Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión jueves 30 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 10,9-18
    Si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación.
    Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.»
    Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.» Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo, si no creen en él?; ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y ¿cómo van a oír sin alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar si no los envían? Lo dice la Escritura: «¡Qué hermosos los pies de los que anuncian el Evangelio!» Pero no todos han prestado oído al Evangelio; como dice Isaías: «Señor, ¿quién ha dado fe a nuestro mensaje?» Así pues, la fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo. Pero yo pregunto: «¿Es que no lo han oído?» Todo lo contrario: «A toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los límites del orbe su lenguaje.»
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 19(18),2-3.4-5 (R. 5a)
    R. A toda la tierra alcanza su pregón
    V. El cielo proclama la gloria de Dios,
    el firmamento pregona la obra de sus manos:
    el día al día le pasa el mensaje,
    la noche a la noche se lo susurra. R.
    V. Sin que hablen, sin que pronuncien,
    sin que resuene su voz,
    a toda la tierra alcanza su pregón
    y hasta los límites del orbe su lenguaje. R.
    Aclamación
    Aleluya, aleluya, aleluya.
    Venid y seguidme -dice el Señor-, y os haré pescadores de hombres.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo 4, 18-22
    En aquel tiempo, paseando junto al mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores. Les dijo: «Vengan en pos de mí y los haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca restaurando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión miércoles 29 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Dn 5, 1-6.13-14.16-17.23-28
    Aparecieron unos dedos de mano humana escribiendo
    Lectura de la profecía de Daniel.
    EN aquellos días, el rey Baltasar ofreció un gran banquete a mil de sus nobles, y se puso a beber vino delante de los mil. Bajo el efecto del vino, Baltasar mandó traer los vasos de oro y plata que su padre Nabucodonosor había cogido en el templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey junto con sus nobles, sus mujeres y sus concubinas. Cuando trajeron los vasos de oro que habían cogido en el templo de Jerusalén, brindaron con ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas. Y mientras bebían vino, alababan a sus dioses de oro y plata, de bronce y de hierro, de madera y de piedra.
    De repente aparecieron unos dedos de mano humana escribiendo sobre el revoque del muro del palacio real, frente al candelabro; y el rey veía el dorso de la mano que escribía. Entonces su rostro palideció, sus pensamientos le turbaron, los músculos del cuerpo se le aflojaron, y las rodillas le entrechocaban. Trajeron a Daniel ante el rey y este le preguntó:
    - ¿Eres tú Daniel, uno de los judíos desterrados que trajo de Judea el rey mi padre? He oído decir de ti que posees el espíritu de los dioses, y que en ti se encuentran inteligencia, prudencia y una sabiduría extraordinaria.
    He oído decir de ti que tú puedes interpretar sueños y resolver problemas; pues bien, si logras leer lo escrito y exponerme su interpretación, te vestirás de púrpura, llevarás al cuello un collar de oro y ocuparás el tercer puesto en mi reino. Entonces Daniel habló así al rey:
    «Quédate con tus dones y da a otro tus regalos. Yo leeré al rey lo escrito y le expondré su interpretación.
    Te has rebelado contra el Señor del cielo y has hecho traer a tu presencia los vasos de su templo, para beber vino en ellos en compañía de tus nobles, tus mujeres y tus concubinas. Has alabado a dioses de plata y oro, de bronce y hierro, de madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni entienden; mientras que al Dios dueño de tu vida y tus empresas no lo has honrado. Por eso él ha enviado esa mano para escribir este texto. Lo que está escrito es: ´´Contado, Pesado, Dividido´´. Y la interpretación es esta: ´´Contado´´: Dios ha contado los días de tu reinado y les ha señalado el final. ´´Pesado´´: te ha pesado en la balanza, y te falta peso. ´´Dividido´´: tu reino ha sido dividido, y lo entregan a medos y persas».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Dn 3,62.63.64.65.66.67
    R. ¡Ensálcenlo con himnos por los siglos!
    V. Sol y luna, bendigan al Señor. R.
    V. Astros del cielo, bendigan al Señor. R.
    V. Lluvia y rocío, bendigan al Señor. R.
    V. Vientos todos, bendigan al Señor. R.
    V. Fuego y calor, bendigan al Señor. R.
    V. Fríos y heladas, bendigan al Señor. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Se fiel hasta la muerte dice el Señor y te daré la corona de la vida. R.
    Evangelio
    Lc 21, 12-19
    Todos los odiarán a causa de mi nombre, pero ni un cabello de su cabeza perecerá
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos
    «les echarán mano, los perseguirán, entregándolos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndolos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto les servirá de ocasión para dar testimonio. Por ello, métanse bien en la cabeza que no tienen que preparar su defensa, porque yo les daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario de ustedes. Y hasta sus padres, y parientes, y hermanos, y amigos los entregarán, y matarán a algunos de ustedes, y todos los odiarán a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de su cabeza perecerá; con su perseverancia salvarán sus almas».
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión martes 28 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Lecturas del Martes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario
    Enviar por email En PDF Imprimir Martes, 28 de noviembre de 2023
    Primera lectura
    Lectura de la profecía de Daniel (2,31-45):
    En aquellos días, dijo Daniel a Nabucodonosor: «Tú, rey, viste una visión: una estatua majestuosa, una estatua gigantesca y de un brillo extraordinario; su aspecto era impresionante. Tenla la cabeza de oro fino, el pecho y los brazos de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro y los pies de hierro mezclado con barro. En tu visión, una piedra se desprendió sin intervención humana, chocó con los pies de hierro y barro de la estatua y la hizo pedazos. Del golpe, se hicieron pedazos el hierro y el barro, el bronce, la plata y el oro, triturados como tamo de una era en verano, que el viento arrebata y desaparece sin dejar rastro. Y la piedra que deshizo la estatua creció hasta convertirse en una montaña enorme que ocupaba toda la tierra. Éste era el sueño; ahora explicaremos al rey su sentido: Tú, majestad, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha concedido el reino y el poder, el dominio y la gloria, a quien ha dado poder sobre los hombres, dondequiera que vivan, sobre las bestias del campo y las aves del cielo, para que reines sobre ellos, tú eres la cabeza de oro. Te sucederá un reino de plata, menos poderoso. Después un tercer reino, de bronce, que dominará todo el orbe. Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro. Como el hierro destroza y machaca todo, así destrozará y triturará a todos. Los pies y los dedos que viste, de hierro mezclado con barro de alfarero, representan un reino dividido; conservará algo del vigor del hierro, porque viste hierro mezclado con arcilla. Los dedos de los pies, de hierro y barro, son un reino a la vez poderoso y débil. Como viste el hierro mezclado con la arcilla, así se mezclarán los linajes, pero no llegarán a fundirse, lo mismo que no se puede alear el hierro con el barro. Durante ese reinado, el Dios del cielo suscitará un reino que nunca será destruido ni su dominio pasará a otro, sino que destruirá y acabará con todos los demás reinos, pero él durará por siempre; eso significa la piedra que viste desprendida del monte sin intervención humana y que destrozó el barro, el hierro, el bronce, la plata y el oro. Éste es el destino que el Dios poderoso comunica a su majestad. El sueño tiene sentido, la interpretación es cierta.»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Dn 3,57.58.59.60.61
    R/. Ensalzadlo con himnos por los siglos
    Criaturas todas del Señor,
    bendecid al Señor. R/.
    Ángeles del Señor,
    bendecid al Señor. R/.
    Cielos, bendecid al Señor. R/.
    Aguas del espacio,
    bendecid al Señor. R/.
    Ejércitos del Señor,
    bendecid al Señor. R/.
    Segunda lectura
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Lucas (21,5-11):
    En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos.
    Jesús les dijo: «Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.»
    Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?»
    Él contestó: «Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien "El momento está cerca"; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.»
    Luego les dijo: «Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.»
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 27 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Dn 1, 1-6.8-20
    No encontró ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías
    Comienzo de la profecía de Daniel.
    EL año tercero del reinado de Joaquín, rey de Judá, Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó a Jerusalén y la asedió. El Señor entregó en su poder a Joaquín, rey de Judá, y todo el ajuar que quedaba en el templo. Nabucodonosor se los llevó a Senaar, al templo de su Dios, y el ajuar del templo lo metió en el depósito del templo de su dios.
    El rey ordenó a Aspenaz, jefe de sus eunucos, seleccionar algunos hijos de Israel de sangre real y de la nobleza, jóvenes, perfectamente sanos, de buen tipo, bien formados en la sabiduría, cultos e inteligentes, y aptos para servir en el palacio real; y ordenó que les enseñasen la lengua y literatura caldeas. Cada día el rey les pasaba una ración de comida y de vino de la mesa real. Su educación duraría tres años, al cabo de los cuales entrarían al servicio del rey.
    Entre ellos había unos judíos: Daniel, Ananías, Misael y Azarías.
    Daniel hizo el propósito de no contaminarse con los manjares, ni con el vino de la mesa real, y pidió al capitán de los eunucos que le dispensase de aquella contaminación.
    Dios concedió a Daniel encontrar gracia y misericordia en el capitán de los eunucos, y este dijo a Daniel:
    - Tengo miedo al rey mi señor, que les ha asignado la ración de comida y bebida; pues si los ve más flacos que sus compañeros, ponen en peligro mi cabeza delante del rey.
    Daniel dijo al encargado que el capitán de los eunucos había puesto para cuidarlos a él, a Ananías, a Misael y a Azarías:
    - Por favor, prueba diez días con tus siervos: que nos den legumbres para comer y agua para beber. Después, que comparen en tu presencia nuestro aspecto y el de los jóvenes que comen de la mesa real, y trátanos según el resultado.
    Él les aceptó la propuesta e hizo la prueba durante diez días. Después de los diez días tenían mejor aspecto y estaban más robustos que cualquiera de los jóvenes que comían de la mesa real. Así que el encargado les retiró la ración de comida y de vino, y les dio legumbres.
    Dios les concedió a los cuatro inteligencia, comprensión de cualquier escritura, y sabiduría. Daniel sabía, además, interpretar visiones y sueños.
    Al cumplirse el plazo señalado para presentarlos al rey, el capitán de los eunucos los llevó a Nabucodonosor. Después de hablar con ellos, el rey no encontró ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías, y quedaron a su servicio. Y en todas las cuestiones y problemas que el rey les proponía, los encontró diez veces superiores al resto de los magos y adivinos de todo su reino.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Dn 3,52.53.54.55.56
    R. ¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
    V. Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.
    Bendito tu nombre, santo y glorioso. R.
    V. Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.
    V. Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.
    V. Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas los abismos. R.
    V. Bendito eres en la bóveda del cielo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Estén en vela y preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del hombre. R.
    Evangelio
    Lc 21, 1-4
    Vio una viuda pobre que echaba dos monedillas
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos, vio a unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos moneditas, y dijo: «En verdad les digo que esa pobre viuda ha echado más que todos, porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión domingo 26 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Ez 34,11-12.15-17
    Lectura de la profecía de Ezequiel.
    ESTO dice el Señor Dios:
    «Yo mismo buscaré mi rebaño
    y lo cuidaré.
    Como cuida un pastor de su grey dispersa,
    así cuidaré yo de mi rebaño
    y lo libraré,
    sacándolo de los lugares por donde se había dispersado
    un día de oscuros nubarrones.
    Yo mismo apacentaré mis ovejas
    y las haré reposar
    -oráculo del Señor Dios-.
    Buscaré la oveja perdida,
    recogeré a la descarriada;
    vendaré a las heridas;
    fortaleceré a la enferma;
    pero a la que está fuerte y robusta la guardaré:
    la apacentaré con justicia».
    En cuanto a ustedes, mi rebaño,
    esto dice el Señor Dios:
    «Yo voy a juzgar entre oveja y oveja,
    entre carnero y macho cabrío».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 23(22),1-3a.3b-4.5.6 (R. 1)
    R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
    V. El Señor es mi pastor, nada me falta:
    en verdes praderas me hace recostar. R.
    V. Me conduce hacia fuentes tranquilas
    y repara mis fuerzas.
    Me guía por el sendero justo,
    por el honor de su nombre. R.
    V. Preparas una mesa ante mí,
    enfrente de mis enemigos;
    me unges la cabeza con perfume,
    y mi copa rebosa. R.
    V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida,
    y habitaré en la casa del Señor
    por años sin término. R.
    Segunda lectura
    1Co 15,20-26.28
    Entregará el reino de Dios Padre, y así Dios será todo en todos
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS:
    Cristo ha resucitado de entre los muertos y es primicia de los que han muerto.
    Si por un hombre vino la muerte, por un hombre vino la resurrección. Pues lo mismo que en Adán mueren todos, así en Cristo todos serán vivificados.
    Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después todos los que son Cristo, en su venida; después el final, cuando Cristo entregue el reino a Dios Padre, cuando haya aniquilado todo principado, poder y fuerza.
    Pues Cristo tiene que reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. El último enemigo en ser destruido será la muerte.
    Y, cuando le haya sometido todo, entonces también el mismo Hijo se someterá al que se lo había sometido todo.
    Así Dios será todo en todos.
    Palabra de Dios.
    Evangelio
    Mt 25,31-46
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
    Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
    Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
    Entonces dirá el rey a los de su derecha:
    "Vengan ustedes, benditos de mi Padre; hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.
    Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, en la cárcel y vinieron a verme".
    Entonces los justos le contestarán:
    "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?".
    Y el rey les dirá:
    "En verdad les digo que cada vez que lo hicieron con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron".
    Entonces dirá a los de su izquierda:
    "Apártense de mí, malditos, vayan al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no me dieron de beber, fui forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y en la cárcel y no me visitaron".
    Entonces también estos contestarán:
    "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?".
    Él les replicará:
    "En verdad les digo: lo que no hicieron con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicieron conmigo".
    Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión sábado 25 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    1M 6, 1-13
    Por las desgracias que hice en Jerusalén, muero de tristeza
    Lectura del primer libro de los Macabeos.
    EN aquellos días, el rey Antíoco recorría las provincias del norte cuando se enteró de que había en Persia una ciudad llamada Elimaida, famosa por su riqueza en plata y oro, con un templo lleno de tesoros: escudos dorados, lorigas y armas depositadas allí por Alejandro el de Filipo, rey de Macedonia, primer rey de los griegos. Antíoco fue allá e intentó apoderarse de la ciudad y saquearla; pero no pudo, porque los de la ciudad, dándose cuenta de lo que pretendía, salieron a atacarlo. Antíoco tuvo que huir y emprendió apesadumbrado el viaje de vuelta a Babilonia.
    Cuando él se encontraba todavía en Persia, llegó un mensajero con la noticia de que la expedición militar contra Judea había fracasado y que Lisias, que en un primer momento se había presentado como caudillo de un poderoso ejército, había huido ante los judíos; estos, sintiéndose fuertes con las armas, pertrechos y el enorme botín de los campamentos saqueados, habían derribado la abominación de la desolación construida sobre el altar de Jerusalén, habían levantado en torno al santuario una muralla alta como la de antes y habían hecho lo mismo en Bet Sur, ciudad que pertenecía al rey. Al oír este informe, el rey se asustó y se impresionó de tal forma que cayó en cama y enfermó de tristeza, porque no le habían salido las cosas como quería.
    Allí pasó muchos días, cada vez más triste. Pensó que se moría, llamó a todos sus Amigos y les dijo: «El sueño ha huido de mis ojos y estoy abrumado por las preocupaciones, y me digo: ´´¡A qué tribulación he llegado, en qué violento oleaje estoy metido, yo, que era feliz y querido cuando era poderoso! Pero ahora me viene a la memoria el daño que hice en Jerusalén, robando todo el ajuar de plata y oro que había allí, y enviando gente que exterminase sin motivo a los habitantes de Judea. Reconozco que por eso me han venido estas desgracias. Ya ven, muero de tristeza en tierra extranjera´´».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 9,2-3.4 y 6.16 y 19 (R. 15b)
    R. Gozaré con tu salvación, Señor.
    V. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
    proclamando todas tus maravillas;
    me alegro y exulto contigo,
    y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo. R.
    V. Porque mis enemigos retrocedieron,
    cayeron y perecieron ante tu rostro
    Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío
    y borraste para siempre su apellido. R.
    V. Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron,
    su pie quedó prendido en la red que escondieron
    Él no olvida jamás al pobre,
    ni la esperanza del humilde perecerá. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. R.
    Evangelio
    Lc 20, 27-40
    No es Dios de muertos, sino de vivos
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, se acercaron algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: ´´Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y dé descendencia a su hermano´´. Pues bien, había siete hermanos; el primero se casó y murió sin hijos. El segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete, y murieron todos sin dejar hijos. Por último, también murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete la tuvieron como mujer». Jesús les dijo: «En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos, no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección. Y que los muertos resucitan, lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: ´´Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob´´. No es Dios de muertos
    9 min
  • Reflexión viernes 24 de noviembre de 2024. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    1M 4, 36-37.52-59
    Celebraron la consagración, ofreciendo con alegría holocaustos
    Lectura del primer libro de los Macabeos.
    EN aquellos días, Judas y sus hermanos propusieron: «Nuestros enemigos están vencidos; subamos, pues, a purificar el santuario y a restaurarlo». Se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión.
    El año ciento cuarenta y ocho, el día veinticinco del mes noveno (es decir, casleu), todos madrugaron para ofrecer un sacrificio, según la ley, en el nuevo altar de los holocaustos que habían reconstruido. Precisamente en el aniversario del día en que lo habían profanado los gentiles, lo volvieron a consagrar, cantando himnos y tocando cítaras, laúdes y timbales. Todo el pueblo se postró en tierra adorando y alabando al Cielo, que les había dado el triunfo.
    Durante ocho días celebraron la consagración, ofreciendo con alegría holocaustos y sacrificios de comunión y de alabanza. Decoraron la fachada del santuario con coronas de oro y escudos. Restauraron también el portal y las dependencias, poniéndoles puertas. El pueblo celebró una gran fiesta, que invalidó la profanación de los gentiles. Judas, con sus hermanos y toda la asamblea de Israel, determinó que se conmemorara anualmente la nueva consagración del altar con solemnes festejos, durante ocho días a partir del veinticinco del mes de casleu.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 1Cro 29,10.11abc.11d-12a.12bcd (R. cf. 13b)
    R. Alabamos tu nombre glorioso, Señor.
    V. Bendito eres, Señor, Dios de nuestro padre Israel,
    por los siglos de los siglos. R.
    V. Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
    la gloria, el esplendor, la majestad,
    porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R.
    V. Tú eres rey y soberano de todo.
    De ti viene la riqueza y la gloria. R.
    V. Tú eres Señor del universo,
    en tu mano está el poder y la fuerza,
    tú engrandeces y confortas a todos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor- y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Lc 19, 45-48
    Han hecho de la casa de Dios una ´´cueva de bandidos´´
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, Jesús entró en el templo y se puso a echar a los vendedores, 46 diciéndoles: «Escrito está: ´´Mi casa será casa de oración´´; pero ustedes la han hecho una ´´cueva de bandidos´´.
    Todos los días enseñaba en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban acabar con él, pero no sabían qué hacer, porque todo el pueblo estaba pendiente de él, escuchándole.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión jueves 23 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    1M 2, 15-29
    Viviremos según la Alianza de nuestros padres
    Lectura del primer libro de los Macabeos.
    EN aquellos días, los funcionarios reales, encargados de imponer la apostasía, llegaron a Modín para que la gente ofreciese sacrificios, y muchos hijos de Israel acudieron a ellos. Matatías y sus hijos se reunieron aparte. Los funcionarios del rey tomaron la palabra y dijeron a Matatías: «Tú eres una persona ilustre, un hombre importante en esta ciudad, y estás respaldado por tus hijos y parientes. Adelántate el primero, haz lo que manda el rey, como lo han hecho todas las naciones; y los mismos judíos, y los que han quedado en Jerusalén. Tú y tus hijos recibirán el título de Amigos del rey; los premiarán con oro y plata y muchos regalos».
    Pero Matatías respondió en voz alta: «Aunque todos los súbditos del rey le obedezcan apostatando de la religión de sus padres y aunque prefieran cumplir sus órdenes, yo, mis hijos y mis parientes viviremos según la Alianza de nuestros padres. ¡Dios me libre de abandonar la ley y nuestras costumbres! No obedeceremos las órdenes del rey, desviándonos de nuestra religión ni a derecha ni a izquierda».
    Nada más decirlo, un judío se adelantó a la vista de todos, dispuesto a sacrificar sobre el ara de Modín, como lo mandaba el rey. Al verlo, Matatías se indignó, tembló de cólera y, en un arrebato de ira santa, corrió a degollar a aquel hombre sobre el ara. Y, acto seguido, mató al funcionario real que obligaba a sacrificar y derribó el ara. Lleno de celo por la ley, hizo lo que Pinjás a Zimrí, hijo de Salu. Luego empezó a decir a voz en grito por la ciudad: «¡Todo el que sienta celo por la ley y quiera mantener la Alianza, que me siga!». Y se echó al monte, con sus hijos, dejando en la ciudad todo cuanto tenía.
    Por entonces, muchos decidieron bajar al desierto para instalarse allí, porque deseaban vivir santamente de acuerdo con el derecho y la justicia.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 50(49),1-2.5-6.14-15 (R. 23b)
    R. Al que sigue buen camino
    le haré ver la salvación de Dios.
    V. El Dios de los dioses, el Señor, habla
    convoca la tierra de oriente a occidente.
    Desde Sion, la hermosa,
    Dios resplandece. R.
    V. «Congréguenme a mis fieles,
    que sellaron mi pacto con un sacrificio».
    Proclame el cielo su justicia;
    Dios en persona va a juzgar.R.
    V. «Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
    cumple tus votos al Altísimo
    e invócame el día del peligro:
    yo te libraré, y tú me darás gloria». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. No endurezcan hoy su corazón; escuchen la voz del Señor. R.
    Evangelio
    Lc 19, 41-44
    ¡Si reconocieras lo que conduce a la paz!
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, al acercarse y ver la ciudad, lloró sobre ella, mientras decía: «¡Si reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos. Pues vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco de todos lados, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el tiempo de tu visita».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión miércoles 22 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    2M 7, 1.20-31
    El Creador del universo les devolverá el aliento y la vida
    Lectura del segundo libro de los Macabeos
    EN aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la ley.
    En extremo admirable y digna de recuerdo fue la madre, quien, viendo morir a sus siete hijos en el espacio de un día, lo soportó con entereza, esperando en el Señor. Con noble actitud, uniendo un temple viril a la ternura femenina, fue animando a cada uno y les decía en su lengua patria: «Yo no sé cómo aparecieron en mi seno: yo no les regalé el aliento ni la vida, ni organicé los elementos de su organismo. Fue el Creador del universo, quien modela la raza humana y determina el origen de todo. Él, por su misericordia, les devolverá el aliento y la vida, si ahora se sacrifican por su ley».
    Antíoco creyó que la mujer lo despreciaba, y sospechó que lo estaba insultando. Todavía quedaba el más pequeño, y el rey intentaba persuadirlo; más aún, le juraba que si renegaba de sus tradiciones lo haría rico y feliz, lo tendría por Amigo y le daría algún cargo. Pero como el muchacho no le hacía el menor caso, el rey llamó a la madre y le rogaba que aconsejase al chiquillo para su bien. Tanto le insistió, que la madre accedió a persuadir al hijo: se inclinó hacia él y, riéndose del cruel tirano, habló así en su idioma patrio: «¡Hijo mío, ten piedad de mí, que te llevé nueve meses en el seno, te amamanté y te crié durante tres años, y te he alimentado hasta que te has hecho mozo! Hijo mío, te lo suplico, mira el cielo y la tierra, fíjate en todo lo que contienen, y ten presente que Dios lo creó todo de la nada, y el mismo origen tiene el género humano. No temas a ese verdugo; mantente a la altura de tus hermanos y acepta la muerte. Así, por la misericordia de Dios, te recobraré junto con ellos».
    Estaba todavía hablando, cuando el muchacho dijo: «¿Qué esperan? No obedezco el mandato del rey; obedezco el mandato de la ley dada a nuestros padres por medio de Moisés. Pero tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 17(16),1.5-6.8 y 15 (R. 15b)
    R. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.
    V. Señor, escucha mi apelación,
    atiende a mis clamores,
    presta oído a mi súplica,
    que en mis labios no hay engaño. R.
    V. Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
    y no vacilaron mis pasos.
    Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
    inclina el oído y escucha mis palabras. R.
    V. Guárdame como a las niñas de tus ojos,
    a la sombra de tus alas escóndeme.
    Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
    y al despertar me saciaré de tu semblante. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Yo los he elegido del mundo -dice el Señor- para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca. R.
    Evangelio
    Lc 19, 11-28
    ¿Por qué no pusiste mi dinero en el banco?
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, Jesús dijo una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios iba a manifestarse enseguida. Dijo, pues:
    «Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después. Llamó a diez siervos suyos y les repartió diez onzas de oro, diciéndoles: ´´Negocien mientras vuelvo´´. Pero sus conciudadanos lo aborrecían y enviaron tras de él una embajada diciendo: ´´No queremos que este llegue a reinar sobre nosotros´´. Cuando regresó de conseguir el título real, mandó llamar a su presencia a los siervos a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno.
    El primero se presentó y dijo: ´´Señor, tu onza ha producido diez´´. Él le dijo: ´´Muy bien, siervo bueno; ya que has sido fiel en lo pequeño, recibe el gobierno de diez ciudades´´. El segundo llegó y dijo: ´´Tu onza, señor, ha rendido cinco´´. A ese le dijo también: ´´Pues toma tú el mando de cinco ciudades´´....
    9 min
  • Reflexión martes 21 de noviembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    2M 6, 18-31
    Legaré un noble ejemplo para que aprendan a arrostrar una muerte noble, por amor a nuestra ley
    Lectura del segundo libro de los Macabeos.
    EN aquellos días, Eleazar era uno de los principales maestros de la Ley, hombre de edad avanzada y semblante muy digno. Le abrían la boca a la fuerza para que comiera carne de cerdo. Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida de infamia, escupió la carne y avanzó voluntariamente al suplicio, como deben hacer los que son constantes en rechazar manjares prohibidos, aun a costa de la vida.
    Quienes presidían este impío banquete, viejos amigos de Eleazar, movidos por una compasión ilegítima, lo llevaron aparte y le propusieron que hiciera traer carne permitida, preparada por él mismo, y que la comiera haciendo como que comía la carne del sacrificio ordenado por el rey, para que así se librara de la muerte y, dada su antigua amistad, lo tratasen con consideración. Pero él, adoptando una actitud cortés, digna de sus años, de su noble ancianidad, de sus canas honradas e ilustres, de su conducta intachable desde niño y, sobre todo, digna de la ley santa dada por Dios, respondió coherentemente, diciendo enseguida: «¡Envíenme al sepulcro! No es digno de mi edad ese engaño. Van a creer los jóvenes que Eleazar a los noventa años ha apostatado y si miento por un poco de vida que me queda se van a extraviar con mi mal ejemplo. Eso sería manchar e infamar mi vejez. Y aunque de momento me librase del castigo de los hombres, no me libraría de la mano del Omnipotente, ni vivo ni muerto. Si muero ahora como un valiente, me mostraré digno de mis años y legaré a los jóvenes un noble ejemplo, para que aprendan a arrostrar voluntariamente una muerte noble, por amor a nuestra santa y venerable ley». Dicho esto, se fue enseguida al suplicio.
    Los que lo llevaban, considerando insensatas las palabras que acababa de pronunciar, cambiaron en dureza su actitud benévola de poco antes. Pero él, a punto de morir a causa de los golpes, dijo entre suspiros: «Bien sabe el Señor, dueño de la ciencia santa, que, pudiendo librarme de la muerte, aguanto en mi cuerpo los crueles dolores de la flagelación, y que en mi alma los sufro con gusto por temor de él».
    De esta manera terminó su vida, dejando no solo a los jóvenes, sino a la mayoría de la nación, un ejemplo memorable de heroísmo y de virtud.
    Palabra de Dios
    O bien:
    Za 2,14-17
    Alégrate, hija de Sión, que yo vengo
    Lectura de la profecía de Zacarías
    Alégrate y goza, hija de Sión,
    que yo vengo a habitar dentro de ti
    —oráculo del Señor—.
    Aquel día se unirán al Señor muchos pueblos,
    y serán pueblo mío.
    Habitaré en medio de ti,
    y comprenderás que el Señor de los ejércitos
    me ha enviado a ti.
    El Señor tomará posesión de Judá
    sobre la tierra santa
    y elegirá de nuevo a Jerusalén.
    Calle toda carne ante el Señor,
    cuando se levanta en su santa morada.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 3,2-3.4-5.6-7 (R. 6b)
    R. El Señor me sostiene.
    V. Señor, cuántos son mis enemigos,
    cuántos se levantan contra mí
    cuántos dicen de mí:
    «Ya no lo protege Dios». R.
    V. Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria,
    tú mantienes alta mi cabeza
    Si grito invocando al Señor,
    él me escucha desde su monte santo. R.
    V. Puedo acostarme y dormir y despertar:
    el Señor me sostiene.
    No temeré al pueblo innumerable
    que acampa a mi alrededor.
    Levántate, Señor; sálvame, Dios mío. R.
    O bien:
    Lucas 1, 46-47. 48-49. 50-51. 52-53. 54-55
    R. El poderoso ha hecho obras grandes por mí:
    su nombre es santo.
    V. Proclama mi alma la grandeza del Señor,
    se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. R.
    V. Porque ha mirado la humillación de su esclava.
    Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
    porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
    su nombre es santo. R.
    V. Y su misericordia llega a sus fieles
    de generación en generación.
    Él hace proezas con su brazo:
    dispersa a los soberbios de corazón. R.
    V. Derriba del trono a los poderosos
    y enaltece a los humildes..
    9 min

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