Un filósofo francés hizo el siguiente comentario: “Dios está muerto. Marx está muerto. Y yo por mi parte no me siento muy bien”.
Sus palabras y actitud ilustran el pesimismo reinante en nuestra sociedad.
Si en verdad hay un Dios, ¿por qué permite tanto sufrimiento en el mundo?, se pregunta la gente.
Muchos cristianos sinceros se debaten con esta misma pregunta. Sólo podremos entender el problema del sufrimiento yendo a la Biblia