Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión lunes 11 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 35,1-10
    Dios viene en persona y los salvará.
    Lectura del libro de Isaías.
    EL desierto y el yermo se regocijarán,
    se alegrará la estepa y florecerá,
    germinará y florecerá como flor de narciso,
    festejará con gozo y cantos de júbilo.
    Le ha sido dada la gloria del Líbano,
    el esplendor del Carmelo y del Sarón.
    Contemplarán la gloria del Señor,
    la majestad de nuestro Dios.
    Fortalezcan las manos débiles,
    afiancen las rodillas vacilantes;
    digan a los inquietos:
    «Sean fuertes, no teman.
    ¡He aquí su Dios! Llega el desquite,
    la retribución de Dios.
    Viene en persona y los salvará».
    Entonces se despegarán los ojos de los ciegos,
    los oídos de los sordos se abrirán;
    entonces saltará el cojo como un ciervo
    y cantará la lengua del mudo,
    porque han brotado aguas en el desierto
    y corrientes en la estepa.
    El páramo se convertirá en estanque,
    el suelo sediento en manantial.
    En el lugar donde se echan los chacales
    habrá hierbas, cañas y juncos.
    Habrá un camino recto.
    Lo llamarán «Vía sacra».
    Los impuros no pasarán por él.
    Él mismo abre el camino
    para que no se extravíen los inexpertos.
    No hay por allí leones,
    ni se acercan las bestias feroces.
    Los liberados caminan por ella
    y por ella retornan los rescatados del Señor.
    Llegarán a Sión con cantos de júbilo:
    alegría sin límite en sus rostros.
    Los dominan el gozo y la alegría.
    Quedan atrás la pena y la aflicción.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 85(84),9ab-10.11-12.13-14 (R. cf. Is 35,4)
    R. He aquí nuestro Dios; viene en persona y nos salvará.
    V. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
    «Dios anuncia la paz
    a su pueblo y a sus amigos».
    La salvación está cerca de los que le temen,
    y la gloria habitará en nuestra tierra. R.
    V. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
    la justicia y la paz se besan;
    la fidelidad brota de la tierra,
    y la justicia mira desde el cielo. R.
    V. El Señor nos dará la lluvia,
    y nuestra tierra dará su fruto.
    La justicia marchará ante él,
    y sus pasos señalarán el camino. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Miren, el Rey viene, el Señor de la tierra, y él romperá el yugo de nuestra cautividad. R.
    Evangelio
    Lc 5, 17-26
    Hoy hemos visto maravillas.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    Un día estaba él enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor estaba con él para realizar curaciones. En esto, llegaron unos hombres que traían en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo a causa del gentío, subieron a la azotea, lo descolgaron con la camilla a través de las tejas, y lo pusieron en medio, delante de Jesús. Él, viendo la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados están perdonados». Entonces se pusieron a pensar los escribas y los fariseos: «¿Quién es este que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?». Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondió y les dijo: «¿Qué están pensando en sus corazones? ¿Qué es más fácil, decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir: "Levántate y echa a andar"? Pues, para que vean que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados -dijo al paralítico-: "A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa"». Y, al punto, levantándose a la vista de ellos, tomó la camilla donde había estado tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 10 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 40,1-5.9-11
    Prepárenle un camino al Señor.
    Lectura del Libro de Isaías.
    «CONSUELEN, consuelen a mi pueblo
    -dice su Dios-;
    hablen al corazón de Jerusalén,
    grítenle,
    que se ha cumplido su servicio
    y está pagado su crimen,
    pues de la mano del Señor ha recibido
    doble paga por sus pecados».
    Una voz grita:
    «En el desierto prepárenle
    un camino al Señor;
    allanen en la estepa
    una calzada para nuestro Dios;
    que los valles se levanten,
    que montes y colinas se abajen,
    que lo torcido se enderece
    y lo escabroso se iguale.
    Se revelará la gloria del Señor,
    y la verán todos juntos
    -ha hablado la boca del Señor-»
    Súbete a un monte elevado,
    heraldo de Sion;
    alza fuerte la voz,
    heraldo de Jerusalén;
    álzala, no temas,
    di a las ciudades de Judá: "Aquí está su Dios.
    Miren, el Señor Dios llega con poder
    y con su brazo manda.
    Miren, viene con él su salario
    y su recompensa lo precede.
    Como un pastor que apacienta el rebaño,
    reúne con su brazo los corderos
    y los lleva sobre el pecho;
    cuida él mismo a las ovejas que crían".
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 85(84), 9ab y 10.11-12. 13-14 (R. 8)
    R. Muéstranos, Señor, tu misericordia
    y danos tu salvación.
    V. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
    «Dios anuncia la paz
    a su pueblo y a sus amigos».
    La salvación está cerca de los que le temen,
    y la gloria habitará en nuestra tierra. R.
    V. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
    la justicia y la paz se besan;
    la fidelidad brota de la tierra,
    y la justicia mira desde el cielo. R.
    V. El Señor nos dará la lluvia,
    y nuestra tierra dará su fruto.
    La justicia marchará ante él
    y sus pasos señalarán el camino. R.
    Segunda lectura
    2P 3,8-14
    Esperemos unos cielos nuevos y una tierra nueva
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro.
    NO olviden una cosa, queridos míos, que para el Señor un día es como mil años y mil años como un día.
    El Señor no retrasa su promesa, como piensan algunos, sino que tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie se pierda sino que todos accedan a la conversión.
    Pero el día del Señor llegará como un ladrón.
    Entonces los cielos desaparecerán estrepitosamente, los elementos se disolverán incendiados y la tierra con cuantas obras hay en ella quedará al descubierto.
    Puesto que todas estas cosas van a disolverse de este modo, ¡que santa y piadosa debe ser su conducta, mientras esperan y apresuran la llegada del Día de Dios!
    Ese día los cielos se disolverán incendiados y los elementos se derretirán abrasados.
    Pero nosotros, según su promesa, esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia.
    Por eso, queridos míos, mientras esperan estos acontecimientos, procuren que Dios los encuentre en paz con él, intachables e irreprochables.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos. Toda carne verá la salvación de Dios. R.
    Evangelio
    Mc 1,1-8
    Enderecen los senderos del Señor
    Comienzo del santo Evangelio según san Marcos.
    COMIENZA el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
    Como está escrito en el profeta Isaías:
    «Yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino; voz del que grita en el desierto: "Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos"» ;
    se presentó Juan en el desierto bautizando y predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados.
    Acudía a él toda la región de Judea y toda la gente de Jerusalén. Él los bautizaba en el río Jordán y confesaban sus pecados.
    Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:
    «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo y no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con Espíritu Santo».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 9 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 30, 19-21.23-26
    Se apiadará de ti al oír tu gemido
    Lectura del libro de Isaías.
    ESTO dice el Señor, el Santo de Israel:
    «Pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén,
    no tendrás que llorar,
    se apiadará de ti al oír tu gemido:
    apenas te oiga, te responderá.
    Aunque el Señor te diera
    el pan de la angustia y el agua de la opresión
    ya no se esconderá tu Maestro,
    tus ojos verán a tu Maestro.
    Si te desvías a la derecha o a la izquierda,
    tus oídos oirán una palabra a tus espaldas
    que te dice: «Este es el camino, camina por él».
    Te dará lluvia para la semilla
    que siembras en el campo,
    y el grano cosechado en el campo
    será abundante y suculento;
    aquel día, tus ganados pastarán en anchas praderas;
    los bueyes y asnos que trabajan en el campo
    comerán forraje fermentado,
    aventado con pala y con rastrillo.
    En toda alta montaña,
    en toda colina elevada
    habrá canales y cauces de agua
    el día de la gran matanza, cuando caigan las torres.
    La luz de la luna será como la luz del sol,
    y la luz del sol será siete veces mayor,
    como la luz de siete días,
    cuando el Señor vende la herida de su pueblo
    y cure las llagas de sus golpes.»
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 147(146),1-2.3-4.5-6 (R. cf. 3)
    R. Dichosos los que esperan en el Señor.
    Alaben al Señor, que la música es buena;
    nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
    El Señor reconstruye Jerusalén,
    reúne a los deportados de Israel. R.
    Él sana los corazones destrozados,
    venda sus heridas.
    Cuenta el número de las estrellas,
    a cada una la llama por su nombre. R.
    Nuestro Señor es grande y poderoso,
    su sabiduría no tiene medida.
    El Señor sostiene a los humildes,
    humilla hasta el polvo a los malvados. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El Señor nos gobierna, nos da leyes, es nuestro rey: él es nuestra salvación. R.
    Evangelio
    Mt 9, 35 - 10, 1.6-8
    Al ver las muchedumbres, se compadecerá de ellas.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
    Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». Entonces dice a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rueguen, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».
    Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
    A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
    «vayan a las ovejas descarriadas de Israel. Vayan y proclamen que ha llegado el reino de los cielos. Curen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, arrojen demonios. Gratis han recibido, den gratis. ».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión viernes 8 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Gn 3,9-15.20
    Victoria sobre la serpiente
    Lectura del libro del Génesis
    Después que Adán y Eva comieron del fruto prohibido, llamó el Señor Dios a Adán y le preguntó dónde estaba.
    Él contestó: «Te sentí venir por el jardín y me dio miedo, porque estoy desnudo. Por eso me escondí».
    Dios le preguntó: «¿Y quién te dijo que estabas desnudo? ¿Será que comiste del fruto del árbol del que te prohibí comer?»
    El hombre respondió: «La mujer que tú me diste para que me acompañara fue la que me dio de ese árbol, y yo comí».
    El Señor Dios le preguntó a la mujer: «¿Qué fue lo que hiciste?»
    La mujer respondió: «La serpiente me engaño, y comí».
    Entonces le dijo el Señor Dios a la serpiente:
    «Por haber hecho eso,
    maldita serás entre todos los animales, domésticos y salvajes.
    Caminarás arrastrándote
    y comerás polvo todos los días de tu vida.
    Pondré enemistad entre ti y la mujer,
    entre tu descendencia y la de ella.
    La descendencia de la mujer te herirá en la cabeza,
    cuando tú la hieras en el talón».
    El hombre llamó a su mujer Eva,
    por ser la madre de todos los vivientes.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 98(97),1.2-3ab.3cd-4 (R. Lc 1,49)
    R. El poderoso ha hecho obras grandes por mí
    Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas:
    su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo. R.
    El Señor da a conocer su victoria,
    revela a las naciones su justicia:
    se acordó de su misericordia y su fidelidad
    en favor de la casa de Israel. R.
    Los confines de la tierra han contemplado
    la victoria de nuestro Dios.
    Aclama al Señor, tierra entera;
    griten, vitoreen, toquen. R.
    Segunda lectura
    Ef 1,3-6.11-12
    Ya antes de crear el mundo, nos eligió en Cristo
    Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Efesios
    Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
    que nos ha bendecido en la persona de Cristo
    con toda clase de bienes espirituales en los cielos.
    Porque ya antes de crear el mundo nos eligió en Cristo
    para que fuéramos santos
    e irreprochables ante él por el amor.
    Ya entonces nos destinó a ser sus hijos,
    por medio de Jesucristo y con miras a él.
    Así lo hizo porque lo tuvo a bien,
    y para gloria y alabanza del amor
    que nos mostró al entregarnos su querido Hijo.
    Por Cristo habíamos recibido el derecho de la herencia,
    según el plan de Dios,
    que todo lo prevé y lo realiza como a bien lo tiene,
    destinados como estábamos a esperar la venida del Mesías
    y a rendirle así gloria y alabanza.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    ¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!
    ¡Bendita eres entre las mujeres!
    Evangelio
    Lc 1,26-38
    ¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas
    CUANDO ya Isabel se encontraba en el sexto mes de su embarazo, envió Dios al ángel Gabriel a una población de Galilea llamada Nazaret, a donde una joven virgen que estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente de David. La joven se llamaba María.
    El ángel llegó a donde ella y le dijo:
    «¡Alégrate, llena de gracia,
    el Señor está contigo!»
    Ella se sorprendió al oír estas palabras y se puso a pensar qué
    significaría ese saludo.
    El ángel le dijo:
    «No temas, María,
    que Dios ha tenido predilección por ti.
    Mira, vas a concebir y dar a luz un hijo varón
    y le pondrás por nombre de Jesús.
    Será grande, más aún, se le conocerá como Hijo del Altísimo.
    El Señor Dios le dará el trono de su padre David,
    y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre, pues su reinado no tendrá fin».
    María le preguntó al ángel: «¿Cómo puede ser esto,siendo yo virgen?»
    El ángel le respondió:
    «El Espíritu Santo vendrá sobre ti
    y quedarás a la sombra poderosa del Altísimo.
    Por eso,a tu hijo lo llamarán Santo e Hijo de Dios.
    Además,debes saber que tu parienta Isabel
    también ha concebido un hijo, a pesar de su vejez.
    Y ella,que decían que era estéril,
    ya está de seis meses,porque para Dios no hay nada imposible».
    María contestó:«Yo soy la esclava del Señor.¡Que se cumplan en mí tus palabras!»
    Y el ángel se retiró.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Jueves 7 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 26, 1-6
    Que entre un pueblo justo, que observa la lealtad.
    Lectura del libro de Isaías.
    Aquel día, se cantará este canto en la tierra de Judá:
    «Tenemos una ciudad fuerte,
    ha puesto para salvarla murallas y baluartes.
    Abran las puertas para que entre un pueblo justo,
    que observa la lealtad;
    su ánimo está firme y mantiene la paz,
    porque confía en ti.
    Confíen siempre en el Señor,
    porque el Señor es la Roca perpetua.
    Doblegó a los habitantes de la altura,
    a la ciudad elevada;
    la abatirá, la abatirá
    hasta el suelo, hasta tocar el polvo.
    La pisarán los pies, los pies del oprimido,
    los pasos de los pobres».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 118(117),1.8-9.19-20.21+25.26-27a (R. Is 26,2)
    R. Bendito el que viene en nombre del Señor.
    O bien:
    R. Aleluya
    V. Den gracias al Señor porque es bueno,
    porque es eterna su misericordia.
    Mejor es refugiarse en el Señor
    que fiarse de los hombres,
    mejor es refugiarse en el Señor
    que fiarse de los jefes. R.
    V. Ábranme las puertas de la salvación,
    y entraré para dar gracias al Señor.
    Esta es la puerta del Señor:
    los vencedores entrarán por ella.
    Te doy gracias porque me escuchaste
    y fuiste mi salvación. R.
    V. Señor, danos la salvación;
    Señor, danos prosperidad.
    Bendito el que viene en nombre del Señor,
    los bendecimos desde la casa del Señor.
    El Señor es Dios, él nos ilumina. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Busquen al Señor mientras se deja encontrar, invóquenlo mientras está cerca. R.
    Evangelio
    Mt 7, 21.24-27
    El que hace la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
    El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.
    El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».
    Palabra de Señor.
    7 min
  • Reflexión miércoles 6 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 25, 6-10a
    El Señor invita a su festín y enjuga las lágrimas de todos los rostros.
    Lectura del libro de Isaías.
    EN aquel día, preparará el Señor del universo para todos los pueblos,
    en este monte, un festín de manjares suculentos,
    un festín de vinos de solera;
    manjares exquisitos, vinos refinados.
    Y arrancará en este monte
    el velo que cubre a todos los pueblos,
    el lienzo extendido sobre todas las naciones.
    Aniquilará la muerte para siempre.
    Dios, el Señor, enjugará las lágrimas de todos los rostros,
    y alejará del país el oprobio de su pueblo
    - lo ha dicho el Señor-.
    Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios.
    Esperábamos en él y nos ha salvado.
    Este es el Señor en quien esperamos.
    Celebremos y gocemos con su salvación,
    porque reposará sobre este monte la mano del Señor.»
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 23(22),1-3a.3b-4.5.6 (R. cf. 5a)
    R. Habitaré en la casa del Señor
    por años sin término.
    V. El Señor es mi Pastor, nada me falta:
    en verdes praderas me hace recostar;
    me conduce hacia fuentes tranquilas
    y repara mis fuerzas. R.
    V. Me guía por el sendero justo,
    por el honor de su nombre.
    Aunque camine por cañadas oscuras,
    nada temo, porque tú vas conmigo:
    tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
    V. Preparas una mesa ante mí,
    enfrente de mis enemigos;
    me unges la cabeza con perfume,
    y mi copa rebosa. R.
    V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida,
    y habitaré en la casa del Señor
    por años sin término. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Miren que llega el Señor, para salvar a su pueblo; bienaventurados los que están preparados para salir a su encuentro. R.
    Evangelio
    Mt 15, 29-37
    Jesús cura a muchos y multiplica los panes.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al monte y se sentó en él. Acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies y él los curaba. La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, sanos a los lisiados, andar a los tullidos y con vista a los ciegos, y daban gloria al Dios de Israel. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino». Los discípulos le dijeron: «¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?». Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tienen?». Ellos contestaron: «Siete y algunos peces». Él mandó a la gente que se sentara en el suelo. Tomó los siete panes y los peces, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos, y los discípulos a la gente. Comieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión martes 5 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 11, 1-10
    Sobre él se posará el espíritu del Señor
    Lectura del libro de Isaías.
    AQUEL día, un renuevo del tronco de Jesé,
    y de su raíz florecerá un vástago.
    Sobre él se posará el espíritu del Señor:
    espíritu de sabiduría y entendimiento,
    espíritu de consejo y fortaleza,
    espíritu de ciencia y temor del Señor.
    Lo inspirará el temor del Señor.
    No juzgará por apariencias
    ni sentenciará de oídas;
    juzgará a los pobres con justicia,
    sentenciará con rectitud a los sencillos de la tierra;
    pero golpeará al violento con la vara de su boca,
    y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.
    La justicia será ceñidor de su cintura,
    y la lealtad, cinturón de sus caderas.
    Habitará el lobo con el cordero,
    el leopardo se tumbará con el cabrito,
    el ternero y el león pacerán juntos:
    un muchacho será su pastor.
    La vaca pastará con el oso,
    sus crías se tumbarán juntas;
    el león como el buey, comerá paja.
    El niño de pecho retoza junto al escondrijo de la serpiente,
    y el recién destetado extiende la mano
    hacia la madriguera del áspid.
    Nadie causará daño ni estrago
    por todo mi monte santo:
    porque está lleno el país del conocimiento del Señor,
    como las aguas colman el mar.
    Aquel día, la raíz de Jesé será elevada
    como enseña de los pueblos:
    se volverán hacia ella las naciones
    y será gloriosa su morada.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 72(71),1-2.7-8.12-13.17 (R. cf. 7)
    R. En sus días florezca la justicia
    y la paz abunde eternamente.
    V. Dios mío, confía tu juicio al rey,
    tu justicia al hijo de reyes,
    para que rija a tu pueblo con justicia,
    a tus humildes con rectitud. R.
    V. En sus días florezca la justicia
    y la paz hasta que falte la luna;
    domine de mar a mar,
    del Gran Río al confín de la tierra. R.
    V. Él librará al pobre que clamaba,
    al afligido que no tenía protector;
    él se apiadará del pobre y del indigente,
    y salvará la vida de los pobres. R.
    V. Que su nombre sea eterno,
    y su fama dure como el sol;
    él sea la bendición de todos los pueblos,
    y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Miren, el Señor llega con poder e iluminará los ojos de sus siervos. R.
    Evangelio
    Lc 10, 21-24.
    Jesús, lleno de alegría en el Espíritu Santo
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquella hora Jesús se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo:
    «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
    Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el hijo se lo quiera revelar».
    Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
    «¡Bienaventurados los ojos que ven lo que ustedes ven!
    Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; y oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 4 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 2, 1-5
    El Señor congrega a todas las naciones en la paz eterna del Reino de Dios.
    Lectura del libro de Isaías.
    VISIÓN de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén.
    En los días futuros estará firme
    el monte de la casa del Señor,
    en la cumbre de las montañas,
    más elevado que las colinas.
    Hacia él confluirán todas las naciones,
    caminarán pueblos numerosos y dirán:
    «Vengan, subamos al monte del Señor,
    a la casa del Dios de Jacob.
    Él nos instruirá en sus caminos
    y marcharemos por sus sendas;
    porque de Sión saldrá la ley,
    la palabra del Señor de Jerusalén».
    Juzgará entre las naciones,
    será árbitro de pueblos numerosos.
    De las espadas forjarán arados,
    de las lanzas, podaderas.
    No alzará la espada pueblo contra pueblo,
    no se adiestrarán para la guerra.
    Casa de Jacob, ven;
    caminemos a la luz del Señor.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 122(121),1-2.3-4a.6-7. 8-9 (R. cf. 1)
    R. Vamos alegres a la casa del Señor.
    V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
    «Vamos a la casa del Señor»!
    Ya están pisando nuestros pies
    tus umbrales, Jerusalén. R.
    V. Jerusalén está fundada
    como ciudad bien compacta.
    Allá suben las tribus,
    las tribus del Señor. R.
    V. según la costumbre de Israel,
    a celebrar el nombre del Señor;
    en ella están los tribunales de justicia,
    en el palacio de David. R.
    V. Deseen la paz a Jerusalén:
    «Vivan seguros los que te aman,
    haya paz dentro de tus muros,
    seguridad en tus palacios». R.
    V. Por mis hermanos y compañeros,
    voy a decir: «La paz contigo».
    Por la casa del Señor, nuestro Dios,
    te deseo todo bien. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Ven a librarnos, Señor, Dios nuestro; que brille tu rostro y nos salve. R.
    Evangelio
    Mt 8, 5-11
    Vendrán muchos de oriente y occidente al reino de los cielos.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho». Le contestó: «Voy yo a curarlo». Pero el centurión le replicó: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: "Ve", y va; al otro: "Ven", y viene; a mi criado: "Haz esto", y lo hace». Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían:
    «En verdad les digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Les digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 3 de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 63,16b-17.19b; 64,2b-7
    ¡Ojalá rasgases el cielo y descendieses!
    Lectura del libro de Isaías
    TÚ, Señor, eres nuestro padre,
    tu nombre desde siempre es «nuestro Libertador».
    ¿Por qué nos extravías, Señor, de tus caminos,
    y endureces nuestro corazón para que no te tema?
    Vuélvete, por amor a tus siervos
    y a las tribus de tu heredad.
    ¡Ojalá rasgases el cielo y descendieses!
    En tu presencia se estremecerían las montañas.
    «¡Descendiste, y las montañas se estremecieron».
    Jamás se oyó ni se escuchó,
    ni ojo vio un Dios, fuera de ti,
    que hiciera tanto por quien espera de él.
    Sales al encuentro
    de quien practica con alegría la justicia
    y, andando en tus caminos, se acuerda de ti.
    He aquí que tú estabas airado
    y nosotros hemos pecado.
    Pero en los caminos del antiguo
    seremos salvados.
    Todos éramos impuros,
    nuestra justicia era un vestido manchado;
    todos nos marchitábamos como hojas,
    nuestras culpas nos arrebataban como el viento.
    Nadie invocaba tu nombre,
    nadie salía del letargo para adherirse a ti;
    pues nos ocultabas tu rostro
    y nos entregabas al poder de nuestra culpa.
    Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre,
    nosotros la arcilla y tú nuestro alfarero:
    todos somos obra de tu mano.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 80(79), 2ac y 3b.15-16.18-19 (R. cf. 4b)
    R. Oh, Dios, restáuranos,
    que brille tu rostro y nos salve.
    Pastor de Israel, escucha;
    tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
    despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
    Dios del universo, vuélvete:
    mira desde el cielo, fíjate,
    ven a visitar tu viña.
    Cuida la cepa que tu diestra plantó
    y al hijo del hombre que tú has fortalecido. R.
    Que tu mano proteja a tu escogido,
    al hombre que tú fortaleciste.
    No nos alejaremos de ti:
    danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.
    Segunda lectura
    1Co 1,3-9
    Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS:
    A ustedes, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
    Doy gracias a mi Dios continuamente por ustedes, por la gracia de Dios que se les ha dado en Cristo Jesús; pues en él han sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en toda ciencia; porque en ustedes se ha probado el testimonio de Cristo, de modo que no carecen de ningún don gratuito, mientras aguardan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.
    Él nos mantendrá firmes hasta el final, para que sean irreprensibles el día de nuestro Señor Jesucristo.
    Fiel es Dios, el cual los llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. R.
    Evangelio
    Mc 13,33-37
    Velen, pues no saben cuándo vendrá el señor de la casa
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Estén atentos, vigilen: pues no saben cuándo es el momento.
    Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.
    Velen entonces, pues no saben cuándo vendrá el señor de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea que venga inesperadamente y los encuentre dormidos.
    Lo que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Velen!».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión viernes 1º de diciembre de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Dn 7, 2-14
    Vi venir una especie de hijo de hombre entre las nubes del cielo
    Lectura de la profecía de Daniel.
    YO Daniel: Tuve una visión nocturna: Vi que los cuatro vientos del cielo agitaban el océano. Cuatro bestias gigantescas salieron del mar, distintas una de otra. La primera era como un león con alas de águila; la estaba mirando y de pronto vi que le arrancaban las alas, la alzaron del suelo, la pusieron de pie como un hombre y le dieron un corazón humano. Había una segunda bestia semejante a un oso; estaba medio erguida, con tres costillas en la boca, entre los dientes. Le dijeron: «Levántate. Come carne en abundancia». Después yo seguía mirando y vi otra bestia como un leopardo, con cuatro alas de ave en el lomo, y esta bestia tenía cuatro cabezas. Y le dieron el poder. Después seguí mirando y en mi visión nocturna contemplé una cuarta bestia, terrible, espantosa y extraordinariamente fuerte; tenía grandes dientes de hierro, con los que comía y descuartizaba; y las sobras las pateaba con las pezuñas. Era distinta de las bestias anteriores, porque tenía diez cuernos. Miré atentamente los cuernos, y vi que de entre ellos salía otro cuerno pequeño; y arrancaron ante él tres de los cuernos precedentes. Aquel cuerno tenía ojos humanos, y una boca que profería insolencias.
    Miré y vi que colocaban unos tronos. Un anciano se sentó.
    Su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima;
    su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas;
    un río impetuoso de fuego brotaba y corría ante él.
    Miles y miles lo servían, millones estaban a sus órdenes.
    Comenzó la sesión y se abrieron los libros.
    Yo seguí mirando, atraído por las insolencias que profería aquel cuerno; hasta que mataron a la bestia, la descuartizaron y la echaron al fuego. A las otras bestias les quitaron el poder, dejándolas vivas una temporada, hasta un tiempo y una hora.
    Seguí mirando. Y en mi visión nocturna vi venir una especie de hijo de hombre entre las nubes del cielo.
    Avanzó hacia el anciano y llegó hasta su presencia.
    A él se le dio poder, honor y reino.
    Y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron.
    Su poder es un poder eterno, no cesará.
    Su reino no acabará.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Dn 3,75.76.77.78.79.80.81
    R. ¡ Ensálcenlo con himnos por los siglos!
    V. Montes y cumbres, bendigan al Señor. R.
    V. Cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor. R.
    V. Manantiales, bendigan al Señor. R.
    V. Mares y ríos, bendigan al Señor. R.
    V. Cetáceos y peces, bendigan al Señor. R.
    V. Aves del cielo, bendigan al Señor. R.
    V. Fieras y ganados, bendigan al Señor. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Levántense, alcen la cabeza; se acerca su liberación. R.
    Evangelio
    Lc 21, 29-33
    Cuando vean que suceden estas cosas, sepan que está cerca el reino de Dios
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola: «Fíjense en la higuera y en todos los demás árboles: cuando ven que ya echan brotes, conocen por ustedes mismos que ya está llegando el verano. Igualmente ustedes, cuando vean que suceden estas cosas, sepan que está cerca el reino de Dios. En verdad les digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».
    Palabra del Señor.
    6 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.