Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
Download on the App Store

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión Domingo 31 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    Sir 3,2-6.12-14
    Libro Eclesiástico
    EL Señor quiere que los hijos honren a su padre y reconozcan la autoridad de la madre.
    El que respeta a su padre borra sus pecados, y honrar a la madre es guardar un tesoro.
    El que respeta a su padre vivirá feliz con sus hijos,
    y cuando haga oración, Dios lo escuchará.
    Tendrá larga vida el que honra a su padre,
    y el que respeta a su madre será premiado por Dios.
    Hijo mío, sé constante mientras dure tu vida.
    Aunque pierda su lucidez, sé comprensivo con él,
    no le faltes al respeto mientras viva.
    Socorrer el padre es cosa que no se olvidará,
    te servirá de reparación por tus pecados.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 128(127),1-2.3.4-5 (R. cf. 84[83],5a)
    R. ¡Dichosos los que viven en tu casa Señor!
    ¡Dichosos el que teme al Señor
    y sigue sus caminos!
    Comerás del fruto de tu trabajo,
    serás dichoso , te irá bien. R.
    Tu mujer como una vid fecunda,
    en medio de tu casa;
    tus hijos como renuevos de olivo,
    alrededor de tu mes. R.
    Esta es la bendición del hombre
    que teme al Señor.
    Que el Señor te bendiga desde Sión,
    que veas la prosperidad de Jerusalén
    todos los días de tu vida. R.
    Segunda lectura
    Col 3,12-21
    Deberes domésticos de los cristianos
    Lectura de la Carta del apóstol Sean Pablo a los Colosenses
    HERMANOS:
    Como elegidos de Dios,
    santificados y amados por él,
    revístanse de sentimientos de compasión,
    de benevolencia, de humildad,
    de mansedumbre y de paciencia.
    Sopórtense los unos a los otros, y perdónense
    siempre que alguien tengan motivo de queja contra otro.
    Como el Señor los perdonó,
    hagan ustedes lo mismo con los demás.
    Y por encima de todo esto, revístanse del amor,
    que crea la unidad perfecta.
    Que la paz de Cristo reine en su corazón:
    a ella los llamó Dios como miembros de un solo cuerpo.
    Y no se olviden de dar gracias a Dios.
    Que la palabra de Cristo
    habite en ustedes con toda su riqueza,
    instruyéndose unos a otros en toda sabiduría
    Y aconsejándose mutuamente.
    Ya que viven en la gracia de Dios,
    cántenle con todo el corazón
    salmos, himnos y cantos espirituales.
    Y todo lo que digan o hagan,
    háganlo siempre en el nombre del Señor Jesús,
    dando gracias por él a Dios Padre.
    Las mujeres deben ser dóciles a sus maridos,
    pues el Señor así lo quiere.
    Los maridos deben amar a sus mujeres
    y no tratarlas con dureza.
    Los hijos deben obedecer a sus padres en todo,
    porque es cosa agradable al Señor.
    Los padres no deben tratar mal a los hijos,
    para que no se vuelvan apocados.
    Palabra de Dios.
    EVANGELIO
    Lc 2,22.39-40 (forma breve).
    El niño iba creciendo, lleno de sabiduría
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    CUANDO se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor.
    Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, Jesús y sus padres volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.
    Palabra del Señor .
    9 min
  • Reflexión sábado 30 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    1Jn 2,12-17
    El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    LES escribo, hijos, porque se les han perdonado sus pecados por el nombre de Jesús.
    Les escribo, padres, porque conocen al que es desde el principio.
    Les escribo, jóvenes, porque han vencido al Maligno.
    Les he escrito, hijos, porque conocen al Padre.
    Les he escrito, padre, porque ya conocen al que existía desde el principio.
    Les he escrito, jóvenes, porque son fuertes y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al Maligno.
    No amen al mundo ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no está en él el amor del Padre. Porque lo que hay en el mundo -la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la arrogancia del dinero-, eso no procede del Padre, sino que procede del mundo. Y el mundo pasa, y su concupiscencia.
    Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 96(95),7-8a.8b-9.10 (R. 11a)
    R. Alégrese el cielo, goce la tierra.
    Familias de los pueblos, aclamen al Señor,
    aclamen la gloria y el poder del Señor;
    aclamen la gloria del nombre del Señor. R.
    Entren en sus atrios trayéndole ofrendas.
    Póstrense ante el Señor en el atrio sagrado,
    tiemble en su presencia la tierra toda. R.
    Digan a los pueblos: «El Señor es rey:
    él afianzó el orbe, y no se moverá;
    él gobierna a los pueblos rectamente. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Un día sagrado nos ha iluminado; vengan naciones, y adoren al Señor, porque hoy una gran luz ha bajado a la tierra. R.
    Evangelio
    Lc 2, 36-40
    Hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
    Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión viernes 29 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    1Jn 2, 3-11
    Quien ama a su hermano permanece en la luz.
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    QUERIDOS hermanos:
    En esto sabemos que le conocemos: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: «Yo le conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Quien dice que permanece en él debe caminar como él caminó.
    Queridos míos, no les escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tienen desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que han escuchado.
    Y, sin embargo, les escribo un mandamiento nuevo –y esto es verdadero en él y en ustedes–, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya.
    Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe adónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 96(95),1-2a.2b-3.5b-6 (R. 11a)
    R. Alégrese el cielo, goce la tierra.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    canten al Señor, toda la tierra;
    canten al Señor, bendigan su nombre. R.
    V. Proclamen día tras día su victoria.
    Cuenten a los pueblos su gloria,
    sus maravillas a todas las naciones. R.
    V. El Señor ha hecho el cielo;
    honor y majestad lo preceden,
    fuerza y esplendor están en su templo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Luz para alumbrar a las naciones y gloria de su pueblo Israel R.
    Evangelio
    Lc 2, 22-35
    Luz para alumbrar a las naciones
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas
    CUANDO se cumplieron los días de su purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».
    Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
    «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.
    Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos:
    luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel».
    Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre:
    «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción -y a ti misma una espada te traspasará el alma-, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».
    Palabra del Señor.
    6 min
  • Reflexión jueves 28 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    1Jn 1,5 - 2,2
    La sangre de Jesús nos limpia los pecados
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
    Queridos hermanos:
    Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos unidos a él, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras. Pero, si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados.
    Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra.
    Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 124(123),2-3.4-5.7b-8 (R. 7a)
    R. Hemos salvado la vida, como un pájaro
    de la trampa del cazador.
    Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
    cuando nos asaltan los hombres,
    nos habrían tragado vivos:
    tanto ardía su ira contra nosotros. R.
    Nos habrían arrollado las aguas,
    llegándonos el torrente hasta el cuello;
    nos habrían llegado hasta el cuello
    las aguas espumantes. R.
    La trampa se rompió, y escapamos.
    Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
    que hizo el cielo y la tierra. R.
    Aclamación
    A ti, oh Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos.
    A ti te ensalza el blanco ejército de los mártires.
    Evangelio
    Mt 2,13-18
    Herodes mandó matar a todos los niños en Belén
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
    -«Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
    José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta:
    «Llamé a su hijo, para que saliera de Egipto».
    Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos.
    Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías:
    «Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes;
    es Raquel que llora por sus hijos,
    y rehúsa el consuelo, porque ya no viven».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión miércoles 27 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    1Jn 1,1-4
    Os anunciamos lo que hemos visto y oído
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
    Queridos hermanos:
    Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó.
    Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 97(96),1-2.5-6.11-12 (R. 12a)
    R. Alegraos, justos, con el Señor.
    El Señor reina, la tierra goza,
    se alegran las islas innumerables.
    Tiniebla y nube lo rodean,
    justicia y derecho sostienen su trono. R.
    Los montes se derriten como cera
    ante el dueño de toda la tierra;
    los cielos pregonan su justicia,
    y todos los pueblos contemplan su gloria. R.
    Amanece la luz para el justo,
    y la alegría para los rectos de corazón.
    Alegraos, justos, con el Señor,
    celebrad su santo nombre. R.
    Aclamación
    A ti, oh Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos.
    A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles.
    Evangelio
    Jn 20,2-8
    El otro discípulo corría más que Pedro y llegó primero al sepulcro
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo:
    -«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
    Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró.
    Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro:
    vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte.
    Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión martes 26 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    Hch 6,8-10; 7,54-60
    Veo el cielo abierto Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles
    En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: -«Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios». Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: -«Señor Jesús, recibe mi espíritu». Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: -«Señor, no les tengas en cuenta este pecado». Y, con estas palabras, expiró.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 31(30),3cd-4.6 y 8ab.16bc-17 (R. 6a)
    R. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
    V. Sé la roca de mi refugio,
    un baluarte donde me salve,
    tú que eres mi roca y mi baluarte;
    por tu nombre dirígeme y guíame. R.
    V. A tus manos encomiendo mi espíritu:
    tú, el Dios leal, me librarás.
    Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
    Te has fijado en mi aflicción. R.
    V. Líbrame de los enemigos que me persiguen;
    haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
    sálvame por tu misericordia. R.
    Aclamación
    Bendito el que viene en nombre del Señor; el Señor es Dios, él nos ilumina.
    Evangelio
    Mt 10,17-22
    No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: -«No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos estregarán a sus hermanos para que los maten, los padres e hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 25 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    Is 52, 7-10
    Lectura del libro de Isaías.
    QUÉ hermosos son sobre los montes
    los pies del mensajero que proclama la paz,
    que anuncia buenas noticias,
    que pregona la justicia,
    que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!».
    Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro,
    porque ven cara a cara al Señor,
    que vuelve a Sión.
    Rompan a cantar a coro,
    ruinas de Jerusalén,
    porque el Señor ha consolado a su pueblo,
    ha rescatado a Jerusalén.
    Ha descubierto el Señor su santo brazo
    a los ojos de todas las naciones,
    y verán los confines de la tierra
    la salvación de nuestro Dios.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 98(97),1.2-3ab.3cd-4.5-6 (R. cf. 3c)
    R. Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas.
    Su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo. R.
    V. El Señor da a conocer su salvación,
    revela a las naciones su justicia.
    Se acordó de su misericordia y su fidelidad
    en favor de la casa de Israel. R.
    V. Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    Aclama al Señor, tierra entera;
    griten, vitoreen, toquen. R.
    V. Tañan la cítara para el Señor,
    suenen los instrumentos:
    con clarines y al son de trompetas,
    aclamen al Rey y Señor. R.
    Segunda lectura
    Hb 1,1-6
    Lectura de la carta a los Hebreos
    EN muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas. En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos.
    Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles cuanto más sublime es el nombre que ha heredado.
    Pues ¿a qué ángel dijo jamás:
    Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy;
    y en otro lugar:
    Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo? Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice:
    Adórenlo todos los ángeles de Dios.
    Palabra de Dios.
    Evangelio
    Jn 1, 1-18
    El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros
    Comienzo del santo Evangelio según san Juan.
    EN el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
    Él estaba en el principio junto a Dios.
    Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
    En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
    Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
    Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan:
    este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
    No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
    El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
    En el mundo estaba;
    el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
    Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
    Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
    Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,
    ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
    Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
    Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
    Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
    Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.
    A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión Domingo 24 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    2Sam 7,1-5.8b-12.14a.16
    El reino de David se mantendrá siempre firme ante el Señor
    Lectura del segundo libro de Samuel
    CUANDO el rey David se asentó en su casa y el Señor dado reposo de todos sus enemigos de alrededor, dijo al profeta Natán:
    «Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios habita en una tienda».
    Natán dijo al Rey:
    «Ve y haz lo que desea tu corazón, pues el Señor está contigo».
    Aquella noche vino esta palabra del Señor a Natán:
    «Ve y habla a mi siervo David: "Así dice el Señor: ¿Tú me vas a construir una casa para morada mía?
    Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus enemigos ante ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra. Dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que resida en él sin que lo inquieten, ni le hagan más daño los malvados, como antaño, cuando nombraba jueces sobre mi pueblo Israel. A ti te he dado reposo de todos tus enemigos. Pues bien, el Señor te anuncia que te va a edificar una casa.
    En efecto, cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo.
    Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre"».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 89(88),2-3. 4-5.27+29 (R. cf. 2a)
    R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
    Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
    anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
    Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
    más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R.
    «Sellé una alianza con mi elegido,
    jurando a David, mi siervo:
    Te fundaré un linaje perpetuo,
    edificaré tu trono para todas las edades». R.
    «Él me invocará: "Tú eres mi padre,
    mi Dios, mi Roca salvadora";
    Le mantendré eternamente a mi favor,
    y mi alianza con él será estable». R.
    Segunda lectura
    Rm 16,25-27
    El misterio mantenido en secreto durante siglos eternos ha sido manifestado ahora
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.
    HERMANOS:
    Al que puede consolidarlos según mi evangelio
    y el mensaje de Jesucristo que proclamo, conforme a la revelación del misterio
    mantenido en secreto durante siglos eternos
    y manifestado ahora mediante las Escrituras proféticas,
    dado a conocer según disposición del Dios eterno para que todas las gentes llegaran a la obediencia de la fe;
    a Dios, único Sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
    Palabra de Dios.
    Evangelio
    Lc 1,26-38
    Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo
    Lectura del Santo Evangelio según san Lucas
    EN aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
    El ángel, entrando en su presencia, dijo:
    «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo»
    Ella se turbó grandemente ante esas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
    «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin»
    Y María dijo al ángel:
    «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».
    El ángel le contestó:
    «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible».
    María contestó:
    «He aquí la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra».
    Y el ángel se retiró.
    Palabra del Señor
    9 min
  • Reflexión sábado 23 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    Ml 3, 1-4.23-24
    Les envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor.
    Lectura de la profecía de Malaquías.
    ESTO dice el Señor Dios:
    «Voy a enviar a mi mensajero para que prepare el camino ante mí. De repente llegará a su santuario el Señor a quien ustedes andan buscando; y el mensajero de la alianza en quien ustedes se regocijan, miren que está llegando, dice el Señor del universo. ¿Quién resistirá el día de su llegada? ¿Quién se mantendrá en pie ante su mirada? Pues es como fuego de fundidor, como lejía de lavandero. Se sentará como fundidor que refina la plata; refinará a los levitas y los acrisolará como oro y plata, y el Señor recibirá ofrenda y oblación justas. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en tiempos pasados, como antaño.
    Miren, les envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor, día grande y terrible. Él convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir a castigar y destruir la tierra».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 25(24),4-5ab.8-9.10+14 (R. cf. Lc 1,76)
    R. Levántense, alcen la cabeza;
    se acerca su liberación.
    Señor, enséñame tus caminos,
    haz que camine con lealtad;
    enséñame, porque tú eres mi Dios y mi Salvador. R.
    El Señor es bueno y es recto,
    y enseña el camino a los pecadores;
    hace caminar a los humildes con rectitud,
    enseña su camino a los humildes. R.
    Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
    para los que guardan su alianza y sus mandatos.
    El Señor se confía a los que le temen,
    y les da a conocer su alianza. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra . R.
    Evangelio
    Lc 1, 57-66
    Nacimiento de Juan Bautista
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella. A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan». Y le dijeron: «Ninguno de tus parientes se llama así». Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo: «Pues ¿qué será este niño?». Porque la mano del Señor estaba con él.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión viernes 22 de diciembre de 2023.
    Primera lectura
    1S 1, 24-28
    Ana da gracias por el nacimiento de Samuel.
    Lectura del primer libro de Samuel.
    EN aquellos días, una vez que Ana hubo destetado a Samuel, lo subió consigo, junto con un novillo de tres años, unos cuarenta y cinco kilos de harina y un odre de vino. Lo llevó a la casa del Señor a Siló y el niño se quedó como siervo. Inmolaron el novillo y presentaron el niño a Elí. Ella le dijo: «Perdón, por tu vida, mi señor, yo soy aquella mujer que estuvo aquí en pie ante ti, implorando al Señor. Imploré este niño y el Señor me concedió cuanto le había pedido. Yo, a mi vez, lo cedo al Señor. Quede, pues, cedido al Señor de por vida». Y Elcaná se postró allí ante el Señor.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 1S 2,1.4-5.6-7.8abcd (R. cf. 1a)
    R. Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador.
    Mi corazón se regocija en el Señor,
    mi poder se exalta por Dios.
    Mi boca se ríe de mis enemigos,
    porque gozo con tu salvación. R.
    Se rompen los arcos de los valientes,
    mientras los cobardes se ciñen de valor.
    Los hartos se contratan por el pan,
    mientras los hambrientos engordan;
    la mujer estéril da a luz a siete hijos,
    mientras la madre de muchos queda baldía. R.
    El Señor da la muerte y la vida,
    hunde en el abismo y levanta;
    da la pobreza y la riqueza,
    humilla y enaltece. R.
    Él levanta del polvo al desvalido,
    alza de la basura al pobre,
    para hacer que se siente entre príncipes,
    y que herede un trono de gloria. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra. R.
    Evangelio
    Lc 1, 46-56
    El Poderoso ha hecho obras grande en mí.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, María dijo:
    «Proclama mi alma la grandeza del Señor,
    se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
    porque ha mirado la humildad de su esclava.
    Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
    porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
    su nombre es santo,
    y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
    Él hace proezas con su brazo:
    dispersa a los soberbios de corazón,
    derriba del trono a los poderosos
    y enaltece a los humildes,
    a los hambrientos los colma de bienes
    y a los ricos los despide vacíos.
    Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
    -como lo había prometido a nuestros padres-
    en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
    María se quedó con ella unos tres meses y volvió a su casa.
    Palabra del Señor.
    9 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

From the publisher's feed

Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.