En este episodio nos subimos al escenario —literal y metafórico— con A Panadaría, una compañía teatral que nos tiene muy enamoradas. Formada por Areta Bolado, Noelia Castro y Ailén Kendelman, este trío feminista ha revolucionado el teatro (sobre todo nuestra forma de verlo y sentirlo) con obras que combinan humor ácido, música, investigación y una mirada política que nos interpela desde las elecciones escénicas y el relato colectivo que tiene el protagonismo.
Desde Elisa y Marcela, una revisión pop del primer matrimonio entre mujeres en el Estado español, hasta Las que limpian, un musical potente sobre la lucha de las camareras de piso, A Panadaría ha logrado contar historias necesarias con una estética que nos encanta, un protagonismo total del cuerpo y una fuerza política innegable. Queríamos entender cómo nace y se materializa ese teatro que parte de cuerpos que no se ajustan a la norma, que se nutre de la investigación, del archivo, de alianzas con las que ponen el cuerpo en las luchas, y que logra traducir temas densos como la precarización laboral o la violencia institucional en escenas que hacen reír, llorar y reflexionar, todo al mismo tiempo. Nos interesaba saber cómo transitan ese camino que va del dato a la escena, del testimonio al juego, de la denuncia a la canción. Qué mecanismos creativos les permiten transformar materiales crudos en obras tan potentes sin perder la alegría ni la ternura. También hablamos de música, que no aparece como adorno, sino como una columna vertebral de sus propuestas: ¿cómo se compone una dramaturgia en la que la música dialoga con el cuerpo y el texto como un elemento más de la narración? Reflexionamos juntas sobre qué significa hacer teatro feminista hoy: no solo como contenido, sino como forma de hacer, de crear, de relacionarse entre ellas y con el mundo. Y, en este sentido, nos interesó mucho saber cómo se construye un escenario verdaderamente colectivo: donde no hay jerarquías marcadas, donde los papeles se intercambian, donde el público no es un espectador pasivo, sino una presencia que también modifica la obra. Y, por supuesto, hablamos también de su despedida como compañía. Porque después de años de creación compartida, A Panadaría ha anunciado su decisión de cerrar esta etapa. Les preguntamos cómo se vive una separación así: qué emociones la atraviesan, qué aprendizajes deja y qué caminos se abren para cada una de ellas de ahora en adelante.
Amigas y amigues, ha sido una conversación para celebrar la creación colectiva, la potencia del humor como arma política, la ternura como forma de resistencia y el arte como espacio donde los márgenes se convierten en (nuestro) centro.
Dale al play, que empieza la función fucsia.
Playlist (sin orden)
Tataravoa - Fillas de Casandra
Midas - Tanxungueiras
La Lupe - Puro teatro
Las odio - Vitaminas