El 11 de septiembre del 2001 quedará plasmado en la historia como ese día que marcó un antes y un después en la geopolítica. Una nueva generación nacía con una visión del mundo donde la palabra terrorismo presentaba su rostro de una manera que aparentaba un choque de civilizaciones.
Sin duda los intereses que se movieron para que ocurriera ese acto terrorista estarán entre la suspicacia, la conspiración, el odio, el discurso religioso, político y muchas aristas más que serán difíciles de comprender y sobre todo de conocer en el fondo.