Los juegos de rol me han hecho mejor persona, sí, pero no en todo, ¿vale? O sea, hay ciertas cosas en las que... De hecho, hay una cosa en concreto que, bueno, lo ha agravado un poco, que es una... Bueno, todo el mundo lo conoce, es un síndrome llamado síndrome del impostor, que consiste en que, bueno, piensas que lo haces peor que todos los demás y que, bueno, algún día descubrirán que soy yo. El problema con los juegos de rol es que este es un síndrome como una versión específica y reducida de este síndrome que a mí me gusta llamar el síndrome de Linkedin. ¿Por qué? Pues porque cuando tú dices una partida, una ficha en un juego de rol, tienes una ficha y en esa ficha hay como un montón de habilidades, un montón de tributos, un montón de cosas útiles. Todas las cosas que te parecen ahí son útiles. Y claro, tú luego miras y dices, haga lo que haga. No voy a llenar nada