora, Israel, ¿qué es lo que te exige el Señor, tu Dios? Que temas al Señor, tu Dios, que sigas sus caminos y lo ames, que sirvas al Señor, tu Dios, con todo el corazón y con toda el alma, que guardes los preceptos del Señor, tu Dios, y los mandatos que yo te mando hoy, para tu bien. Cierto: del Señor son los cielos, hasta el último cielo, la tierra y todo cuanto la habita; con todo, sólo de vuestros padres se enamoró el Señor, los amó, y de su descendencia os escogió a vosotros entre todos los pueblos, como sucede hoy. Circuncidad vuestro corazón, no endurezcáis vuestra cerviz; que el Señor, vuestro Dios, es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, fuerte y terrible; no es parcial ni acepta soborno, hace justicia al huérfano y a la viuda, ama al forastero, dándole pan y vestido. Amaréis al forastero, porque forasteros fuisteis en Egipto. Temerás al Señor, tu Dios, le servirás, te pegarás a él, en su nombre jurarás. Él será tu alabanza, él será tu Dios, pues él hizo a tu favor las terribles hazañas que tus ojos han visto. Setenta eran tus padres cuando bajaron a Egipto, y ahora el Señor, tu Dios, te ha hecho numeroso como las estrellas del cielo.»


    Palabra de Dios


    Salmo

    Sal 147,12-13.14-15.19-20


    R/. Glorifica al Señor, Jerusalén


    Glorifica al Señor, Jerusalén;

    alaba a tu Dios, Sión:

    que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,

    y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.


    Ha puesto paz en tus fronteras,

    te sacia con flor de harina.

    Él envía su mensaje a la tierra,

    y su palabra corre veloz. R/.


    Anuncia su palabra a Jacob,

    sus decretos y mandatos a Israel;

    con ninguna nación obró así,

    ni les dio a conocer sus mandatos. R/.


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,22-27):


    En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos Galilea, les dijo Jesús: «Al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día.» Ellos se pusieron muy tristes.

    Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: «¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?»

    Contestó: «Sí.»

    Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?»

    Contestó: «A los extraños.»

    Jesús le dijo: «Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizarlos, ve al lago, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti.»


    Palabra del Señor

    6 min
  • Reflexión domingo 10 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY

    10 AGOSTO

    Lecturas del XIX Domingo del Tiempo Ordinario

    Primera Lectura

    Lectura del libro de la Sabiduría (18,6-9):


    La noche de la liberación les fue preanunciada a nuestros antepasados, para que, sabiendo con certeza en qué promesas creían, tuvieran buen ánimo.

    Tu pueblo esperaba la salvación de los justos

    y la perdición de los enemigos,

    pues con lo que castigaste a los adversarios,

    nos glorificaste a nosotros, llamándonos a ti.

    Los piadosos hijos de los justos ofrecían sacrificios en secreto y establecieron unánimes esta ley divina:

    que los fieles compartirían los mismos bienes y peligros, después de haber cantado las alabanzas de los antepasados.


    Palabra de Dios


    Salmo

    Sal 32,1.12.18-19.20.22


    R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.


    V/. Aclamad, justos, al Señor,

    que merece la alabanza de los buenos.

    Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,

    el pueblo que él se escogió como heredad. R/.


    V/. Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,

    en los que esperan en su misericordia,

    para librar sus vidas de la muerte

    y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.


    V/. Nosotros aguardamos al Señor:

    él es nuestro auxilio y escudo.

    Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,

    como lo esperamos de ti. R/.



    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,32-48):


    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

    «No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.

    Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

    Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.

    Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo.

    Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos.

    Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.

    Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».

    Pedro le dijo:

    «Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?».

    Y el Señor dijo:

    «¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas?

    Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad os digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes.

    Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.

    El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.

    Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá».


    Palabra del Señor

    8 min
  • Reflexión Sábado 9 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY

    09 AGOSTO

    Lecturas del Santa Teresa Benedicta de la Cruz, virgen y mártir

    Primera Lectura

    Lectura del libro del Deuteronomio (6,4-13):


    Moisés habló al pueblo, diciendo: «Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado; las atarás a tu muñeca como un signo, serán en tu frente una señal; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales. Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra que juró a tus padres –a Abrahán, Isaac y Jacob– que te había de dar, con ciudades grandes y ricas que tú no has construido, casas rebosantes de riquezas que tú no has llenado, pozos ya excavados que tú no has excavado, viñas y olivares que tú no has plantado, comerás hasta hartarte. Pero, cuidado: no olvides al Señor que te sacó de Egipto, de la esclavitud. Al Señor, tu Dios, temerás, a él sólo servirás, sólo en su nombre jurarás.»


    Palabra de Dios


    Salmo

    Sal 17,2-3a.3bc-4.47.51ab


    R/. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza


    Yo te amo, Señor;

    tú eres mi fortaleza;

    Señor, mi roca,

    mi alcázar, mi libertador. R/.


    Dios mío, peña mía,

    refugio mío, escudo mío,

    mi fuerza salvadora, mi baluarte.

    Invoco al Señor de mi alabanza

    y quedo libre de mis enemigos. R/.


    Viva el Señor, bendita sea mi Roca,

    sea ensalzado mi Dios y Salvador:

    tú diste gran victoria a tu rey,

    tuviste misericordia de tu Ungido. R/.


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,14-20):


    En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: «Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques; muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo.»

    Jesús contestó: «¡Generación perversa e infiel! ¿Hasta cuándo tendré que estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo.»

    Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: «¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?»

    Les contestó: «Por vuestra poca fe. Os aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible.»


    Palabra del Señor

    8 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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