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Leí que un día, el sol se hará mucho más grande y quemará completamente la tierra… pero no será hoy. Lo calculan en no menos de 5 millones de años. Así que tranquilo, Dios está a cargo.
¿por qué permite Dios la maldad en el mundo? ¿Es un espectador de pleito ajeno? ¿O un ser frente al televisor? No, Dios es el Arquitecto de un gran plan.
Los padres siempre desean lo mejor para sus hijos. Por eso suelen hablar de ellos como si fueran los más inteligentes y talentosos del mundo. Dios Padre también desea lo mejor para ti. Aunque Juan es el escritor humano, vemos a Dios detrás de sus palabras inspirándole.
Anteriormente, los tributos eran los pagos obligatorios dados a un rey por la administración del reino. Actualmente, los tributos son ingresos de derecho público que consisten en pagos obligatorios, impuestos unilateralmente por el Estado, exigidos por una administración pública.
Dios exige tributo. Irónicamente, todo es de Él. No le damos como para que sea más rico; pero “damos” para estar en Pacto, bajo su reino y autoridad.
Titan implosionó. Esa es la resolución final y sus
tripulantes fallecieron. La presión del mar fue mucho mayor que la
capacidad de la nave. ¡Y pensar que hay animales en esa profundidad
nadando tranquilamente!
Así le sucede a algunos, que, sujetos a problemas, implosionan debido a
falta de capacidad emocional. Tiran su vida, sea familia, trabajo o incluso su fe.
La solución no es huir de los problemas, sino crecer en fortaleza interior. No
existe una sola circunstancia que pudiese aplastarnos si crecemos
emocionalmente confiados en Dios. No en que se acabarán los problemas, sino en
que somos superiores a ellos mediante la Vida interior. No huyas, crece, desata la
Vida celestial en ti.
De niños corríamos a la recámara de nuestros padres a escondernos ante los truenos de la tormenta. Allí nos sentíamos seguros.
La tormenta no menguaba, la lluvia seguía cayendo, el viento azotaba las ventanas y los truenos tenían la misma intensidad, pero estábamos
tranquilos por estar en la presencia de nuestros padres. Nada había cambiado afuera, pero todo había cambiado dentro de nosotros.
La diferencia es la presencia.
Para los judíos, ser hijos de Abraham era motivo de honor. Se trata de una familia bendita por Dios.
El Nuevo Pacto coloca a los cristianos fieles como hijos de Abraham, el pueblo y familia del Señor: No que la palabra de Dios haya fallado; porque no
todos los que descienden de Israel son israelitas, 7 ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. 8 Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes (Romanos 9:6-8).
El profeta Daniel interpretó un sueño del rey babilónico Nabucodonosor, en donde vio una estatua de distintos materiales, cabeza de oro, pecho, brazos de plata, vientre y muslos de bronce y así descendía hasta llegar a pies de barro. Hablaba del desarrollo de las naciones que finalmente desaparecen. Posiblemente de ahí salió la frase “gigante con pies de barro” ¿De qué sirve ser oro en la cabeza y brazos de plata si tus pies se desmoronan?
Desde el principio cuando nuestros padres tomaron la decisión equivocada del árbol en el huerto, hasta nuestros días, tomar decisiones es una gran responsabilidad. Te puedes equivocar y terminar tus días en una vida muy distinta a la que debió ser o puedes tener la más fantástica de las vidas.
Estamos cambiando constantemente; por ejemplo, el cerebro termina de dsarrollarse entre los 25 y 30 años. Pregúntate: “¿soy lo que imaginé que sería?” ”¿Pienso como pensaba?” “¿Estoy dónde quería estar?”
Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de
Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 2 Amados,
ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser;
pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le
veremos tal como él es. 3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica
a sí mismo, así como él es puro (1 Juan 3:1-3).
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