Hay cosas en la vida en las que orar no es suficiente, hay otras en las que sencillamente tenemos que obedecer, quieras o no, la obediencia a estas situaciones de la vida o leyes se van a cumplir quieras o no, es inevitable, están ahí y no son negociables, de la misma manera hay leyes espirituales, y leyes emocionales, que se van o no a cumplir, hay que pasar de la acción a la oración, no te quedes simplemente orando, o esperando a que algo suceda.