“Es importante que puedas prestar atención y disponer tu corazón para recibir la revelación de lo que es el espíritu de Manasés, que puede estar operando en tu vida.
¿Quién era Manasés? Manasés era un rey del cual nos habla la Escritura en el Antiguo Testamento, él hizo muchas cosas malas delante del Señor.
Sabemos nosotros por la Escritura, conforme a Hebreros 8, verso 5, que las cosas del Antiguo Testamento son figura y sombra de las cosas celestiales, de las cosas espirituales. Lo que nosotros vemos ahora de este pasaje de las Escrituras respecto de Manasés, tiene una relación espiritual para con tu vida.
Si bien el Señor ha permitido que nazcas en esta nación; pero siendo ya creyente, cristiano, tú te has hecho ciudadano del Reino de los cielos y eres extranjero en esta tierra. Mas te has olvidado de los primeros días de santidad en que conociste al Señor; y has vuelto a caer.
Manasés se olvidó del Señor, de la santidad del principio, por la rutina, por el tiempo que pasó en el cristianismo, por el tiempo que pasó en su reinado. Por eso “Manasés”, significa: “el que se olvida del Señor”.
Y esta Palabra es para los que se olvidan del Señor, se olvidaron de Él, no lo tomaron en cuenta en su vida.
Este mensaje está dirigido a aquellos que conociendo al Señor, siendo reyes y sacerdotes, se sienten oprimidos, atribulados, con grillos y cadenas; se sienten en confusión, con duda, incertidumbre, zozobra; hay desilusión en sus vidas, falta de fe, incredulidad.
¿Qué sucedió con Manases, y qué relación tiene con tu vida? Éste hizo lo malo ante los ojos del YO SOY EL QUE SOY. Y eso es lo que el Señor, a través de esta Palabra, quiere mostrarte en este día, porque tú has estado haciendo muchas cosas malas ante los ojos del YO SOY EL QUE SOY. Habiendo sido perdonado, habiendo clavado tantas cosas al principio en la cruz del Calvario, habiendo perdonado tanto, te olvidaste de lo que el Señor te perdonó, de lo que te arrepentiste, así como Manasés; y has vuelto a levantar los altares a los baales, a los dioses que gobiernan tu vida a través del pecado: la mentira, los pecados sexuales, las inmundicias; y esto es lo penoso.
Si tú estás pasando esto, ¡este mensaje es para tu vida! Porque hoy, a través de esta Palabra, el Señor te ha de libertar y restaurar. Por eso es necesario que prestes atención en el Espíritu Santo de Dios, para poder comprender lo que el Señor quiere enseñarte: que tú ores al Señor, y como lo hizo Manasés, te humilles grandemente en la Presencia del Dios de Israel, reconociendo que eres nada delante de Él, reconociendo tu pecado y tu inmundicia. El Dios de Misericordia quiere oír tu oración, y a través de esa oración que ha de ser atendida, Él ha de restaurarte, ha de perdonarte y renovarte”.
Pr. Ricardo Claure Peñaloza
PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES.