Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
Download on the App Store

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión domingo 7 de septiembre de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Primera lectura

    Sb 9,13-19

    Lectura del libro de la Sabiduría.


    ¿QUÉ hombre conocerá el designio de Dios?,

    o ¿quién se imaginará lo que el Señor quiere?

    Los pensamientos de los mortales son frágiles

    e inseguros nuestros razonamientos,

    porque el cuerpo mortal oprime el alma

    y esta tienda terrena abruma la mente pensativa.

    Si apenas vislumbramos lo que hay sobre la tierra

    y con fatiga descubrimos lo que está a nuestro alcance,

    ¿quién rastreará lo que está en el cielo?,

    ¿quién conocerá tus designios, si tú no le das sabiduría

    y le envías tu santo espíritu desde lo alto?

    Así se enderezaron las sendas de los terrestres,

    los hombres aprendieron lo que te agrada

    y se salvaron por la sabiduría.


    Palabra de Dios.


    Salmo

    Sal 90(89),3-4.5-6.12-13. 14 y 17 (R. cf. 12b)


    R. Señor, tú has sido nuestro refugio

    de generación en generación.


    V. Tú reduces el hombre a polvo,

    diciendo: «Retornen, hijos de Adán».

    Mil años en tu presencia son un ayer que pasó;

    una vela nocturna. R.


    V. Si tú los retiras

    son como un sueño,

    como hierba que se renueva:

    que florece y se renueva por la mañana,

    y por la tarde la siegan y se seca. R.


    V. Enséñanos a calcular nuestros años,

    para que adquiramos un corazón sensato.

    Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?

    Ten compasión de tus siervos. R.


    V. Por la mañana sácianos de tu misericordia,

    y toda nuestra vida será alegría y júbilo.

    Baje a nosotros la bondad del Señor

    y haga prósperas las obras de nuestras manos.

    Sí, haga prósperas las obras de nuestras manos. R.


    Segunda lectura

    Flm 9b-10.12-17

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón.


    QUERIDO hermano:

    Yo, Pablo, anciano, y ahora prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien engendré en la prisión. Te lo envío como a hijo.

    Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en nombre tuyo en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo: así me harás este favor, no a la fuerza, sino con toda libertad.

    Quizá se apartó de ti por breve tiempo para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido, que si lo es mucho para mí, cuánto más para ti, humanamente y en el Señor.

    Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí.


    Palabra de Dios.


    Evangelio

    Lc 14,25-33


    Aquel que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío


    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


    EN aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:

    «Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

    Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío.

    Así, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo:

    “Este hombre empezó a construir y no pudo acabar”.

    ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que lo ataca con veinte mil?

    Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

    Así pues, todo aquel de entre ustedes que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío».


    Palabra del Señor.

    8 min
  • Reflexión sábado 6 de septiembre de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Primera lectura

    Col 1,21-23


    Dios los ha reconciliado para ser admitidos a su presencia santos y sin mancha


    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses.


    HERMANOS:

    Ustedes, en otro tiempo, estaban también alejados y eran enemigos por sus pensamientos y malas acciones; ahora en cambio, por la muerte que Cristo sufrió en su cuerpo de carne, Dios los ha reconciliado para ser admitidos a su presencia santos, sin mancha y sin reproche, a condición de que permanezcan cimentados y estables en la fe, e inamovibles en la esperanza del Evangelio que han escuchado: el mismo que se proclama en la creación entera bajo el cielo, del que yo, Pablo, he llegado a ser servidor.


    Palabra de Dios.

    Salmo

    Sal 54(53),3-4.6 y 8


    R. Dios es mi auxilio.


    V. Oh Dios, sálvame por tu nombre,

    sal por mí con tu poder.

    Oh Dios, escucha mi súplica,

    atiende a mis palabras. R.


    V. Dios es mi auxilio,

    el Señor sostiene mi vida.

    Te ofreceré un sacrificio voluntario,

    dando gracias a tu nombre, que es bueno. R.

    Aclamación

    R. Aleluya, aleluya, aleluya.

    V. Yo soy el camino y la verdad y la vida -dice el Señor- nadie va al Padre sino por mi. R.

    Evangelio

    Lc 6,1-5


    ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?


    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


    EN sábado, iba Jesús caminando por medio de un sembrado y sus discípulos arrancaban y comían espigas, frotándolas con las manos.

    Unos fariseos dijeron:

    «¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».

    Respondiendo Jesús, les dijo:

    «¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros sintieron hambre?

    Entró en la casa de Dios, y tomando los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, comió él y dio a los que estaban con él».

    Y les decía:

    «El Hijo del hombre es señor del sábado».


    Palabra del Señor.

    9 min
  • Reflexión viernes 5 de septiembre de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Primera lectura

    Col 1,15-20


    Todo fue creado por él y para él


    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses.


    CRISTO Jesús es imagen del Dios invisible,

    primogénito de toda criatura;

    porque en él fueron creadas todas las cosas:

    celestes y terrestres,

    visibles e invisibles.

    Tronos y Dominaciones,

    Principados y Potestades;

    todo fue creado por él y para él.

    Él es anterior a todo,

    y todo se mantiene en él.

    Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.

    Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,

    y así es el primero en todo.

    Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.

    Y por él y para él

    quiso reconciliar todas las cosas,

    las del cielo y las de la tierra,

    haciendo la paz por la sangre de su cruz.


    Palabra de Dios.

    Salmo

    Sal 100(99), 2.3.4.5 (R. 2c)


    R. Entren en la presencia del Señor con vítores.


    V. Aclama al Señor, tierra entera,

    sirvan al Señor con alegría,

    entren en su presencia con vítores. R.


    V. Sepan que el Señor es Dios:

    que él nos hizo y somos suyos,

    su pueblo y ovejas de su rebaño. R.


    V. Entren por sus puertas con acción de gracias,

    por sus atrios con himnos,

    dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.


    V. El Señor es bueno,

    su misericordia es eterna,

    su fidelidad por todas las edades. R.

    Aclamación

    R. Aleluya, aleluya, aleluya.

    V. Yo soy la luz del mundo -dice el Señor- el que me sigue tendrá la luz de la vida. R.

    Evangelio

    Lc 5,33-39


    Les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán


    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


    EN aquel tiempo, los fariseos y los escribas dijeron a Jesús:

    «Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber».

    Jesús les dijo:

    «¿Acaso pueden hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán en aquellos días».

    Les dijo también una parábola:

    «Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo.

    Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque, si lo hace, el vino nuevo reventará los odres y se derramará, y los odres se estropearán.

    A vino nuevo, odres nuevos.

    Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: “El añejo es mejor”».


    Palabra del Señor.

    9 min
  • Reflexión jueves 4 de septiembre de 2025 .Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Primera lectura

    Col 1,9-14


    Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor


    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses.


    HERMANOS:

    No dejamos de orar por ustedes y de pedir que consigan un conocimiento perfecto de su voluntad con toda sabiduría e inteligencia espiritual.

    De esa manera su conducta será digna del Señor, agradándole en todo; fructificando en toda obra buena, y creciendo en el conocimiento de Dios, fortalecidos plenamente según el poder de su gloria para soportar todo con paciencia y magnanimidad, con alegría, dando gracias a Dios Padre, que los ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.

    Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,

    y nos ha trasladado

    al reino del Hijo de su amor,

    por cuya sangre hemos recibido la redención,

    el perdón de los pecados.


    Palabra de Dios.

    Salmo

    Sal 98(97),2-3ab.3cd-4. 5-6 (R. 2a)


    R. El Señor da a conocer su salvación.


    V. El Señor da a conocer su salvación,

    revela a las naciones su justicia.

    Se acordó de su misericordia y su fidelidad

    en favor de la casa de Israel. R.


    V. Los confines de la tierra han contemplado

    la salvación de nuestro Dios.

    Aclama al Señor, tierra entera;

    griten, vitoreen, toquen. R.


    V. Tañan la cítara para el Señor,

    suenen los instrumentos:

    con clarines y al son de trompetas,

    aclamen al Rey y Señor. R.

    Aclamación

    R. Aleluya, aleluya, aleluya.

    V. Vengan en pos de mí -dice el Señor- y los haré pescadores de hombres. R.

    Evangelio

    Lc 5,1-11


    Dejándolo todo, lo siguieron


    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


    EN aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes.

    Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

    Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

    «Rema mar adentro, y echen sus redes para la pesca».

    Respondió Simón y dijo:

    «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».

    Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:

    «Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».

    Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

    Y Jesús dijo a Simón:

    «No temas; desde ahora serás pescador de hombres».

    Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.


    Palabra del Señor.

    8 min
  • Reflexión miércoles 3 de septiembre de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango

    Primera lectura

    Col 1,1-8


    La verdad del Evangelio llegó hasta ustedes y se propagó por todo el mundo


    Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses.


    PABLO, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, y Timoteo, el hermano, a los santos y fieles hermanos en Cristo que residen en Colosas: gracia y paz a ustedes de parte de Dios, nuestro Padre.

    Damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por ustedes, al tener noticia de su fe en Cristo Jesús y del amor que tienen a todos los santos, a causa de la esperanza que les está reservada en los cielos y de la que oyeron hablar cuando se les anunció la verdad del Evangelio de Dios, que llegó hasta ustedes.

    Este sigue dando fruto y propagándose por todo el mundo como ha ocurrido también entre ustedes desde el día en que escucharon y comprendieron la gracia de Dios en la verdad.

    Así se lo enseñó Epafras, nuestro querido compañero de servicio, fiel servidor de Cristo en lugar nuestro. Él es quien nos ha informado del amor que sienten por nosotros en el Espíritu.


    Palabra de Dios.

    Salmo

    Sal 52(51),10.11 (R. cf. 10b)


    R. Confío en tu misericordia, Señor, por siempre.


    V. Yo, como verde olivo,

    en la casa de Dios,

    confío en la misericordia de Dios

    por siempre jamás. R.


    V. Te daré siempre gracias

    porque has actuado;

    proclamaré delante de tus fieles:

    «Tu nombre es bueno». R.

    Aclamación

    R. Aleluya, aleluya, aleluya.

    V. El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad. R.

    Evangelio

    Lc 4,38-44


    Es necesario que evangelice también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado


    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


    EN aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en la casa de Simón.

    La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le rogaron por ella.

    Él, inclinándose sobre ella, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles.

    Al ponerse el sol, todos cuantos tenían enfermos con diversas dolencias se los llevaban, y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los iba curando.

    De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban y decían:

    «Tú eres el Hijo de Dios».

    Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.

    Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar desierto.

    La gente lo andaba buscando y, llegando donde estaba, intentaban retenerlo para que no se separara de ellos.

    Pero él les dijo:

    «Es necesario que proclame el reino de Dios también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado».

    Y predicaba en las sinagogas de Judea.


    Palabra del Señor.

    8 min
  • Reflexión lunes 1º de septiembre de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Primera lectura

    1Ts 4,13-18


    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.


    HERMANOS, no queremos que ignoren la suerte de los difuntos para que no se aflijan como los que no tienen esperanza.

    Pues si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual modo Dios llevará con él, por medio de Jesús, a los que han muerto.

    Esto es lo que les decimos apoyados en la palabra del Señor: nosotros, los que quedemos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que hayan muerto; pues el mismo Señor, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar; después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos llevados con ellos entre nubes al encuentro del Señor, por los aires.

    Y así estaremos siempre con el Señor.

    Consuélense, pues, mutuamente con estas palabras.


    Palabra de Dios.

    Salmo

    Sal 96(95) 1 y 3.4-5. 11-12a.12b-13 (R. 13b)


    R. El Señor llega a regir la tierra.


    V. Canten al Señor un cántico nuevo,

    canten al Señor, toda la tierra.

    Cuenten a los pueblos su gloria,

    sus maravillas a todas las naciones. R.


    V. Porque es grande el Señor,

    y muy digno de alabanza,

    más temible que todos los dioses.

    Pues los dioses de los gentiles no son nada,

    mientras que el Señor ha hecho el cielo. R.


    V. Alégrese el cielo, goce la tierra,

    retumbe el mar y cuanto lo llena;

    vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,

    aclamen los árboles del bosque. R.


    V. Delante del Señor, que ya llega,

    ya llega a regir la tierra:

    regirá el orbe con justicia

    y los pueblos con fidelidad. R.


    Evangelio

    Lc 4,16-30


    Me ha enviado a evangelizar a los pobres... Ningún profeta es aceptado en su pueblo


    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


    EN aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

    «El Espíritu del Señor está sobre mí,

    porque él me ha ungido.

    Me ha enviado a evangelizar a los pobres,

    a proclamar a los cautivos la libertad,

    y a los ciegos, la vista;

    a poner en libertad a los oprimidos;

    a proclamar el año de gracia del Señor».

    Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él.

    Y él comenzó a decirles:

    «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acaban de oír».

    Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca.

    Y decían:

    «¿No es este el hijo de José?».

    Pero Jesús les dijo:

    «Sin duda me dirán aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”, haz también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún».

    Y añadió:

    «En verdad les digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo asegurarles que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino

    Naamán, el sirio».

    Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo.

    Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.


    Palabra del Señor.

    9 min
  • Reflexión domingo 31 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Primera lectura

    Eclo 3, 17-20. 28-29


    Humíllate, y así alcanzarás el favor del Señor


    Lectura del libro del Eclesiástico.


    HIJO, actúa con humildad en tus quehaceres,

    y te querrán más que al hombre generoso.

    Cuanto más grande seas, más debes humillarte,

    y así alcanzarás el favor del Señor.

    «Muchos son los altivos e ilustres,

    pero él revela sus secretos a los mansos».

    Porque grande es el poder del Señor

    y es glorificado por los humildes.

    La desgracia del orgulloso no tiene remedio,

    pues la planta del mal ha echado en él sus raíces.

    Un corazón prudente medita los proverbios,

    un oído atento es el deseo del sabio.


    Palabra de Dios.

    Salmo

    Sal 68(67),4 y 5ac. 6-7ab.10-11 (R. cf. 11b)


    R. Tu bondad, oh, Dios,

    preparó una casa para los pobres.


    V. Los justos se alegran,

    gozan en la presencia de Dios,

    rebosando de alegría.

    Canten a Dios, toquen a su nombre;

    su nombre es el Señor. R.


    V. Padre de huérfanos, protector de viudas,

    Dios vive en su santa morada.

    Dios prepara casa a los desvalidos,

    libera a los cautivos y los enriquece. R.


    V. Derramaste en tu heredad, oh, Dios, una lluvia copiosa,

    aliviaste la tierra extenuada;

    y tu rebaño habitó en la tierra

    que tu bondad, oh, Dios,

    preparó para los pobres. R.

    Segunda lectura

    Heb 12, 18-19. 22-24a


    Ustedes se han acercado al monte Sion, ciudad del Dios vivo


    Lectura de la carta a los Hebreos.


    HERMANOS:

    No se han acercado a un fuego tangible y encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni al estruendo de las palabras, oído el cual, ellos rogaron que no continuase hablando.

    Ustedes, se han acercado al monte Sion, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo, a las miríadas de ángeles, a la asamblea festiva de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos; a las almas de los justos que han llegado a la perfección, y al Mediador de la nueva alianza, Jesús.


    Palabra de Dios.

    Aclamación

    R. Aleluya, aleluya, aleluya.

    V. Tomen mi yugo sobre ustedes —dice el Señor—, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón. R.

    Evangelio

    Lc 14,1.7-14


    El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido


    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


    UN sábado, Jesús entró en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos lo estaban espiando.

    Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:

    «Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y venga el que los convidó a ti y al otro, y te diga:

    “Cédele el puesto a este”.

    Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.

    Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga:

    “Amigo, sube más arriba”.

    Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.

    Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido».

    Y dijo al que lo había invitado:

    «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos».


    Palabra del Señor.

    8 min
  • Reflexión sábado 30 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.

    Primera lectura

    1Ts 4,9-11


    Dios mismo nos ha enseñado a amarnos los unos a los otros.


    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.


    HERMANOS:

    Acerca del amor fraterno, no hace falta que les escriba, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse los unos a los otros; y así lo hacen con todos los hermanos de Macedonia.

    Sin embargo los exhortamos, hermanos, a seguir progresando: esfuércense por vivir con tranquilidad, ocupándose de sus asuntos y trabajando con sus propias manos, como se lo tenemos mandado.


    Palabra de Dios.

    Salmo

    Sal 98(97),1.7-8.9 (R. cf. 9)


    R. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.


    V. Canten al Señor un cántico nuevo,

    porque ha hecho maravillas.

    Su diestra le ha dado la victoria,

    su santo brazo. R.


    V. Retumbe el mar y cuanto contiene,

    la tierra y cuantos la habitan;

    aplaudan los ríos,

    aclamen los montes. R.


    V. Al Señor, que llega

    para regir la tierra.

    Regirá el orbe con justicia

    y los pueblos con rectitud. R.

    Aclamación

    R. Aleluya, aleluya, aleluya.

    V. Les doy un mandamiento nuevo -dice el Señor- que se amen unos a otros, como yo los he amado. R.

    Evangelio

    Mt 25,14-30


    Como has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu señor


    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.


    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

    «Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.

    El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.

    En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.

    Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos.

    Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:

    “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.

    Su señor le dijo:

    “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.

    Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:

    “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”.

    Su señor le dijo:

    “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.

    Se acercó también el que había recibido un talento y dijo:

    “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.

    El señor le respondió:

    “Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil échenlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».


    Palabra del Señor.

    8 min
  • Reflexión viernes 29 de agosto de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango

    Primera lectura

    Jer 1, 17-19


    Diles todo lo que yo te mande. No les tengas miedo


    Lectura del libro de Jeremías.


    EN aquellos días, me vino esta palabra del Señor:

    «Cíñete los lomos:

    prepárate para decirles todo lo que yo te mande.

    No les tengas miedo,

    o seré yo quien te intimide.

    Desde ahora te convierto en plaza fuerte,

    en columna de hierro y muralla de bronce,

    frente a todo el país:

    frente a los reyes y príncipes de Judá,

    frente a los sacerdotes y al pueblo de la tierra.

    Lucharán contra ti, pero no te podrán,

    porque yo estoy contigo para librarte

    —oráculo del Señor—».


    Palabra de Dios.

    Salmo

    Sal 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab y 17 (R.: cf. 15ab)


    R. Mi boca contará tu salvación.


    V. A ti, Señor, me acojo:

    no quede yo derrotado para siempre.

    Tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,

    inclina a mí tu oído y sálvame. R.


    V. Sé tú mi roca de refugio,

    el alcázar donde me salve,

    porque mi peña y mi alcázar eres tú.

    Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.


    V. Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza

    y mi confianza, Señor, desde mi juventud.

    En el vientre materno ya me apoyaba en ti,

    en el seno tú me sostenías. R.


    V. Mi boca contará tu justicia,

    y todo el día tu salvación,

    Dios mío, me instruiste desde mi juventud,

    y hasta hoy relato tus maravillas. R.

    Aclamación

    R. Aleluya, aleluya, aleluya.

    V. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. R.

    Evangelio

    Mc 6, 17-29


    Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista


    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.


    EN aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado.

    El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano.

    Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto.

    La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.

    La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:

    «Pídeme lo que quieras, que te lo daré».

    Y le juró:

    «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».

    Ella salió a preguntarle a su madre:

    «¿Qué le pido?».

    La madre le contestó:

    «La cabeza de Juan el Bautista».

    Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:

    «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».

    El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.

    Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.


    Palabra del Señor.

    7 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

From the publisher's feed

Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.