Las peticiones de mano, ese momento memorable en la vida de una pareja, han sido el tema central en 'La Hora de los Fósforos' de 'Herrera en COPE'. El programa, con Carlos Herrera, ha recogido los testimonios de varios oyentes que han compartido las formas, algunas de lo más originales, en las que pidieron matrimonio a sus parejas.
Entre todas las historias, ha destacado la de Santi, un oyente de Barcelona. Él ha contado que conoció a su mujer, Denise, porque eran familia lejana; él gitano catalán y ella, gitana francesa. Sus familias se reencontraron después de muchos años y, a través de las visitas familiares, se conocieron, aunque sin mayor relación que el parentesco.
En una de esas visitas, mientras le ayudaba a bajar las maletas, la inspiración sorprendió a Santi. "El trayecto del quinto piso a la planta baja, le dije si se quería casar conmigo", ha relatado. La propuesta, realizada en francés dentro del ascensor, dejó a su prima en "shock", pero el impulso tuvo un final feliz: "llevamos 35 años juntos". Como anécdota, ha añadido que a ella le ha quedado una secuela: "35 años después, no coge ningún ascensor".
La de Santi fue una propuesta sencilla y directa, pero otros oyentes han optado por la espectacularidad. Es el caso de José Luis, quien organizó una pedida en el restaurante sevillano María Trifulca, junto al puente de Triana. Mientras cenaba con su pareja, sus amigos desplegaron una pancarta de seis por cuatro metros al otro lado del río con la pregunta:
La puesta en escena se completó con fuegos artificiales y una violinista en el puente. El oyente ha confesado con humor que la inversión fue considerable: "Me salió más cara la la pedida que lo que viene siendo el anillo". Afortunadamente, me dijo que sí y hoy llevan diez años casados y tienen dos hijas.
Desde Granada, Francisco ha compartido su historia de altura. Contrató un viaje en globo que sobrevoló la Alhambra.
Inspirado por un capítulo de Mr. Bean, un oyente decidió gastarle una broma a su novia. En su fiesta de cumpleaños, y delante de todos los amigos, le regaló un cuadro y, acto seguido, una caja que contenía una alcayata para colgarlo. La cara de ella "era tremenda", ya que no entendió la referencia, pero el anillo de verdad estaba escondido en el bolsillo de un peluche.
La sorpresa mayúscula se la llevó Susana. Su pareja la engañó diciéndole que tenía un casting para una serie de televisión. Al llegar a un hotel en Zaragoza, se encontró con más de cien personas y una ceremonia lista para casarla ese mismo día. Su marido le leyó un texto que terminaba con una súplica:
Aunque la mayoría de historias tienen un final feliz, en redes sociales se popularizó el caso de Andrés, quien grabó para TikTok una pedida de matrimonio a una chica que acababa de conocer. La respuesta de ella fue un vaso de agua y un sonoro "¿estás flipando? Me conoces de ayer". Todo resultó ser una broma pactada para ver la reacción de la gente del restaurante.
Más amarga es la experiencia de José, cuya anécdota no es la pedida, sino el viaje de novios. Él y otras 80 personas fueron víctimas de una presunta estafa por parte de una agencia de viajes que desapareció después de que hubieran pagado 4.000 de los 7.000 euros que costaba su luna de miel a Tailandia y Maldivas, dejándolos en tierra y sin poder realizar el viaje.