En nuestra vida, hay cartas que no queremos perder; y esas cartas hablan de todo lo que nos causa temor, manifestándose de diferentes maneras. Todos hemos recibido cartas que no elegimos como nuestro cuerpo, familia, circunstancias con las que crecimos, sin embargo, aunque lo externo vaya cambiando, nuestra fe en Dios va a sostenernos.