Janet y sus amigas, confiadas en su buena suerte mientras paseaban esa noche, ignoraban que la calle siempre está observando y sus propias acciones, muy pronto se voltearían en contra de ellas mismas, a manos de dos mujeres que no tardaron en descubrir, lo que ese grupo de chicas facinerosas habían hecho apenas unas horas antes, contra dos inocentes mujeres.