No midas la altura de la montaña, habla con aquel que la puede mover.
el problema que tenemos nosotros es estar en ése punto de la agonía, ése punto intermedio entre lo que sabes que va a llegar pero lo postergas porque el dolor llega a ser intenso, los apegos, el tiempo, las relaciones, los acuerdos familiares, lo que dice la sociedad, todo eso llega a ser una agonía, pero mejor, aprende a hacer ésa oración que hizo Jesús, ése momento de pánico que estás viviendo, ya no lo evites más.