Hijo mío sé que muchas veces te encuentras comparando tu situación laboral, familiar, relacional, hasta el servicio a Mí… con otros, y quiero que recuerdes que la vida no es una carrera de velocidad para ver quien llega primero; más bien es un maratón, donde el objetivo no es que haya un ganador, sino llegar a la meta. Tú mismo eres tu aliado o tu enemigo.