Todos hemos anhelado tener un encuentro personal con Dios, pero muchas veces no hemos sido conscientes de ese encuentro y ésa zarza de fuego ya la tuvieron algunos, fue un momento de éxtasis casi inexplicable, representanta tantas cosas que puedes tener pero que no has sabido aprovechar, y cuando no sepas que hacer, vuelve a la zarza de fuego.
¿Cuál fue tu zarza de fuego, tu encuentro personal con Dios?