La mente es el arma más poderosa que Dios regaló a los seres humanos, con la mente se puede crear vida o destruirla, en realidad, todo lo que ve hoy nació de un pensamiento, hasta la misma creación, Dios pensó en la creación, la imaginó, dio la orden y se hizo.
Debe aprender a crear con la mente, cuando nace de nuevo en Cristo su espíritu cambia instantáneamente en Cristo