En la que la jugadora de baloncesto más laureada en todas las categorías de nuestro país, Laura Gil, nos habla de la vuelta a casa con su fichaje por el Hozono Global Jairirs, de su amor-odio por el baloncesto, de tener las llaves del pabellón que pusieron a su nombre, de su pasión por la psicología, los bailes con música de Pitbull y nos confiesa si guarda todas sus medallas en una caja de galletas danesas.