Salmo 1:1-2
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino pecadores ni en silla de escarnecedores se ha sentado.
Este Salmo enseña cómo se debe valorar y aprovechar el tiempo, porque que desperdicio dejarse llevar por un tiempo perdido cuando se habla de otras personas.
El tiempo es un regalo que no regresa, es un momento, un ahora.
Cuando una persona no aprovecha bien el tiempo presente, siempre añora el tiempo pasado.
Muchas personas tienen anclas y eso impide llegar a los objetivos. Es mejor dar gracias por lo que se vivió y más aún, dar gracias por lo que viene, mejor es lo que está por llegar.