Desde el pasado 1 de mayo, el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur ya es una realidad sin marcha atrás. En el programa 'Herrera en COPE', el periodista Jorge Bustos y la experta en economía Pilar García de la Granja han analizado las profundas consecuencias de este tratado, que afectará directamente al sector primario español y al bolsillo de los consumidores.
Pilar García de la Granja ha recordado la importancia estratégica de este sector en España, que emplea a unas 750.000 personas según los datos más recientes de 2024, lo que supone el 3,5% del total de ocupados. "Si se incluye la industria agroalimentaria, la cifra total de empleados en este sector primario y la industria asociada supera los 1,3 millones de personas", ha detallado la economista, subrayando que representa una parte fundamental de la economía y el empleo en las zonas rurales.
En cuanto al número de empresas, el sector agrícola contaba con 784.000 explotaciones según el censo de 2023, una cifra que ya reflejaba una reducción del 12% respecto a las más de 900.000 registradas en 2020. En términos económicos, su aportación al Producto Interior Bruto (PIB) se sitúa entre el 2,5% y el 3%, con un valor añadido bruto de hasta 44.000 millones de euros, mientras que el sector agroalimentario completo supera el 9% del PIB nacional.
El campo español lleva un año movilizándose en contra de este acuerdo. Como ha apuntado Jorge Bustos, los productores consideran que "será una ruina para miles de explotaciones, sobre todo las más pequeñas". Esta percepción de amenaza ha sido una constante en las protestas que han recorrido el país.
García de la Granja ha enumerado las razones de este rechazo frontal. Los agricultores y ganaderos denuncian que se enfrentan a una situación de "competencia desleal", ya que los estándares sanitarios no son equivalentes y la escala de las explotaciones en América Latina es mucho mayor que en Europa, lo que les sitúa en una posición de clara desventaja.
Además, la experta ha señalado el previsible impacto directo en la ganadería, "especialmente en el sector del vacuno". A esto se suma un importante impacto medioambiental, pues como ha explicado, "los productores denuncian que el incremento de la huella de carbono al importar de largas distancias y el posible incumplimiento de los compromisos climáticos, va a tener un efecto negativo".
Más allá del rechazo del sector, la entrada en vigor de Mercosur tendrá un efecto positivo para los consumidores. "El efecto más directo y positivo será que la eliminación de los aranceles va a abaratar los precios de algunos productos que vengan del exterior", ha afirmado Pilar García de la Granja. De esta forma, el acuerdo afectará a largo plazo a la cesta de la compra con precios generalmente más bajos.
Gracias a este tratado, "los consumidores europeos van a tener más facilidad para acceder a ciertos productos como carne de vacuno, pollo, azúcar, arroz, la miel y ciertos cítricos". La mayor competencia de los productos de Mercosur, donde los costes de producción son inferiores, presionará a la baja los precios en los supermercados, aunque, como matizaba Bustos, "claro que no serán productos nuestros cuando vayamos a comprar".
Finalmente, Jorge Bustos ha puesto el foco en la derivada electoral de este acuerdo, recordando que 16 días después de su entrada en vigor se celebran las elecciones en Andalucía, una comunidad donde el peso del campo es crucial para los electores. El dilema entre el beneficio para el consumidor y el perjuicio para el productor se convierte así en un factor político clave.