Mefistófeles es comúnmente considerado como subordinado de Lucifer encargado de capturar almas, o bien, como un personaje, de él mismo. Esta figura fue extendida por el Fausto, que bien sabemos es el protagonista de una leyenda clásica alemana, un erudito con éxito, pero también insatisfecho con su vida, por lo que hace una pacto con el diablo intercambiando su alma por el conocimiento ilimitado y los placeres mundanos de la eterna juventud.