Bienvenidos a Semillas de Fe y de Poder, un podcast donde compartimos palabras de ánimo, fe y esperanza para fortalecer su vida. Hoy concluimos el episodio número 8: El plan de Dios y su propósito para mi vida (Parte 2).
En el episodio anterior hablamos de que Dios tiene un plan y un propósito para cada ser humano. Nada ocurre por casualidad. Muchas veces las personas dicen que ciertas tragedias eran “destino”, pero en realidad muchas situaciones son resultado de decisiones humanas. Somos, en gran parte, producto de nuestras decisiones.
Cuando tomamos decisiones correctas basadas en la Palabra de Dios, podemos esperar un futuro diferente y desarrollar el potencial que Dios ha puesto en nosotros. Muchas personas alcanzan logros académicos o profesionales, pero la Biblia nos recuerda algo importante: “El mundo pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
La verdadera satisfacción no se encuentra solamente en el éxito o en la fama, sino en vivir el propósito de Dios.
Hace muchos años viví una experiencia que marcó mi vida. Tenía programado viajar a Perú para compartir la palabra de Dios durante varias semanas. Justo antes del viaje ocurrieron dos tragedias familiares: el asesinato del novio de mi hija y la muerte de un sobrino en Puerto Rico. Fue un momento de mucho dolor.
Aun así, después de hablar con mi familia, entendí que debía cumplir el compromiso que tenía. Llegué a Perú con el corazón triste, pero dispuesto a cumplir con lo que Dios me había encomendado.
Una noche, mientras predicaba en una iglesia en Chimbote, un joven entró apresuradamente al lugar. Durante el llamado al altar, él pasó al frente. En ese momento sentí decirle que renunciara a la violencia o perdería su vida. El joven sacó un machete que llevaba consigo y lo entregó allí mismo.
Después supimos que había entrado a la iglesia huyendo de unos pandilleros que querían matarlo. Aquella noche entregó su vida a Dios.
Esa experiencia me recordó algo poderoso: Dios mueve las circunstancias de maneras que muchas veces no entendemos para cumplir su propósito y tocar vidas.
Por eso hoy quiero decirte: no te rindas. No importa cuántas veces hayas fallado o cuánto hayas luchado. Dios puede cambiar tu historia. La Biblia dice que es imposible que Dios mienta. Si Él promete algo, lo cumple.
Cuando hablamos de prosperidad, no nos referimos solamente al dinero. La verdadera prosperidad comienza con la prosperidad espiritual, con una vida transformada por Dios.
Muchas personas viven limitadas por pensamientos pequeños o por miedo. Pero nuestro Dios es un Dios grande. Él puede hacer mucho más de lo que pedimos o imaginamos.
El primer paso para ver el plan de Dios en tu vida es venir a Cristo. Jesús dijo: “El que a mí viene, yo no lo echo fuera.”
Yo mismo no imaginaba que a los 17 años, después de tantos errores en mi vida, Dios tendría misericordia de mí, me daría una familia, una carrera y la oportunidad de compartir su palabra en diferentes lugares del mundo.
Todo comenzó con una decisión.
Hoy puede ser también el comienzo de un nuevo capítulo en tu vida.
Si deseas hacerlo, puedes repetir esta oración:
Padre, en este día me rindo a ti. Perdona mis pecados y cambia mi vida. Renuncio a toda maldad y recibo a Jesucristo como mi Señor y Salvador. Confieso que Jesús es el Señor y creo que Dios lo levantó de los muertos. Escribe mi nombre en el libro de la vida. Amén.
Gracias por escuchar Semillas de Fe y de Poder.
Si este mensaje ha sido de bendición para usted, puede comunicarse con nosotros o enviar su petición de oración. Será un privilegio orar por su vida.
Nos escuchamos en el próximo episodio.
Dios le bendiga.