¿POR QUÉ TE ABATES, ALMA MÍA, Y POR QUÉ TE TURBAS DENTRO DE MI? ESPERA EN DIOS
Salmos 43:5 RV2020
“¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he de alabarle, ¡salvación mía y Dios mío!”
“Abates”, he shâchach: hundir o deprimir (de forma reflexiva o causal): - doblar, inclinarse, derribar, agacharse, humillarse, ser bajo, encorvarse.
¡No le permitas al maligno hacerte esto!
“Turbas”, he hâmâh: hacer un sonido fuerte (como “hum”); por implicación, estar en gran conmoción o tumulto, enfurecerse, gemir: - gritar fuerte, estar inquieto, lamentarse, conmoverse.
¡No le permitas al maligno hacerte esto!