La epidemia de opioides no conoce fronteras y afecta a las personas de todas las clases sociales y etnias. Pero, tal como señalan los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, conocidos como CDC, dos de los principales factores de riesgo para generar una adicción a los opiáceos, y potencialmente morir de sobredosis, es vivir en una zona rural y estar bajo la línea de pobreza. Las reservas de indígenas estadounidenses presentan ambos factores. Por lo tanto, no es de extrañar que la epidemia de opioides haya afectado particularmente a las poblaciones indígenas.