En relación con la empresa familiar, no hay un concepto generalmente aceptado, esto debido a la heterogeneidad de estas (Carney, 2005, Chrisman et al., 2012; Chua, et al., 2012). Sin embargo, la mayoría de los conceptos es coincidente en ciertos elementos constantes, que al unirlos se genera una definición, estableciendo que es aquella que la propiedad está concentrada en un grupo familiar, quien, en la mayoría de las veces, tienen también el control de esta y participa activamente en el gobierno de la compañía, llevando generalmente la administración y buscando la continuidad de la empresa a lo largo de las generaciones.