Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión miércoles 10 de enero de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1S 3, 1-10.19-20
    Habla, Señor, que tu siervo escucha
    Lectura del primer libro de Samuel
    EN aquel tiempo, el joven Samuel servía al Señor al lado de Elí. En aquellos días era rara la palabra del Señor y no eran frecuentes las visiones.
    Un día Elí estaba acostado en su habitación. Sus ojos habían comenzado a debilitarse y no podía ver. La lámpara de Dios aún no se había apagado y Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde se encontraba el Arca de Dios. Entonces el Señor llamó a Samuel. Este respondió: «Aquí estoy». Corrió adonde estaba Elí y dijo: «Aquí estoy, porque me has llamado». Respondió: «No te he llamado. Vuelve a acostarte». Fue y se acostó. El Señor volvió a llamar a Samuel. Se levantó Samuel, fue adonde estaba Elí y dijo: «Aquí estoy, porque me has llamado». Respondió: «No te he llamado, hijo mío. Vuelve a acostarte». Samuel no conocía aún al Señor, ni se le había manifestado todavía la palabra del Señor. El Señor llamó a Samuel, por tercera vez. Se levantó, fue adonde estaba Elí y dijo: «Aquí estoy, porque me has llamado». Comprendió entonces Elí que era el Señor el que llamaba al joven. Y dijo a Samuel: «Ve a acostarte. Y si te llama de nuevo, di: "Habla, Señor, que tu siervo escucha"». Samuel fue a acostarse en su sitio.
    El Señor se presentó y llamó como las veces anteriores: «Samuel, Samuel». Respondió Samuel: «Habla, que tu siervo escucha».
    Samuel creció. El Señor estaba con él, y no dejó que se frustrara ninguna de sus palabras. Todo Israel, desde Dan a Berseba, supo que Samuel era un auténtico profeta del Señor.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 40(39),2 Y 5.7-8a. 8b-9.10 (R. cf. 8a.9a)
    R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
    V. Yo esperaba con ansia al Señor;
    él se inclinó y escuchó mi grito.
    Dichoso el hombre que ha puesto
    su confianza en el Señor,
    y no acude a los idólatras,
    que se extravía con engaños. R.
    V. Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
    y, en cambio, me abriste el oído;
    no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios;
    entonces yo digo «Aquí estoy». R.
    V. «-Como está escrito en mi libro-
    para hacer tu voluntad.
    Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas». R.
    V. He proclamado tu justicia
    ante la gran asamblea;
    no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Mc 1, 29-39
    Curó a muchos enfermos de diversos males
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
    Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca». Él les responde:
    «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido». Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión martes 9 de enero de 2024.
    Primera lectura
    1S 1, 9-20
    El Señor se acordó de Ana, y dio a luz a Samuel
    Lectura del primer libro de Samuel.
    EN aquellos días, se levantó Ana, después de comer y beber en Siló. El sacerdote Elí estaba sentado en el sitial junto a una de las jambas del templo del Señor. Ella se puso a implorar al Señor con el ánimo amargado, y lloró copiosamente. E hizo este voto: «Señor del universo, si miras la aflicción de tu sierva y te acuerdas de mí y no olvidas a tu sierva, y concedes a tu sierva un retoño varón, lo ofreceré al Señor por todos los días de su vida, y la navaja no pasará por su cabeza».
    Mientras insistía implorando ante el Señor, Elí observaba su boca. Ana hablaba para sí en su corazón; solo sus labios se movían, mas su voz no se oía. Elí la creyó borracha. Entonces le dijo: «¿Hasta cuándo vas a seguir borracha? Echa el vino que llevas dentro». Pero Ana tomó la palabra y respondió: «No, mi señor, yo soy una mujer de espíritu tenaz. No he bebido vino ni licor, solo desahogaba mi alma ante el Señor. No trates a tu sierva como a una perdida, pues he hablado así por mi gran congoja y aflicción». Elí le dijo: «Vete en paz y que el Dios de Israel te conceda el favor que le has pedido». Ella respondió: «Que tu sierva encuentre gracia a tus ojos». Luego, la mujer emprendió su camino; comió y su semblante no fue ya el mismo. Se levantaron de madrugada y se postraron ante el Señor. Después se volvieron y llegaron a su casa de Ramá. Elcaná se unió a Ana, su mujer, y el Señor se acordó de ella.
    Al cabo de los días Ana concibió y dio a luz un hijo, al que puso por nombre Samuel, diciendo: «Se lo pedí al Señor».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 1S 2,1.4-5.6-7.8abcd (R. cf. 1a)
    R. Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador.
    V. Mi corazón se regocija en el Señor,
    mi poder se exalta por Dios.
    Mi boca se ríe de mis enemigos,
    porque gozo con tu salvación. R.
    V. Se rompe los arcos de los valientes,
    mientras los cobardes se ciñen de valor.
    Los hartos se contratan por el pan,
    mientras los hambrientos engordan;
    la mujer estéril da a luz siete hijos,
    mientras la madre de muchos queda baldía. R.
    V. El Señor da la muerte y la vida,
    hunde en el abismo y levanta;
    da la pobreza y la riqueza,
    humilla y enaltece. R.
    V. Él levanta del polvo al desvalido,
    alza de la basura al pobre,
    para hacer que se siente entre príncipes
    y que herede un trono de gloria. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Acojan la palabra de Dios, no como palabra humana, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios. R.
    Evangelio
    Mc 1 , 21-28
    Les enseñaba con autoridad
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN la ciudad de Cafarnaún, el sábado entró Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús lo increpó: «¡Cállate y sal de él!». El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen». Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión lunes 8 de enero de 2024.
    Primera lectura
    Is 42,1-4.6-7
    Este es mi siervo, en quien tengo ​mi ​​​complacencia.
    Lectura del libro de Isaías
    E​STO dice el Señor:
    «Este es mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, en quien tengo mi complacencia.
    He puesto en él mi espíritu para que muestre a las naciones cómo hago justicia.
    No gritará, no levantará la voz, no irá vociferando por las calles.
    no apagará la mecha que arde débilmente.
    y sin ser débil él mismo ni doblarse, No quebrará la caña ya doblada, Probará que sí hago justicia, la implantará en la tierra.
    Los países del mar esperan su enseñanza.
    «Yo, el Señor, te llamé para traer la libertad, ​​yo te tomé de la mano, te formé y te destiné a ser​ instrumento de la alianza con mi pueblo, ​​luz de las naciones,​ para abrir los ojos a los ciegos ​y sacar a los presos de la cárcel, del calabozo a los que viven en tinieblas.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 29(28),1a y 2.3ac-4. 3b y 9b-10
    R. En el Jordán se oyó tu voz, oh Padre​.
    ​
    Hijos de Dios, aclamen al Señor,
    aclamen la gloria del nombre del Señor​;​
    póstrense ante el Señor en el atrio sagrado. R.
    La voz del Señor sobre las aguas,
    el Señor sobre las aguas torrenciales.
    La voz del Señor es potente,
    la voz del Señor es magnífica.​ ​R.
    El Dios de la gloria hace oír su trueno.
    En su templo un grito unánime: jGloria!
    El trono del Señor está encima de la tempestad​,​
    el Señor se sienta como rey eterno.​ ​R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleuya, aleluya.
    V.​ Se abrió el cielo y resonó la voz del Padre: «Este es mi Hijo muy querido. Escúchenlo.» R.
    Evangelio
    Mc 1,7-11
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos
    EN aquel tiempo, proclamaba Juan:
    «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo y no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con Espíritu Santo».
    Y sucedió que por aquellos días llegó Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán.
    Apenas salió del agua, vio rasgarse los cielos y al Espíritu que bajaba hacia él como una paloma. Se oyó una voz desde los cielos:
    «Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Domingo 7 de enero de 2024.
    Primera lectura
    Is 60,1-6
    ​Brilla en ti la gloria del Señor
    Lectura del libro de Isaías
    L​EVÁNTATE y sonríe, Jerusalén, que ya llega tu luz​,​ y brilla en ti la gloria del Señor.
    Aunque cubran la tierra las tinieblas y la noche envuelva a las naciones, ​el Señor irradia sobre ti su luz​,​ ​​y su gloria se revela en ti.​
    A tu luz acudirán los pueblos, ​​​l​os reyes buscarán el brillo de tu aurora.​
    Alza la vista y mira alrededor cuántos vienen en tropel hacia ti.​
    Son tus hijos que llegan desde lejos, a tus hijas las traen en brazos.
    Al verlos, te pondrás radiante de alegría​.​
    Y se conmoverá y ensanchará tu corazón, cuando lleguen a tus manos los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos​.​
    ​​Te inundarán caravanas de camellos​ de dromedarios de Madián y de Efá.
    ​​Vendrán multitudes de Sabá,​ cargadas de oro y de incienso​,​ y proclamando las alabanzas del Señor​.
    ​
    Palabra de Dios
    Salmo
    ​Sal 72(71),1-2.7-8.10b-11.12-13 (R. cf. 11)
    ​R. ​Te adorarán, Señor, todos los pueblos de la tier​ra.
    ​
    V. Dios mio, confía tu juicio al rey​,​
    tu justicia al hijo de reyes​,​
    ​​para que rija a tu pueblo con justicia​,​​
    a tus humildes con rectitud. R​.​
    ​
    V. ​Que ​en sus días florezca la justicia
    y la paz hasta que falte la luna.
    Que domine de mar a mar
    del Gran R​í​o al conf​í​n de la tierra. R​.​
    ​V. Que los reyes de Sabá y de Arabia
    ​​le ofrezcan sus dones;​
    que se postren ante él todos los reyes
    ​​y que todos los pueblos le sirvan. R.​
    V. Él librará al pobre que ​​​
    ​​al afligido que no tenía protector​;
    él se apiadará del pobre y del indigente,
    ​y salvará la vida de los pobres. R​.​
    Segunda lectura
    Ef 3,2-3a.5-6
    ​
    ​Lectura de ​la Carta del apóstol San Pablo a los Efesios
    H​ERMANOS:
    Sin duda han oído cómo Dios en su bondad dispuso encargarme una misión en favor de ustedes​.​
    Pues él me dio a conocer por revelac​​ión su designio: designio que no había dado a conocer a los hombres de otras épocas​,​
    pero que ahora ha revelado por medio de su Espíritu a sus santos apóstoles y profetas.
    La revelación es esta:
    que ustedes los gentiles, aceptando el evangelio​,​participan en Cristo Jesús de la misma herencia, del mismo cuerpo
    y de las mismas promesas que el pueblo de Israel.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Mt 2,1-12
    ​Venimos del Oriente a rendir homenaje al Rey
    Lectura del santo Evangelio según San Mateo
    ​DESPUÉS​ que nació Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, llegaron a Jerusalén desde el Oriente unos sabios y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos, que acaba de nacer? Porque vimos cuando apareció su estrella y venimos a rendirle homenaje.»
    Cuando el rey Herodes oyó esto, se preocupó mucho, y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo judío, para preguntarles dónde debía nacer el Mesías.
    Ellos le respondieron: «En Belén de Judea, porque así está consignado en la Escritura por mano del profeta:
    ´Tú, Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la menor de las ciudades de Judá, pues de ti saldrá un gobernante,
    que será el pastor de mi pueblo Israel´.»
    Entonces Herodes llamó en secreto a los sabios y les pidió que le precisaran la fecha en que había aparecido la estrella. Luego los mandó a Belén y les dijo: «Vayan y averigüen con exactitud lo referente al niño. Cuando lo encuentren, vengan a avisarme, para ir yo también a rendirle homenaje.»
    Con este encargo del rey se pusieron en camino. Y la estrella que ellos habían visto aparecer, los fue guiando, hasta que al llegar encima del sitio donde estaba el niño, se detuvo. Al ver la estrella, se pusieron muy felices. Y una vez en la casa, vieron al niño con María su madre, cayeron de rodillas y le rindieron homenaje. Luego abrieron sus cofres y le ofrecieron como regalo oro, incienso y mirra.
    Y como Dios les indicó en un sueño que no volvieran a donde Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 6 de enero de 2024.
    Primera lectura
    1Jn 5,5-13
    ​El Espíritu, el agua y la sangre
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    ​Q​UERIDOS hermanos:
    ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
    Este es el que vino por el agua y la sangre: Jesucristo.
    No solo en el agua, sino en el agua y en la sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.
    Porque tres son los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre, y el testimonio de los tres es único.
    Si aceptamos el testimonio humano, mayor es el testimonio de Dios. Pues este es el testimonio de Dios, que ha dado
    testimonio acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo.
    ​Quien no cree a Dios lo hace mentiroso, porque no ha cre​í​do en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.
    Y este es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo tiene la vida, quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
    Les he escrito estas cosas a los que creen en el nombre de Hijo de Dios, para que se den cuenta de que tienen vida eterna.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 147,12-13.14-15.19-20 (R. 12a)
    R.​Glorifica al Señor, Jerusalén.
    O bien:
    R​.​ Aleluya
    V. Glorifica al Señor, Jerusalén;
    alaba a tu Dios, Sion.
    Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas​,​
    y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R​.​
    V. Ha puesto paz en tus fronteras,
    te sacia con flor de harina.
    Él envía su mensaje a la tierra,
    y su palabra corre veloz. R​.
    ​
    V. Anuncia su palabra a Jacob,
    sus decretos y mandatos a Israel;
    con ninguna nación obró así,
    ni les dio a conocer sus mandatos. R​.
    Aclamación
    R. ​ Aleluya, aleluya, aleluya
    Lc 3, 23-38
    Genealogía de Jesucristo, Hijo de Adán, hijo de Dios.
    ​Lectura del santo Evangelio según san Lucas
    EN aquel tiempo, Jesús, al empezar, tenía unos treinta años, y se pensaba que era hijo de José, que a su vez era de Helí, de Matat, de Leví, de Melquí, de Jannaí, de José, de Matatías, de Amós, de Nahún, de Eslí, de Nagái, de Maat, de Matatías, de Semeín, de Josec, de Jodáde Joanán, de Resá, de Zorobabel, de Salatiel, de Nerí, de Melquí, de Addí, de Cosán, de Elmadán, de Er, de Jesús, de Eliezer, de Jorín, de Matat, de Leví, de Simeón, de Judá, de José, de Jonam, de Eliacín, de Meleá, de Mená, de Matatá, de Natán, de David, de Jesé, de Jobed, de Booz, de Salá, de Naasón, de Aminadab, de Admín, de Arní, de Esrón, de Fares, de Judá, de Jacob, de Isaac, de Abrahán, de Tare, de Nacor, de Seruc, de Ragau, de Fálec, de Eber, de Salá, de Cainán, de Arfaxad, de Sem, de Noé, de Lámec, de Matusalén, de Henoc, de Járet, de Maleleel, de Cainán, de Enós, de Set, de Adán, de Dios.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión viernes 5 de enero de 2024.
    Primera lectura
    1Jn 3, 11-21
    ​Hemos pasad​o​ de la muerte a la vida po​r​que amamos a los hermanos
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    ​Q​UERIDOS hermanos:
    Este es el mensaje que han oído desde el principio​:​
    que nos amemos unos a otros No seamos como Caín, que procedía del Maligno y asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo asesinó? Porque sus obras eran malas, mientras que las de su hermano eran justas.
    No les sorprenda, hermanos, que el mundo los odie; nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en la muerte.
    El que odia a su hermano es un homicida. Y saben que ningún homicida lleva permanentemente en sí vida eterna. En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos. Pero si uno tiene bienes del mundo y, viendo a su hermano en necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios? ​Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestro corazón ante él, en caso de que nos condene nuestro corazón, pues Dios es mayor que nuestro corazón y lo conoce todo. Queridos, si el corazón no no​s condena, tenemos plena confianza ante Dios.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 100(99), 1b-2.3.4.5 (R. 2a)
    R. Aclama al Señor, tierra entera.
    Aclama al Señor, tierra entera,
    sirvan al Señor con alegría,
    entren en su presencia con vítores. R.
    Sepan que el Señor es Dios:
    que él nos hizo y somos suyos​,​
    su pueblo y ovejas de su rebaño. ​R.​
    Entren por sus puertas con acción de gracias
    por sus atrios con himnos,
    dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.
    El Señor es bueno,
    su misericordia es eterna,
    su fidelidad por todas las edades. R.
    Aclamación
    ​​R. ​Aleluya, aleluya, aleluya.
    ​V. ​Un día sagrado nos ha iluminado; vengan, naciones, y adoren al Señor, porque hoy una gran luz ha bajado a la tierra.​ R.​
    Evangelio
    Jn 1, 43-51
    Tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel
    ​Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    ​E​N aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice: «Sígueme». Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro.
    Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret». Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?».
    Felipe le contestó: «Ven y verás». Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tienen a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?». Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». Y le añadió: «En verdad, en verdad les digo: verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre». Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión jueves 4 de enero de 2024.
    Primera lectura
    1Jn 3,7-10
    ​No puede pecar, porque ha nacido de Dios
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    ​HIJ​OS míos, que nadie los engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo.
    Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca
    desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo.
    Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque
    su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha
    nacido de Dios.
    En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del Diablo:
    todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco
    el que no ama a su hermano.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 98(97),1.7-9a.9b (R. cf. 3c)
    R. ​Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas
    Su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo.​ R.
    ​
    V. Retumbe el mar y cuanto contiene,
    la tierra y cuantos la habitan;
    aplaudan los ríos,
    aclamen los montes.​ R.​
    ​V. Al Señor, que llega
    para regir la tierra.
    Regirá el orbe con justicia
    y los pueblos con rectitud. R.
    Aclamación
    ​R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    ​V. ​En muchas ocasiones habló Dios antiguamente a los padres por los profetas. En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo. R.
    Evangelio
    Jn 1,35-42
    ​Hemos encontrado al Mesías
    Lectura del santo Evangelio según san Juan​.
    ​
    ​E​N aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Este es el Cordero de Dios». Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscan?». Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?». Él les dijo: «Vengan y vean». Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima.
    Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)». Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce: Pedro)».
    ​
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión miércoles 3 de enero de 2024.
    Primera lectura
    1Jn 2,29 - 3,6
    ​Todo el que permanece en él no peca
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    QUERIDOS hermanos:
    Si saben que él es justo, reconozcan que todo el que obra la justicia ha nacido de él.
    Miren qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
    El mundo no nos conoce porque no lo conoció a él.
    Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste,
    seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
    Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.
    Todo el que comete pecado quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley.
    Y saben que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado.
    Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no lo ha visto ni conocido.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 98(97),1.3cd-4. 5-6 (R. cf. 3c)
    ​R​.​ Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas
    Su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo. R​.
    ​V. Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    Aclama al Señor, tierra entera;
    griten, vitoreen, toquen. ​R.
    ​​
    V. Tañan la cítara para el Señor,
    suenen los instrumentos:
    con clarines y al son de trompetas
    aclamen al Rey y Señor. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. ​El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios. R.
    Evangelio
    Jn 1,29-34.
    ​Este es el Cordero de Dios
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    ​A​L día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yoˮ. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
    Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».
    ​
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión martes 2 de enero de 2024.
    Primera lectura
    1Jn 2,22-28
    Lo que han oído desde el principio permanezca en ustedes
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    QUERIDOS hermanos:
    ¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre. Quien confiesa al Hijo posee también al Padre.
    En cuanto a ustedes, lo que han oído desde el principio permanezca en ustedes. Si permanece en ustedes lo que han oído desde el principio, también ustedes permanecerán en el Hijo y en el Padre; y esta es la promesa que él mismo nos hizo: la vida eterna.
    Les he escrito esto respecto a los que tratan de engañarlos. Y en cuanto a ustedes, la unción que de él han recibido permanece en ustedes, y no necesitan que nadie les enseñe. Pero como su unción les enseña acerca de todas las cosas –y es verdadera y no mentirosa–, según les enseñó, permanezcan en él. Y ahora, hijos, permanezcan en él para que, cuando se manifieste, tengamos plena confianza y no quedemos avergonzados lejos de él en su venida.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 98(97),1.2-3ab.3cd-4 (R. cf. 3c)
    R. Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas.
    Su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo. R.
    V. El Señor da a conocer su salvación,
    revela a las naciones su justicia.
    Se acordó de su misericordia y su fidelidad
    en favor de la casa de Israel. R.
    V. Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    Aclama al Señor, tierra entera;
    griten, vitoreen, toquen. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. En muchas ocasiones habló Dios antiguamente a los padres por los profetas. En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo. R.
    Evangelio
    Jn 1,19-28
    El que viene detrás de mí
    Lectura del santo Evangelio según san Juan
    ESTE es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?». El confesó y no negó; confesó: «Yo no soy el Mesías».Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el Profeta?». Respondió: «No». Y le dijeron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?».Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanen el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de ustedes hay uno que no conocen, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 1º de enero de 2024.
    Primera lectura
    Nm 6,22-27
    Invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré
    Lectura del libro de los Números.
    EL Señor habló a Moisés:
    «Di a Aarón y a sus hijos, esta es la fórmula con la que bendecirán a los hijos de Israel:
    “El Señor te bendiga y te proteja,
    ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor.
    El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz”.
    Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 67(66) ,2-3.5.6+8
    R. Que Dios tenga piedad y nos bendiga.
    V. Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
    ilumine su rostro sobre nosotros;
    conozca la tierra tus caminos,
    todos los pueblos tu salvación. R.
    V. Que canten de alegría las naciones,
    porque riges el mundo con justicia
    y gobiernas las naciones de la tierra. R.
    V. Oh Dios, que te alaben los pueblos,
    que todos los pueblos te alaben.
    Que Dios nos bendiga; que le teman
    todos los confines de la tierra. R.
    Segunda lectura
    Ga 4,4-7
    Envió Dios a su Hijo, nacido de mujer
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
    HERMANOS:
    cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la adopción filial. Como ustedes son hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡Abba, Padre!». Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. En muchas ocasiones habló Dios antiguamente a los padres por los profetas. En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo. R.
    Evangelio
    Lc 2, 16-21
    Encontraron a María y a José y al niño. Y a los ocho días, le pusieron por nombre Jesús
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
    Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.
    Palabra del Señor.
    9 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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