Siempre me ha gustado el minimalismo en la decoración, pensé que se quedaba ahí. En mi proceso de buscar respuestas di con la japonesa Mari Kondo, me leí, La magia del orden. Y de inmediato lo apliqué, como productor guardaba textos de todos los años, hasta investigación, que simplemente estaba almacenada. Apliqué lo mismo con los recuerdos, y con la ropa. La gran noticia es que hay solución, y no momentánea, es efectiva a largo plazo, lo aprendes y lo aplicas. La premisa es quedarse con lo esencial eso que aporte a tu vida.