Adoptó una forma de gobierno dirigida a instaurar todas las cosas en Cristo, que llevó a cabo con sencillez de ánimo, pobreza y fortaleza, promoviendo entre los fieles la vida cristiana por la participación en la Eucaristía, la dignidad de la sagrada liturgia y la integridad de la doctrina. Es principalmente recordado por su fuerte oposición al modernismo teológico. Un pastor cuya prioridad fueron las ovejas de Cristo. Un santo con sus constantes batallas contra un mundo sumergido en el relativismo y la herejía, levantando siempre la Cruz y confiando en la Santísima Virgen María. Con él hay un antes y in después en la manera de formar a los fieles, tratando siempre de que el mensaje de Cristo llegue sin mácula, especialmente a los más pequeños.