Un Real Madrid obligado a remontar visitaba al Bayern Múnich en la vuelta de los cuartos de final de la Champions League en un partido a vida o muerte para el conjunto blanco que, en caso de caer eliminado, diría adiós al último título al que sigue aspirando tras descolgarse a nueve puntos del FC Barcelona en La Liga.
El equipo alemán salió victorioso del Santiago Bernabéu con un marcador favorable de 1-2 y buscará defender ante su afición esa ventaja de un gol para alcanzar las semifinales. Para ello, Vincent Kompany repitió el mismo once titular que conquistó el pasado martes el feudo madridista; y Arbeloa, por su parte, ante la ausencia de Tchouaméni por sanción, apostó por un centro del campo formado por Brahim, Valverde, Bellingham y Arda Güler.
El encuentro comenzó de forma inesperada con un gol tempranero de Güler a los 39 segundos, aprovechando un error de Neuer. Este tanto igualó rápidamente la eliminatoria y desató un primer tiempo vibrante, lleno de intensidad y ocasiones. Sin embargo, el Bayern reaccionó pronto con un gol de Pavlovic tras un córner, evidenciando fragilidades defensivas del Madrid.
A pesar de no dominar el juego, el conjunto blanco mostró eficacia ofensiva. Güler volvió a marcar con un gran disparo de falta, pero la ventaja duró poco: Harry Kane empató tras una jugada bien construida. Antes del descanso, el Madrid golpeó de nuevo con un contraataque culminado por Mbappé, dejando el marcador en 2-3.
En la segunda parte, el ritmo bajó y el partido se volvió más táctico. El Bayern controló la posesión, mientras el Madrid buscaba sentenciar al contragolpe, especialmente con Mbappé. Sin embargo, la tensión fue creciendo hasta llegar a un desenlace decisivo.
La expulsión de Camavinga en el minuto 87 marcó el punto de inflexión. Poco después, Luis Díaz empató con un potente disparo lejano. Ya en el tramo final, Olise anotó el 4-3 definitivo que selló la eliminación madridista.
El Real Madrid compitió con orgullo, pero reaccionó demasiado tarde. La épica europea no bastó esta vez, poniendo fin a su temporada de forma amarga.
Paco González, tras el pitido final, pidió a los comentaristas de Tiempo de Juego un análisis de la eliminación del Real Madrid y del futuro del conjunto blanco de cara a la próxima temporada. Y el primero en dar su punto de vista fue Manolo Sánchís, exjugador del equipo madridista.
"A mí me gusta mucho Klopp e intentaría fichar a Míchel", empezó diciendo el comentarista respecto a las posibilidades en el banquillo.
Respecto a la renovación de Vinicius, Sanchís se mostró muy contundente. "Estoy de acuerdo con Alfredo en que es un jugador diferente, pero ha llegado un momento de hartazgo alrededor de su comportamiento que le abre la puerta a salir del equipo", explicó.
Y agregaba: "Si el Madrid puede hacer un canje, se lo pensará. Y objetivamente me parece un jugadorazo; ha mejorado un poco, pero sigue siendo un inconveniente en algunos momentos".
Al ser cuestionado por una posible venta de Camavinga, Sanchís señaló: "Ha involucionado. Es un jugador con muy buenas condiciones para jugar al fútbol, física y técnicamente, pero creo que no entiende el fútbol. Es muy difícil encontrar la posición ideal de Camavinga y pienso que es sustituible".