El columnista de ABC y profesor de periodismo en la Universidad de Málaga, Teodoro León Gross, ha analizado el panorama de las elecciones en Andalucía en el programa 'La Linterna' de la Cadena COPE, junto a Ángel Expósito. Durante su intervención, ha desgranado las claves de una campaña electoral que apunta a un cambio de ciclo en Andalucía, con un PP que ha sabido capitalizar el desgaste del PSOE adoptando su tradicional discurso moderado y andalucista.
Aunque Juanma Moreno "apunta a la mayoría absoluta", León Gross advierte sobre varios factores que podrían impedirlo. El principal problema es "calcular un domingo de mayo en Andalucía, [...] el nivel de movilización, el nivel, digamos, de abstencionismo". El experto recuerda el precedente del 23 de julio, cuando el exceso de confianza pudo costar votos determinantes a la derecha, y cómo en las últimas elecciones andaluzas el PP tuvo que lanzar una advertencia clara: "un día de playa podía condenarte a una legislatura entera arrepintiéndote".
Las encuestas sitúan al Partido Popular en una horquilla que "te puede llevar a los 53 o 54" escaños, al borde de la mayoría. Sin embargo, quedarse a las puertas, necesitando "1 o 2 escaños", podría llevar a una situación "frustrante" para los populares, ya que esos apoyos "pueden tener un precio altísimo". Este escenario se daría incluso si el PSOE se desploma a sus mínimos históricos de 25 o 26 diputados.
Para el PSOE, el resultado puede ser una "catástrofe". León Gross, que ha cubierto la política andaluza "desde los años 80", recuerda la "larguísima hegemonía de 37 años del partido socialista", que describe como "una máquina verdaderamente arrolladora, una maquinaria electoral potentísima" con un arraigo que parecía "absolutamente imbatible". Este cambio sociológico, que ya anticipaban algunos expertos, se ha confirmado.
La clave de este vuelco, según el analista, es que "el Partido Popular ha sustituido, en muchos sentidos, al Partido Socialista". No se trata solo de que Juanma Moreno sea "un tipo muy moderado que ocupa el carril central", sino de que ha adoptado "ese orgullo, en esa identidad andaluza, en el que no se busca la polarización, sino la integración". Gross afirma que Moreno ha construido "un discurso sereno con un andalucismo orgulloso", ocupando el espacio que antes era del PSOE.
Esta estrategia ha provocado lo que Gross define como una "transición muy suave". Recuerda una broma del periodista Ignacio Camacho que, a su juicio, resume la situación: "tú verás cuando los votantes del PSOE se enteren que ya no está gobernando el PSOE". Aunque Moreno "no es evidentemente el PSOE", su estilo ha conseguido que el cambio no sea abrupto para una parte del electorado tradicionalmente socialista.
Gross explica este fenómeno a través de la "paradoja de la satisfacción": a pesar de los malos datos económicos, en Andalucía existía una "cierta complacencia" por el cambio experimentado desde la Transición, lo que benefició al PSOE. El partido "supo ocupar muy bien el espacio del andalucismo, se los robó por completo en la transición", convirtiéndose en un "partido atrapa todo". Sin embargo, el votante andaluz "es más bien conservador", y el cambio sociológico ha terminado por romper esa dinámica.
"Lo que pasa en Andalucía siempre influye", asegura León Gross, y estas elecciones no serán una excepción. Un factor clave que impactará en la recta final es "el anuncio de los presupuestos en Cataluña". El columnista señala que Moreno ha insistido en que estos presupuestos "encierran esas concesiones que María Jesús Montero exigió que no se anunciaran antes de las elecciones andaluzas". Esto supone, en su opinión, "un golpe muy fuerte añadido para el Partido Socialista", que sufrirá "un batacazo formidable".
Tras el previsible mal resultado del domingo, Gross vaticina un futuro lejos de Andalucía para la actual ministra de Hacienda. "Creo que viene un período difícil que no va a tener a María Jesús Montero de al frente", opina. Su pronóstico es que "abandonará muy muy rápidamente después de de las elecciones del domingo, volverá con Sánchez".
Sobre un posible adelanto electoral a nivel nacional, el analista cree que puede influir. Aunque el instinto de Pedro Sánchez "es apurar hasta el último día", también tiene "muy buen olfato" y un equipo de asesores que buscan constantemente una "ventana de oportunidad". En el momento en que ocurra algo "que pueda darle algo de viento de cola, va a convocar". Sin embargo, la opinión personal de León Gross es pesimista para el presidente: "creo que ya no hay manera de que entre suficiente viento de cola para salvar al sanchismo".