Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

By Ramanuyacaria das VanapastraReligion & Spirituality
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Revisionismo Histórico I (abre los ojos) episodes

  • Cuentos vaisnavas de la India 2
    En la tradición de la cultura vaisnava, hay historias no solo del principio de esta actual creación, sino incluso historias de otros universo. También hay historias de creaciones anteriores, así como también enseñanzas morales que los mismos seres demoníacos, de gran altura, saben sobre los vedas, y aunque están condicionados a esa modalidad, incluso así enseñan moralidad, cosa que en nuestra incultura irreligiosa, los que van disfrazados de religiosos son peor que todos los demonios juntos. Subo esto para refrescar al cerebro con un poco de sensatez humana ante tanta insensatez inquisitorial.
    39 min
  • Cuentos vaisnavas de la India 1
    En la tradición vaisnava, toda historia que se narra en las escuelas, en la misma sociedad, o incluso dentro de las iglesias, tiene una enseñanza moral, de esa manera, siempre esta fresca en la memoria, el sentido de equidad con la justicia, con la compasión, con el discernimiento, algo que en nuestra tradición modernista, es casi una extinción. lo subo esto en medio de la inquisición para refrescar un poco el cerebro humano para que se de una pequeña ducha con algo de sensatez humana.
    47 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 31-216-221
    De esta manera, el control de las pulsiones sexuales se constituyó en un elemento fundamental en la construcción del primer cristianismo y fue piedra angular en su desarrollo posterior. Desde el principio. la Iglesia cristiana hizo suyo el terreno de la sexualidad.
    El sexo, dada la rigurosa obsesión de la religión cristiana por la castidad, fue enormemente reprimido por el Santo Oficio en todos los territorios en que fue implantado. Esto lo podemos comprobar, en Valencia donde cerca del 10% de todos los procesos inquisitoriales llevados a cabo tuvieron a que ver con asuntos sexuales (unos 600 casos entre 1530 y 1609).
    La mayor parte de procesamientos inquisitoriales fueron por motivos sexuales y se debieron a la simple fornicación o a la práctica del sexo. Los inquisidores deseaban erradicar la creencia de que el sexo no era un pecado moral. No será hasta la segunda mitad del siglo XVI cuando comencemos a encontrar este tipo de casos. Dada la cercanía del Concilio de Trento donde se impone una visión más restrictiva del campo sexual, lo que está en el origen de que esta nueva mentalidad represiva se haga muy patente..
    La “pureza” de las mujeres es algo que ha obsesionado a nuestra sociedad hasta hace bien poco debido a la influencia de la iglesia. Estaba bastante extendida la creencia de que acostarse con una mujer casada no era pecado para el hombre, la culpa siempre era de la mujer. Esta forma de entender la sexualidad tan permisiva, choca con los principios más duros de la Inquisición, que siempre defendió lo inmoral del adulterio siguiendo las recomendaciones de San Vicente Ferrer que culpabilizaba a la mujer, así por ejemplo pedía que no se maquillasen.
    El diablo era considerado como un objeto maligno, que predica los valores contrarios a los que propone el cristianismo. Surge la llamada tentación que siempre se asocia con la figura del diablo. El sexo queda directamente prohibido, puesto que significa el pecado que cometen los débiles de corazón al sucumbir a los encantos del mal.
    41 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 30-213-215
    EDMUNDO FAYANAS ESCUER
    NUEVATRIBUNA.ES16/10/17
    La sociedad cristiana occidental vinculó desde los orígenes de su discurso, la sexualidad al pecado
    El cristianismo desarrolló unos planteamientos sobre la sexualidad que era toda una negación de la existencia del deseo. Este planteamiento de la negación del cuerpo y de los placeres asociados al ejercicio sexual, fueron considerados como normas éticas y mentales que todos los cristianos debían cumplir.
    La visión cristiana de la vida supone la existencia de un “pecado”. El pecado es la trasgresión a un compromiso personal, a una exigencia infinita de un poder inconmensurable. Es la ruptura de una relación, es una desviación y también una prisión, porque el pecador requiere ser liberado.
    Pecar es faltar a los mandatos de Dios, que constituyen la base moral de los creyentes. La sociedad cristiana occidental vinculó desde los orígenes de su discurso, la sexualidad al pecado. El ejercicio de la sexualidad apareció en el mundo cristiano siempre ligado a la maldad, a Satán y esto se manifestó en pensamientos y discursos.
    La Iglesia cristiana desde sus inicios desarrolló una serie de normas con las cuales se intentaba controlar el ejercicio de la sexualidad. Los predicadores se esforzaban por interiorizar en las mentes de los cristianos la diferencia entre Dios y el demonio. Se plantea el discurso sobre la sexualidad y éste se empezó a utilizar como forma de delimitar manchas y pecados.
    La “pureza” de las mujeres es algo que ha obsesionado a nuestra sociedad hasta hace bien poco debido a la influencia de la iglesia
    27 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 24
    La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 24
    páginas -157-176.MP3
    Las torturas más crueles de la Inquisición (desde su creación hasta su abolición en España)
    1-El potro
    Tristemente, «el potro» fue una de las máquinas de tortura más conocidas de la Edad Media. Su sencillez, su facilidad de construcción y, finalmente, su efectividad a la hora de lograr que el reo confesase (o dijese al pie de la letra lo que los inquisidores querían escuchar) hizo que fuera una de las máquinas más famosas durante aquella época. Y no solo en el ámbito religioso. «Se llamaba así al caballete o potro triangular sobre el que se ponía a los acusados que no querían confesar. El potro era empleado también por la justicia ordinaria en la aplicación del tormento», explica la escritora del S.XIX Irene de Suberwick en su obra « Misterios de la Inquisición y otras sociedades secretas de España».
    Su funcionamiento era simple, pero eficaz. Para causar el mayor dolor posible al preso, se le ubicaba sobre una mesa que contaba con cuatro cuerdas. Cada una de ellas, para atar sus brazos y piernas. «Las cuerdas de las muñecas estaban fijas a la mesa y las de las piernas se iban enrollando a una rueda giratoria. Cada desplazamiento de la rueda suponía una extensión de los mismos», destaca Primitivo Martínez Fernández en «La Inquisición, el lado oscuro de la Iglesia». El dolor que producía en los huesos era sumamente insufrible y, si las vueltas a aquella maléfica rueda eran demasiadas, podía provocar el desmembramiento de las extremidades.
    Usualmente, este tormento solía tener dos partes. La primera duraba varias vueltas y buscaba amedrentar al preso. Posteriormente, se paraba la máquina y se instaba a la víctima a «hablar». Si no aceptaba, se continuaba hasta que lo hiciese. Con todo, algunos autores son partidarios de que había un nivel más de interrogatorio. Este duraba presuntamente varios días y, tras él, el reo solía fallecer. Fuera como fuese, la víctima podía ser cruelmente estirada hasta 30 centímetros. A su vez, destaca que, si no obtenían la confesión deseada, también podían recurrir a aplicar otros castigos al sujeto allí tumbado mientras el potro surtía su efecto (por ejemplo, quemar sus costados con fuego -siempre considerado purificador-).
    Además del posible desmembramiento, el dolor que causaba esta máquina era increíble. «El torturador le daba vueltas al timón […] hasta que los huesos de la víctima eran dislocados con un ruido fuerte, causado por los cartílagos, ligamentos y huesos que se rompían. Si el torturador seguía girando el timón, las piernas y los brazos eran eventualmente arrancados del cuerpo», señala Luis Muñoz en su obra « Origen, Historia Criminal y Juicio de la Iglesia Catolica». Tal y como se puede observar en las crónicas de la época, tras unas «vueltas» en este invento era casi imposible mantenerse en pie. Lo mismo pasaba con la capacidad de caminar. De hecho, era sumamente difícil dar siquiera dos pasos.
    2-El aplasta pulgares
    El aplasta pulgares era un instrumento metálico en el que se introducían los dedos de las manos y los pies. A continuación, mediante un tornillo se le daban varias vueltas hasta que los apéndices acaban totalmente destrozados. Tenía un origen veneciano y la mayoría de los textos lo definen como un utensilio sencillo, pero sumamente doloroso.
    1 hr 12 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 29
    La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 29-211-213.MP3
    Para hallar el origen de esta institución es necesario fijar nuestros ojos en la Francia del siglo XII, una época -la Edad Media- en la que el cristianismo ya había logrado alzarse como la primera y principal religión del Sacro Imperio Romano. Fue en ese momento cuando nacieron multitud de grupos que, aunque enarbolaban la bandera de esta creencia, entendían que no había que honrar a Dios como afirmaba la Iglesia oficial. Entre ellos destacaban los valdenses y los cátaros, quienes se atrevían además a criticar a los líderes espirituales del momento por vivir de una forma demasiado ostentosa. Aquello no gustó demasiado al Papa Lucio III quien -tras reunirse en concilio con otros tantos líderes religiosos- cargó de bruces contra ellos mediante una normativa divulgada en 1184. «El papa promulgó la célebre Ad abolendam “contra los cátaros, los patarinos, […] los josefinos, los arnaldistas y todos los que se dan a la predicación libre y creen y enseñan contrariamente a la Iglesia católica sobre la Eucaristía, el bautismo, la remisión de los pecados y el matrimonio”», explica el doctor en Historia José Sánchez Herrero en su obra « Los orígenes de la Inquisición medieval».
    Todos aquellos grupos fueron declarados herejes. «La herejía, en sentido formal, consiste en la negación consciente y voluntaria, por parte de un bautizado, de verdades de fe de la iglesia», explica el teólogo Otto Karrer (S.XIX). Aquella constitución puso los cimientos de la futura Inquisición, pues establecía que las autoridades eclesiásticas tenían la potestad de perseguir a los enemigos de la Iglesia y devolverles al camino correcto. «Todo arzobispo u obispos debía inspeccionar detenidamente [...] una o dos veces al año, las parroquias sospechosas, y lograr que los habitantes señalasen, bajo juramento, a los heréticos. Éstos eran invitados a purgarse de la sospecha de herejía por medio de un juramento, y mostrarse en adelante buenos católicos. Los condes, barones, rectores, consejos de las ciudades y otros lugares debían prestar juramento de ayudar a la Iglesia en esta obra de represión, bajo la pena de perder sus cargos; de ser excomulgados y de ver lanzado el entredicho sobre sus tierras», explica el autor. Además, en el texto se establecía que eran delegados apostólicos y estaban protegidos directamente por la Santa Sede a la hora de llevar a cabo este trabajo.
    En las décadas posteriores este sistema no fue seguido de forma específica ni continua. Hubo que esperar hasta el año 1229 para que, mediante una ordenanza real, se estableciera que las autoridades civiles y eclesiásticas tenían la obligación de recuperar aquellas tareas y buscar y castigar a los herejes. No obstante, apenas dos años después el Papa Gregorio IX dictaminó mediante la normativa «Excommunicamus» que la Iglesia sería la única con este poder, además de determinar -por primera vez- el procedimiento concreto que se aplicaría contra los infieles y las penas por las que pasarían si eran encontrados culpables. «Al mismo tiempo el senador de Roma, Annibaldo, publicó un estatuto contra los heréticos, donde empleó por primera vez la palabra "inquisitor" con su significación técnica de inquisidor y no en el sentido general de investigador», añade el experto. Acababa de nacer la Inquisición, y lo hacía teniendo la potestad de arrebatar sus bienes a aquellos que fueran considerados herejes e, incluso, desterrar a sus familiares. No obstante, esta fue la « Inquisición pontificia», la más aciaga durante la Edad Media y diferente a la española, nacida en el siglo XV de la mano de los Reyes Católicos.
    Con todo, parece que a los inquisidores no les resultaba nada sencillo encontrar a los herejes (pues estos tenían la curiosa manía de negar su condición si eso hacía que no les cayese encima todo el peso de la justicia). Por ello, en 1252 el Papa Inocencio IV permitió oficialmente el uso de la tortura para lograr que aquellos «desviados de la religión oficial» cantasen su confesión (y lo que se terciase) a sus sacerdotes. Aquella cruel norma fue proclamada mediante la siguiente bula: «El oficial o párroco debe obtener de todos los herejes que capture una confesión mediante la tortura sin dañar su cuerpo o causar peligro de muerte, pues son ladrones y asesinos de almas y apóstatas de los sacramentos de Dios y de la fe. Deben confesar sus errores y acusar a otros herejes, así como a sus cómplices, encubridores, correligionarios y defensores».
    Para entonces ya no solo se consideraban herejes las órdenes religiosas que se desviaban de la Iglesia oficial, sino también los judíos, los apóstatas, los excomulgados, los falsos apóstoles, las brujas, los blasfemos, y otros tantos. Lo que se buscaba mediante la tortura era que, haciendo uso de este dolor, toda esta inmensa lista de herejes admitiesen aquello por loq ue eran acusados y pudiesen ser castigados por ello. Con este objetivo se idearon todo tipo de instrumentos a lo largo de los seis siglos que estuvo vigente en diferentes países la Inquisición. En el caso de que resistiesen el proceso sin confesar, se suponía que los acusados debían ser liberados. «Cuando se administraba la tortura y no se obtenía confesión, la conclusión lógica, si es que la tortura probaba algo, era que el acusado era inocente. Según la frase legal, había purgado la prueba y merecía la absolución», determina Primitivo Martínez Fernández en « La Inquisición, el lado oscuro de la Iglesia». Sin embargo, en la mayoría de los casos los reos acababan diciendo cualquier cosa a cambio de que parase aquel horror.
    33 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 28
    La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 28
    páginas -202-211.MP3
    Desde Galileo Galilei hasta Juana de Arco. A día de hoy se cuentan por decenas los personajes destacados de la Historia que fueron perseguidos y ajusticiados por la Santa Inquisición, una institución creada en el siglo XIII cuya lucha contra los herejes se extendió durante más de seis siglos por países como Francia, Italia, España o Portugal. Ideada para combatir a todo aquel que se alejase de la fe que por entonces se proclamaba como oficial (además de aquellos que cometían algunos actos considerados como amorales), esta institución vivió su esplendor y su mayor barbarie durante la Edad Media. Sin embargo, por lo que es recordada en la actualidad no es solo por la cantidad de cadáveres que dejó a sus espaldas en Europa, sino por el uso de multitud de instrumentos de tortura capaces de arrancar una confesión a homosexuales, presuntas brujas o blasfemos. Entre los mismos destacaban algunos tan crueles como el potro (ideado para estirar los miembros de la víctima) o el castigo del agua (el cual creaba una severa sensación de ahogamiento en el reo). Todos ellos, al menos en España, dejaron de usarse el 4 de diciembre de 1808, día en que Napoleón Bonaparte abolió la Inquisición.
    59 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 27
    La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 27
    página -193-202.MP3
    El alto número de presos y presuntos herejes hizo que este recinto se quedara pequeño, por lo que se tuvo que habilitar una nueva sede. El lugar elegido a las orillas del río Guadalquivir, sería designado por el inquisidor general, D. Fernando Valdés, cardenal obispo de Sevilla, quién decidió ubicar en el Castillo de San Jorge de Triana, un espacio con más de 26 cárceles secretas, que estaría en activo durante todo el siglo XVI.
    Como la labor esencial del Santo Oficio era la de perseguir y juzgar a los falsos conversos. Los autos de fe que se celebraron en Sevilla tuvieron lugar, primero en las gradas de la Catedral y más tarde en la Plaza de San Francisco. En todos estos lugares solía acudir una gran multitud que solía participar fervorosos en estos actos. Normalmente los autos de Fe eran anuales, solían celebrarse antes o después de Cuaresma, aunque no siempre. Como los autos costaban mucho dinero, el Tribunal se nutría de multas y confiscaciones.
    Era habitual que la condena tuviera lugar en donde se hubiera celebrado el auto y el suplicio era en otro sitio; los primeros, que llegaron a tener carácter de fiesta y regocijo público, se celebraron en las Gradas de la Catedral, el azote público en la Puerta del Perdón y la hoguera en el quemadero, que en esta época se situaba en Tablada.
    Fue en Sevilla donde el Tribunal de la Inquisición decidió extender su jurisdicción a otras causas, que ya no solo afectaban a la herejía musulmana o judía. De manera, que fueron quemados en Sevilla sodomitas, moriscos, esclavos, brujas, y hasta los descendientes de los conversos.
    Otro apartado también importante fue el alcance que llegó a tener el Tribunal de la Santa Inquisición en México, el cual dependía directamente del Consejo Supremo de la Inquisición en España y que seguía designios parecidos a los que se habían llevado a cabo en España en cuanto a las denuncias, castigos, etc.
    28 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 26
    La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 26
    página -183-192.MP3
    LA INQUISICIÓN EN SEVILLA
    En Sevilla, el tribunal de la Santa Inquisición tuvo una mayor eficacia entre los años de 1477 – 1478, momento en el que se registraron más denuncias sobre la herejía judaizante, acusados de practicar ritos y oraciones judías en secreto, tras haberse comprometido a abandonarlas una vez bautizados. Todo ataque a la unidad religiosa era visto como un ataque a la unidad política de los reinos de Castilla y Aragón.
    Si nos centramos en las cifras, sabemos que en Sevilla fueron quemadas en la hoguera más de 2 mil personas en 1481 y que el número de condenados superó los 30 mil, de ellos 4000 fueron condenados en la hoguera en 1520.
    La primera sede de la Santa Inquisición fue el solar de la actual Iglesia de la Magdalena, construida en el siglo XVII, establecida por los dominicos Fray Miguel de Morillo y Fray Juan de San Martín en el antiguo convento de San Pablo el Real de los dominicos.
    Aún, hoy día, encontramos testimonio de ello por los frescos pintados en el interior de la Iglesia de la Magdalena por Lucas Valdés, donde representa un auto de fe y a un hereje, don Diego López Duro mercader de Osuna, siendo conducido al quemadero, acusado de delitos de judaísmo.
    1 hr 26 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 25
    La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 25-177-183.MP3
    El origen del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición o Inquisición española tuvo su origen en 1478 fijada por los Reyes Católicos en el reino de Castilla.
    Don Tomás de Torquemada fue designado en 1485 Inquisidor General por la Corona, posteriormente le seguirían otros inquisidores en Zaragoza, Valencia y Barcelona. Pero sería Sevilla, donde el Santo Oficio tendría una importancia primordial.
    Aunque para muchos autores la Santa Inquisición acabó convirtiéndose en “un arma de la xenofobia” como es el caso de Juan Gil. El caso es que para la política de cohesión que querían implantar los Reyes Católicos en la Península Ibérica, entre el poder político, civil y religioso, el Tribunal de la Santa Inquisición ayudó muchísimo a la Corona, en un momento de grave crisis económica, tras las distintas conquistas del último reinado nazarí de Granada o las conquistas de ultramar.
    Durante el periodo de la Santa Inquisición en España se luchó fervientemente contra el Islam, los cuales mantuvieron resistencia en el último reino nazarí de Granada, derrotados en enero de 1492. Además de los herejes musulmanes, la Corona española empezó en necesitar una mayor presión sobre el empuje o conquista económica por parte de los judíos, es por ello por lo que el Santo Oficio procedió a confiscar casas y pertenencias de familias acaudaladas judías, de tal manera que las ganancias que obtenían eran mucho mayores.
    34 min

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Resulta que desde que nacemos en este planeta, según el lugar donde nazcas se te contara la historia oficial de tu pueblo de una manera o de otra, según la fuente de información y el punto de vista, basado en diferentes aspectos de los hechos y la realidad... pero.... según la fuente oficial para todo el planeta llegado desde occidente, es decir... la única historia que se acepta y se promueve oficialmente por todos sus ministerios gobiernos leyes y medios de comunicación, es la que han escrito los falsificadores de la historia de esta mal llamada "civilización moderna".