Pierre Moriat era un astuto tipejo que ejercía de Abogado en el barrio del: Boulevard Saint Moritz, de Paris, aunque parezca increible, hablaba siempre con su mano derecha, y también, se dejaba aconsejar por ella. Moriat vivía aislado de todos, en una barcaza en el Sena, un día, le propusieron un negocio suculento... Monsieur Martiní, un viejo prestamista usurero, estaba a punto de dejar este mundo... y necesitaba los sericios de un abogado para... redactar su Testamento...