¿Recuerdas tus caminatas en las tardes de verano, cuando el sol brilla y da su calor, todo es verde, hay vida a tu alrededor y tu alma se ensancha al ver semejante belleza? Pero también están los días de invierno, grises, donde el sol se esconde y no sientes su calidez ni su luz.
Esto mismo sucede cuando no permites que mi realidad invada la tuya, y te concentras en lo que no te gusta en lugar de descansar en Mí. ¡Yo soy tu gozo! Deja que es