Dentro de las bondades que ofrece el compliance corporativo, es su aplicación en múltiples giros industriales y empresariales, entre las que se encuentra el sector salud, focalizándose en hospitales, clínicas, sanatorios o consultorios privados, e incluso, en empresas farmacéuticas o laboratorios, cuyo propósito es prevenir riesgos reputacionales y sanciones impuestas por alguna autoridad, tales como multas, suspensión de actividades, clausura de locales o establecimientos, inhabilitación temporal, para participar de manera directa o por interpósita persona en procedimientos de contratación del sector público.