Todos tenemos que relacionarnos con personas complicadas, pero ¿qué hacer? En Efesios 4:32 el apóstol Pablo enseña: “Antes sean unos a otros benignos, misericordiosos, perdónense los unos a los otros como también Dios los ha perdonado”. Debemos entender a las personas, entrar en los zapatos del otro, y nos resulta difícil porque esa persona piensa, vive y siente algo completamente diferente a nosotros, pero es posible.